Carlisle a los Mavs… ¡y D’Antoni a los Knicks!

11 Mayo, 2008 by weintraub

Sigue el movimiento de entrenadores en la NBA. Anteayer se oficializó la contratación de Rick Carlisle por parte de los Dallas Mavericks como sustituto de Avery Johnson. Carlisle, ex de Detroit Pistons e Indiana Pacers, fue entrenador del año de la NBA en la temporada 2001-2002. Ha firmado por cuatro temporadas, y aportará supuestamente más disciplina al equipo. A ver qué puede hacer…

Más sorprendente sin duda es el fichaje de Mike D’Antoni por los New York Knicks. D’Antoni ha aceptado la oferta de los Knicks pese a que a priori parece el entrenador menos adecuado para ese equipo. Si los equipos de D’Antoni se caracterizan por su velocidad, ritmo y efectividad, los Knicks son más bien todo lo contrario. Además, está por ver cómo maneja el ex de los Suns, famoso por su lasitud en cuestiones disciplinarias, a una de las plantillas más pendencieras e indisciplinadas de la liga, encabezada por tipos del jaez de Zach Randolph o Stephon Marbury. De aquí puede salir algo histórico… o algo patético. En cualquier caso, no lo tiene muy difícil para hacer olvidar la lamentable etapa de Isiah Thomas, así que eso ya lo tiene ganado…

Prince salva a los Pistons; los Celtics, humillados

11 Mayo, 2008 by weintraub

Detroit Pistons 90-Orlando Magic 89 (3-1):

Sin Chauncey Billups, pero con Richard Hamilton y Tayshaun Prince. Así ganaron anoche los Detroit Pistons el cuarto partido de su serie contra Orlando Magic. Los Bad Boys no las tenían todas consigo al no contar con su mariscal de campo, y con razón: la inexperiencia de Rodney Stuckey como playmaker de los Pistons le llevó a tener problemas de faltas durante buena parte del encuentro, lo que hizo que la dirección de juego recayera sobre el veteranísimo Lindsay Hunter durante buena parte del encuentro. Por eso, y pese a que los Pistons hicieron un buen trabajo a la hora de frenar a Dwight Howard (8 puntos y 3/12 en tiros de campo), los Magic consiguieron poco a poco una ventaja que alcanzó su máxima expresión, 15 puntos, en el tercer cuarto. Pero un demoledor parcial de 15-0 de los Pistons volvió a meterles en el partido. Con Hedo Turkoglu (20 puntos, pero 5 pérdidas) y Hamilton (32 puntos) como mejores jugadores de cada equipo, el partido se mantuvo igualado hasta los instantes finales. Y entonces, con menos de 9 segundos por jugarse, llegó la canasta de Prince, que ponía por delante a los Pistons y que a la postre sería definitiva. Turkoglu tuvo la oportunidad de ganar el partido en el último suspiro, pero su bandeja no entró, como tampoco entró el palmeo de Dwight Howard. Como suele ocurrir, el equipo con más experiencia en playoffs también suele ser el que más suerte tiene.

Así, los Pistons se ponen 3-1 y podrían finiquitar la serie en el quinto partido, de nuevo en Detroit. Si cuentan con la presencia de Billups, los Magic lo tendrán muy, muy complicado…

Cleveland Cavaliers 108-Boston Celtics 84 (1-2):

Lo de Boston empieza a ser preocupante. Todo lo que ganan en casa lo están perdiendo fuera, y anoche no fue una excepción. De hecho, si fue algo, fue vergonzoso, porque el equipo con mejor registro de la liga cayó vapuleado ante unos Cleveland Cavaliers en los que LeBron James ni siquiera jugó un partido especialmente brillante. El alero de los Cavs volvió a tener problemas con el tiro (5/16 en el tiro, para terminar con 21 puntos), y su porcentaje de 22,4% es el más bajo de la historia de los playoffs de la NBA a estas alturas de una serie. Pero la puntería de “The King” fue lo único que no funcionó en los Cavs: LeBron hizo muchas cosas más (8 asistencias, 5 rebotes, 4 robos, 3 tapones y 3 triples) y, lo mejor de todo, sus compañeros dieron un paso al frente y demostraron de qué son capaces. Encabezados por un ex Celtic a menudo despreciado, Delonte West, todos los jugadores que se vieron involucrados en el multitudinario traspaso de febrero dieron lo mejor de sí mismos en el encuentro. West metió 21 puntos, con 4/6 en triples, y dio 7 asistencias. Wally Szczerbiak metió 16, Joe Smith enchufó 17 desde el banquillo y Ben Wallace, duda hasta el último momento tras su extraño mareo del partido anterior, contribuyó con 9 puntos y 9 rebotes y fue un bastión defensivo ante Kevin Garnett. En el primer cuarto los Cavs desarbolaron por completo a unos Celtics desconocidos, con un humillante parcial de 30-13. Los Celtics parecían casi unos Clippers disfrazados de verde: no sólo no les entraban los tiros, sino que ni siquiera sabían qué hacer en ataque. De hecho, ni siquiera fueron capaces de iniciar una remontada más o menos digna en el resto de partido.

La única muestra de intensidad por parte de los verdes fue la tremenda falta flagrante cometida por James Posey sobre LeBron James mediado el segundo cuarto. James está recibiendo tanta cera en estos playoffs que uno duda que pueda llegar de una pieza a las finales de conferencia, pero este chico es un portento físico y parece aguantarlo todo. Aun así, el ataque (literal) a la yugular de Posey le dejó un par de minutos en el suelo, dolorido. No importó. Los Cavs siguieron jugando a tope y los Celtics siguieron arrastrándose por el campo como el equipo que se supone que no son, hasta llegar a un final de partido en el que esos 24 puntos de diferencia reflejaban a la perfección lo que había hecho uno y otro equipo en la cancha. Bueno, los Celtics no habían hecho nada… Entre Garnett, Pierce y Allen apenas sumaron 41 puntos, y sólo Posey contribuyó algo desde el banquillo, con 11 puntos. Sam Cassell, fichado en las postrimerías de la temporada regular para aportar cosas en playoffs, se quedó en 1 punto y 0/6 en tiros de campo, por ejemplo. Los chicos de Doc Rivers van a tener que ponerse las pilas para el próximo partido, porque los Cavs volverán a salir mordiendo la cancha. Y la mala imagen dada en la serie contra Atlanta sigue colgando sobre ellos como una espada de Damocles…

Esta noche, nueva entrega de las dos semifinales en el Oeste. Atención al cuarto partido entre Lakers y Utah, que además es a las nueve y media hora española, y que se puede intentar ver por los canales habituales. Y a las dos de la madrugada, los Spurs intentarán empatar su serie con los Hornets…

Estudiantes logra el milagro y se salva

10 Mayo, 2008 by weintraub

Ayer también se disputó la última jornada de la liga ACB, que sirvió para acabar de configurar el cuadro de playoffs y, sobre todo, para dirimir la lucha por la permanencia. Cuatro eran los partidos calientes: el Grupo Begar León-MMT Estudiantes, el Polaris World Murcia-Grupo Capitol Valladolid, el Vive Menorca-Kalise Gran Canaria y el Club Baloncesto Granada-TAU Cerámica. Finalmente el eqiupo que acompañará al León en el descenso será el Valladolid, que caía en su visita a Murcia por 95-89 mientras veía cómo todos sus otros rivales ganaban. Destaca la victoria por la mínima (89-87) del Granada ante el TAU, y la victoria clara del Estu en casa del ya desahuciado León por 71-96, con buenos partidos de Larry Lewis y Hernán Jasen y, por encima de todo, esa perla que es Sergio Sánchez (20 puntos, 10 asistencias). Los estudiantiles lograron así salvarse en el último suspiro de la quema que habría supuesto el descenso, y seguirán jugando en la categoría de oro del baloncesto español.

Por arriba, no hubo sorpresas aparte de la derrota del TAU y la victoria de Iurbentia Bilbao frente al AXA Barcelona por 90-84, en otro partidazo de Marcelinho Huertas (26 puntos y 31 de valoración). Finalizada la temporada regular, así quedan los cruces de playoffs:

  • Real Madrid-Unicaja: Engañosa eliminatoria, y es que Unicaja tiene equipo para pelear casi con cualquiera. Aun así, el Madrid está en buen momento y no debería sufrir para pasar.
  • DKV Joventut-Akasvayu Girona: Nuevo duelo entre los dos mayores aspirantes al MVP de la temporada, Rudy Fernández y Marc Gasol. Aunque Marc se ha empeñado en no dejar un récord sin batir esta temporada, la Penya es un equipo muy sólido, y también debería clasificarse sin problemas.
  • AXA Barcelona-Iurbentia Bilbao: Los azulgranas cayeron precisamente ayer contra el equipo de Bilbao, su auténtica bestia negra en lo que llevamos de temporada (también los tumbaron en Copa). Eliminatoria que se adivina dura y peleada, aunque el Barça debe imponer su superioridad en cuanto a plantilla.
  • TAU Cerámica-Pamesa Valencia: El TAU ha acabado cayendo hasta la cuarta plaza, y tiene un equipo claramente superior al Pamesa. Si se recupera del varapalo de la Final Four, debería pasar a semis sin despeinarse.

Por cierto, cabe recordar que este año se ha reducido el número de partidos por ronda, y tanto los cuartos como las semifinales serán a tres partidos. La final seguirá siendo a cinco.

Dos apuntes finales: Marc Gasol volvió a ser el MVP de la jornada (14 puntos, 14 rebotes y 34 de valoración), y también del mes de mayo, batiendo así el récord de MVPs mensuales que tenía Tanoka Beard desde la temporada 2001-2002. Por otro lado, un histórico del baloncesto español, el CAI Zaragoza, logró anoche el ascenso (a la enésima fue la vencida) y volverá a jugar en la ACB la temporada que viene.

Carlos Boozer les hace un traje a los Lakers

10 Mayo, 2008 by weintraub

Utah Jazz 104-Los Angeles Lakers 99 (1-2):

Como era de esperar, el cambio de escenario en la serie Lakers-Jazz ha provocado un cambio radical en el desarrollo de la misma. Con la llegada al Energy Solutions Arena, los Jazz mejoraron ostensiblemente su juego y endurecieron su defensa, contando con el inevitable caserismo arbitral para frenar en más de una ocasión a los Lakers con acciones al límite de la legalidad. Pero por encima de todo, el factor determinante de la victoria anoche de los Jazz fue un nombre propio, precisamente el único que aún no había estado a la altura de las circunstancias de esta serie: Carlos Boozer, el oso de Alaska. En un tremendo, tremendísimo partido, Boozer fue amo y señor del partido bajo los aros y además encestó dos canastones consecutivos en el último cuarto que dieron aire a los Jazz cuando los Lakers más apretaban, permitiéndoles vencer al que hasta anoche era el único equipo invicto en estos playoffs.

Pero en los tres cuartos anteriores, los Jazz habían demostrado que si juegan como equipo, pueden ser un rival a tener en cuenta para los Lakers. Tras una salida fulgurante de los de Phil Jackson (3-11), el equipo de Salt Lake City se fue aposentando en la cancha, gracias a las aportaciones de Mehmet Okur (letal ayer desde la línea de tres) y a la buena dirección de juego de ese crack que es Deron Williams. En los Lakers, Kobe Bryant andaba desaparecido (aunque ya aparecería más tarde, y cómo) y Pau Gasol sufría la durísima defensa del pívot turco de los Jazz. Pau tuvo una noche muy gris, terminó con sólo 12 puntos y 6 rebotes y lo que es peor, tuvo 5 pérdidas, 4 de ellas en ese primer cuarto. Es ahora cuando el Nen de Sant Boi tiene que demostrar que no se arruga ante este tipo de defensas si quiere quitarse de encima su fama de blando. Ayer, por lo menos, no lo hizo.

La buena primera parte de los Jazz, no obstante, no les hizo llegar al descanso con una renta especialmente sustanciosa: el 43-52 parecía fácilmente salvable para los angelinos, sobre todo en cuanto apareciera Bryant. Y la Mamba Negra surgió como el MVP que es después del descanso. Hasta entonces Matt Harpring (buenas aportaciones las suyas anoche, en los dos lados de la cancha) y Andrei Kirilenko se habían turnado para defenderle con bastante acierto, pero en el tercer cuarto Kobe explotó, metió 12 puntos y fue un torbellino al que nadie pudo frenar. Aun así, en defensa los Lakers estaban flojitos, flojitos, y Deron Williams, tocado en una mano tras una mala caída, encontraba una y otra vez a sus compañeros, en especial a Boozer, para lograr canastas fáciles. Aun así, los Lakers empezaron a limar diferencias poco a poco, de manera que entraron en el último cuarto con opciones de ganar. Y a punto estuvieron de dar un susto a los Jazz y dejar la eliminatoria prácticamente sentenciada. Pero Bryant recibió poca ayuda de sus compañeros, y sólo el experimentado Derek Fisher aportó cosas en ese último periodo. Luego llegaron esos dos canastones de Boozer que desatascaban el ataque del equipo de casa. Pese a todo eso, los Lakers siguieron peleando hasta el final, y tal vez habrían tenido alguna opción de no haber cometido un par de pérdidas tontas (en especial una de Luke Walton que despertó las iras de Bryant) en los últimos minutos. Los Lakers perdieron muchísimos balones (nada menos que 19) y tiraron fatal desde la línea de tres (5/23). Boozer terminó con 27 puntos y 20 rebotes, Williams con 18 y 12 asistencias y Okur con 22 puntos, 7 rebotes y 4/7 en triples. En los Lakers, los 34 puntos de Bryant no sirvieron para nada, pues ningún Lakers superó los 13 puntos, cifra que sumaron tanto Fisher como Gasol.

El cuarto partido de la serie es mañana por la noche, de nuevo en Salt Lake City. Se espera más de lo mismo: estopa defensiva con caserismo arbitral, juego vivo y agresivo por parte de Williams y los Jazz y mucha, mucha presión en las gradas. Para ganar, los Lakers deberán contar con alguien más (sí, me refiero a Gasol) que ayude a Bryant, o la cosa terminará como anoche. Y los Jazz deberán hacer lo mismo que ayer, intentando reducir el número de tiros libres que conceden. Ayer, sin alcanzar las cifras obscenas de los dos primeros partidos, los Lakers tiraron nada menos que 37 veces desde la línea. 17 de ellos llegaron de parte de Kobe, y si tenemos en cuenta que el MVP tiene un acierto superior al 90% en estos playoffs, eso son conceder muchos puntos…

Los Cavs siguen con su lluvia de frutos secos

9 Mayo, 2008 by weintraub

Boston Celtics 89-Cleveland Cavaliers 73 (2-0):

Probablemente los Boston Celtics no se habrían imaginado tener enfrente a la peor versión de LeBron James en estas semifinales de conferencia. Pero, por desgracia para los Cavs, así es: LeBron sigue sufriendo en el tiro y los Celtics se aprovecharon de eso anoche para llevarse una segunda victoria cómoda. Dos días después de tener una noche aciaga en el tiro, The King volvió a castigar el tablero rival con pedrada tras pedrada. Aunque terminó con 21 puntos, su lamentable serie fue de 6/24, maquillada con un buen 9/13 en tiros libres. Su otra gran lacra en el primer partido, las pérdidas, volvió a repetirse, y perdió hasta siete balones. Y naturalmente, los Cavs volvieron a contagiarse de la mala puntería de su súper estrella, acabando con un 35,6% en tiros de campo como equipo. Sólo les faltó envolver todos estos despropósitos con un lacito y regalárselo a los Celtics, a los que les bastó con recuperar el tono normal, ya no digo bueno, de Paul Pierce y Ray Allen para obtener una cómoda, comodísima victoria por 89-73. Ni siquiera fue necesario que los Big Three de Boston se emplearan muy a fondo: Pierce, Allen y Garnett anotaron 19, 16 y 13 puntos respectivamente, y con eso y alguna ayudita del banquillo (11 puntitos de Leon Powe y 9 de Sam Cassell) bastó para imponerse a los Cavs. En Cleveland todo, todo siguió el guión del primer partido, incluso el partido de Zydrunas Ilgauskas, que de nuevo fue lo único que se salvó, con 19 puntos. A destacar, por cierto, que Ben Wallace debió abandonar el partido en el primer cuarto al sufrir unos extraños mareos que le impidieron seguir jugando. Se le evaluará en Cleveland, y su participación en el tercer partido está en el aire.

Lo malo para Cleveland es que van 2-0 abajo; lo bueno, que no pueden jugar peor de lo que lo han hecho en estos dos partidos. Hasta ahora Boston no ha tenido rival, y está por ver cómo reaccionarían los Celtics frente a unos Cavs realmente competitivos (en la medida que puede serlo esta plantilla, claro). ¿Resucitarán en el tercer partido de la serie, ya en Cleveland? ¿Volverá a ser LeBron el que fue contra Washington? Interesantes dudas que se despejarán el sábado por la noche.

San Antonio Spurs 110-New Orleans Hornets 99 (1-2):

Mientras tanto, en San Antonio, los Spurs se despertaron cual dragón dormido y obtuvieron su primera victoria frente a New Orleans gracias a una gran actuación de su pareja exterior, Tony Parker y Manu GInóbili, que metieron 31 puntos cada uno. El Narizotas salió en el quinteto titular y su aportación fue definitiva para romper el partido entre el final del tercer periodo y el principio del cuarto, con dos triples que marcaron el principio del fin para los Hornets. Los de New Orleans estuvieron muy fallones en los últimos minutos y no tuvieron en ningún momento opción alguna de pelear por el triunfo. Eso sí, Chris Paul siguió jugando al nivel estelar que ha mostrado durante todos los playoffs, y se disparó hasta los 35 puntos y 9 asistencias. David West también estuvo bien, con 23 puntos, pero el resto de Hornets se desinfló un poco, en especial Peja Stojakovic, que tras dos buenos partidos en New Orleans se quedó en sólo 8 puntos. Los Hornets le necesitan como amenaza exterior, así que el serbio deberá ponerse las pilas. Y bien harían los chicos de Byron Scott en rematar a los Spurs mientras pueden, que si les dejan con vida pueden acabar pagándolo muy caro. Los Spurs son como los Pistons, y como esas arañas que por mucho que pisotees nunca mueren: tienes que asegurarte de que te los quitas de encima definitivamente, o te arrepentirás. En ese sentido, se antoja decisivo el cuarto partido de la serie, de nuevo en San Antonio. Si los Spurs ganan, los dos buenos partidos de los Hornets no habrán servido para nada y los Spurs estarán con la moral por las nubes. Por contra, si los Hornets consiguen la machada de ganar fuera de casa, tendrán buena parte de los deberes hechos para pasar de ronda.

Y mientras, esta noche sólo un partidito: el tercero de la serie entre Lakers y Jazz, en Salt Lake City. A los Jazz sólo les sirve ganar o ganar. O ganar. A las tres de la madrugada, en abierto por Cuatro. Y, según parece, será en directo, y no con una hora de diferencia respecto al partido real, como en otras ocasiones. Me lo creeré cuando lo vea, claro.

Desesperados 49-Chufleteros 46: El Factor Nacho

9 Mayo, 2008 by weintraub

Pues sí, pese a contar con los efectivos justos por enésima vez, los Desesperados lograron anoche una meritoria victoria precisamente ante el último equipo al que vencieron, hace ya unas semanitas: los Chufleteros. La alarmante cantidad de ausencias (Joan, Chema, Antonio y Jaime) llevó a los Desesperados a recurrir a su clásico fichaje talismán y correcaminos, el bueno de Nacho. Y cómo no, Nacho delivered, que dicen los americanos.

Fue un buen partido, sin duda. Por primera vez, los Desesperados tuvieron claro lo que tenían que hacer. Tras unos minutos en los que los chicos orange probaron una defensa 3-2 que acabó siendo un pequeño coladero, volvieron a la tradicional 2-3, con Miguel ocupando un lateral bajo los aros. Gladiator fue ayer más Gladiator que nunca. No sólo defendió como un jabato una posición pensada para jugadores bastante más altos que él, sino que sobrepuso de forma encomiable a una torcedura de tobillo sufrida en los primeros compases del partido, y que amenazó con dejar a los Desesperados con cuatro jugadores durante casi tres periodos. Pero no le llaman Gladiator porque sí. Tras unos minutos en los que siguió en el campo renqueando, Miguelón se rehizo y volvió a rendir al 100%. Es más, metió un par de canastas bien majas.

Solventadas las dudas físicas de Miguel y las defensivas, los Desesperados empezaron a carburar. Con Melchor y el Pistolero convertidos en colosos bajo los aros, y aprovechando el lamentable balance defensivo de los Chufleteros, los Desesperados empezaron a lanzar un contraataque tras otro que desarbolaba al equipo rival. Nacho y Ferran fueron dos puñales que metían canastas fáciles una y otra vez… o forzaban faltas personales. Y es que anoche los Desesperados batieron probablemente el récord de tiros libres de toda su historia. Jamás se habían visto tantos tiros desde la línea, sobre todo de manos de Nacho y Ferran.

Entre el acierto de los tiros libres (que, es cierto, fue a menos conforme avanzaba el partido) y los fulgurantes contraataques del equipo, quedaron ocultas las carencias en ataque estático. Ante la escasez de aleros, la clásica jugada partiendo del pívot en el poste alto desapareció por completo, y el Pistolero se vio obligado a tirar un fruto seco tras otro desde el taco, confirmando su mala racha desde la media distancia. Tampoco fue la noche del equipo desde la línea de tres, pero pese a estos detalles, los Desesperados mantuvieron el control del partido durante los primeros tres cuartos y medio. Las ventajas se mantenían en torno a los 5-8 puntos, y en algún momento de atasco, alguna buena acción de los de naranja (como un tirito lejano de Miguel que desahogó una situación complicada en ataque) permitía seguir manteniendo el control del encuentro.

Pero el arreón de los Chufleteros tenía que llegar, claro. Y a pocos minutos del final, cuando iban 8 puntos abajo en el marcador, emprendieron una remontada casi por azar, tras meter un par de triples inverosímiles y empatar a 44. Para entonces Melchor ya estaba medio desfondado (aunque luego apretó los dientes y se recuperó), los contraataques no eran tan rápidos y las llagas (literales) de Nacho le impedían penetrar con la facilidad que lo hacía anteriormente. Pero lo que vino entonces fue un ejemplo magnífico de cómo deben jugar los finales de partido los Desesperados. Con empate en el marcador, Ferran recibió el balón de saque de fondo y se marcó un coast to coast para anotar una fantástica canasta que volvía a poner a los Desesperados dos arriba. Los Chufleteros, a estas alturas ya más preocupados por protestar al árbitro que por jugar, lograron no obstante forzar un 2+1 que podía ponerles un punto arriba gracias a una falta de Melchor más bien dudosa. Pero por suerte, fallaron un tiro libre que resultó ser decisivo y, tras asegurar el rebote, los Desesperados volvieron a forzar una nueva falta personal. Con 15 segundos por jugarse, Ferran metió sólo uno de los dos tiros, pero ahí apareció el Pistolero, para capturar el rebote ofensivo más importante del partido, que daba aire al equipo y parecía asegurar el triunfo. Pero no, aún les quedaba sufrir un poco más. El Pistolero sufrió una rápida falta y falló los dos tiros libres, los Chufleteros capturaron el rebote y salieron en tromba al contraataque… pero entonces llegó la acción defensiva del partido. Por parte de Miguel, claro, que se colocó perfectamente ante el base rival (bueno, este equipo no tiene bases puros, son más bien aleros reciclados al puesto de bases), quien en una acción poco clara, intentó forzar la falta en defensa pero acabó rodando por el suelo y perdiendo el balón. Y por allí apareció de nuevo Ferran para robar el balón y forzar una nueva falta, con sólo 3 segundos por jugarse. La indignación chufletera a esas alturas ya clamaba al cielo, y con tres segundos en el marcador, Ferran metía otros dos tiros libres que sellaban definitivamente el triunfo desesperado por 49-46.

El partido terminó entre protestas. De hecho, los Chufleteros seguían comiéndole la oreja al árbitro cuando los Desesperados ya estaban en la ducha, pero la actuación arbitral no debe empañar lo que fue un magnífico triunfo, de los que se sufren pero se disfrutan. Ferran terminó con 21 puntos y Nacho con 16, mientras que los otros tres desesperados mojaron 4 chicharros por cabeza. El equipo jugó bastante mejor que en algunos partidos anteriores, lo que da esperanza de cara a conseguir alguna victoria más en este final de temporada. Para empezar, el próximo partido es el miércoles, en Mordor, digo en Besós. A ver si Antonio se ha recuperado para entonces de su lesión y el resto de ausentes hace acto de presencia…

De todo un poco: Bynum, Arenas, LeBron y Melo

8 Mayo, 2008 by weintraub

Bien, varias noticias de interés relativo en la liga norteamericana:

  • Andrew Bynum, a quien ya se ha descartado prácticamente para lo que queda de temporada, podría tener que pasar por el quirófano para operarse de su rodilla izquierda. Bynum se lesionó a finales de enero y lo que en principio parecía una lesión de mediana gravedad (se hablaba de cuatro semanas) se ha complicado hasta la situación actual. Espero que la cosa se arregle pronto, que el muchacho es joven y estaba en plena progresión como jugador. La reputación del cuerpo médico de los Lakers ahora mismo no es precisamente la mejor de la liga… aunque por suerte parece que el equipo funciona bastante bien sin él.
  • Aunque LeBron James es un jugador humano, y como tal es capaz de fallar, lo que no le falla es su abrumadora presencia mediática. Su último anuncio con Nike es… digamos… una castaña. Aquí. Seguro que todos los personajes que salen alabando a LeBron (¿soy yo, o el anuncio tiene incluso cierto tufillo religioso?) le conocen de toda la vida y le han admirado desde que era un moco, vaya…
  • Los Washington Wizards están en crisis desde su eliminación en playoffs y se dice que su Big Three podría desintegrarse con la marcha este verano de Gilbert Arenas y/o Antawn Jamison. Ayer mismo, el Agente 0 lanzó un órdago desde su blog (con su clásica diarrea verbal) y anunció que no volverá a los Wizards si Jamison no sigue en el equipo. Jamison será agente libre este verano, así que la cosa podría ponerse peliaguda.
  • Y por último, Carmelo Anthony sigue teniendo problemas con la ley. Tres semanas después de ser detenido por conducir bajo los efectos del alcohol, Melo fue multado por exceso de velocidad. Anthony, un auténtico demonio sobre ruedas, se jugaba la vida conduciendo a 90 kilómetros por hora en una carretera cuyo límite estaba marcado en 60. ¡Este tipo es un inconsciente! Melo tendrá que pagar la friolera de 130 dólares si no quiere tener que presentarse a una vista judicial el próximo 5 de junio. Igual no le llega el dinero, que se lo pida a Latrell Sprewell

Kobe sigue on fire y Orlando machaca a Detroit

8 Mayo, 2008 by weintraub

Orlando Magic 110-Detroit Pistons 86 (1-2):

Sin duda alguna, una victoria como la de anoche era lo que necesitaban los Orlando Magic para recuperar la fe en sí mismos en su serie con los Pistons. Tras un arranque en oleada que les permitió sacar los colores a los Pistons en el primer cuarto (sonrojante parcial de 23-6 incluido), los Magic sólo tuvieron que mantener la concentración durante todo el partido. Naturalmente, el renacimiento de Rashard Lewis en el momento oportuno también ayudó mucho. El ex de los Sonics y supuesta pieza clave en el proyecto de Orlando fue ayer el jugador decisivo y certero que todos conocimos el año pasado, terminando con 33 puntos y 5/6 en triples. Lewis venía arrastrándose durante toda la serie, con porcentajes flojos y números más bien mediocres, así que su recuperación le viene de perlas al equipo de Stan Van Gundy. El resto del equipo acompañó bien a Lewis, y además del habitual buen partido de Dwight Howard (20 puntos, 12 rebotes, 6 pinchos), cabe destacar la meritoria actuación de Jameer Nelson, con 18 puntos, 7 rebotes y 4 asistencias.

Sin embargo, tanto el buen partido de Nelson como, en cierta medida, el tono general del partido quedó marcado por la temprana lesión de Chauncey Billups, que tuvo que abandonar el partido mediado el primer cuarto y es duda para el cuarto partido. Sin su mariscal de campo, y con el rookie Rodney Stuckey supliéndole como bien podía (y el chaval lo hizo bien, con 19 puntitos), los Pistons fueron una sombra de sí mismos. Sólo Ryp Hamilton y Tayshaun Prince respondieron, con 24 y 22 puntos respectivamente, pero Rasheed Wallace, probablemente el hombre más decisivo para los Pistons, junto a Billups, en lo que llevamos de playoffs, tuvo una noche bastante floja: 11 puntos con una lamentable serie de 4/15 en tiros de campo.

La contundente victoria (25 puntos de diferencia) le viene muy bien a Orlando de cara a afrontar un cuarto partido, también en casa, que necesitan ganar para meter presión a los Pistons. Sin duda, la participación o ausencia de Chauncey Billups en ese encuentro marcará de nuevo el ritmo del partido… como también lo hará el acierto de Rashard Lewis desde la línea de tres puntos.

Los Angeles Lakers 120-Utah Jazz 110 (2-0):

Mientras tanto, en el Staples Center, Kobe Bryant celebraba su título de MVP con otra gran actuación frente a los Utah Jazz. En un partido marcado de nuevo por las diferencias en la señalización de faltas personales (30-20 a favor de los Lakers) y los tiros libres (43 Lakers, 16 Jazz), los chicos de Phil Jackson demostraron todo su potencial ofensivo en un partido abierto y con muchos puntos, en el que hasta 12 jugadores diferentes superaron la decena de puntos. La Mamba Negra se fue a los 34 puntos, Pau Gasol metió otros 20, Lamar Odom 19 (y cogió 16 rebotes) y Derek Fisher, ex de los Jazz, fusiló a su ex equipo con 22 puntos y 4/5 triples en un partido que los Lakers siempre tuvieron controlado. Y es que aunque los Jazz presentaron batalla, con Deron Williams a la cabeza (25 puntos y 10 asistencias), nunca lograron amenazar de verdad a los Lakers. Ni siquiera con los tres triples de Williams en los últimos 33 segundos.

Pero repito que, pese a los buenos números de los Lakers, la diferencia clave en esta serie están siendo los tiros libres y las faltas, y Jerry Sloan lo sabe bien. Ayer perdió por faltas en los últimos minutos a dos hombres importantes como son Mehmet Okur y Andrei Kirilenko, y su equipo ha permitido que los Lakers visiten la línea de tiros libres la friolera de 89 veces en dos partidos. Así es imposible ganar, y menos a los Lakers. Sin embargo, si los Jazz consiguen ajustar su defensa sin cometer tantas faltas, la cosa puede cambiar, y mucho. Aunque los Lakers mandan por 2-0 en la eliminatoria, las diferencias entre uno y otro equipo tampoco están siendo tan grandes sobre el parquet, y los dos próximos partidos son en Salt Lake City, supuesto feudo cuasi inexpugnable de los Jazz. Aunque claro, Houston ya ganó allí en playoffs este año… Los Jazz no pueden permitirse un solo desliz en casa en toda la serie si quieren seguir vivos. Y si ganan los dos próximos partidos, la eliminatoria se pondrá muy, muy interesante… De hecho, no me extrañaría que se fuera a seis o siete partidos.

Esta próxima madrugada, partido decisivo en la serie de New Orleans-San Antonio, en el que los Spurs deben ganar sí o sí a los Hornets si quieren seguir vivos. Juegan en casa, que eso siempre ayuda, pero necesitarán todo el talento de Tim Duncan, Tony Parker y Manu Ginóbili para inaugurar su casillero en esta serie. También se jugará el segundo partido entre Celtics y Cavaliers. Sólo pido que alguien les diga a los dos equipos dónde está exactamente el aro para que puedan apuntar un poco mejor que el primer encuentro…

Los entrenadores se mueven más que los precios

7 Mayo, 2008 by weintraub

¡Qué jaleo de rumores, cotilleos y supuestos movimientos de entrenadores y equipos! Y eso que todavía estamos en segunda ronda de playoffs… Pero es que las eliminaciones de Suns y Mavericks en primera ronda han causado una onda expansiva que afecta a toda la liga. Avery Johnson, recién cesado de los Mavs, ya está en conversaciones con varios equipos, entre los que parece que los mejor situados son los New York Knicks (¡Dios, qué combinación!) y los Chicago Bulls. Pero los Bulls también barajan otro nombre gordo para dirigir sus destinos la próxima temporada: nada menos que el mismísimo Mike D’Antoni, que aunque sigue ocupando el cargo de entrenador de los Phoenix Suns, ha recibido permiso explícito de la franquicia para negociar con otros equipos, así que ya se sabe, si es blanco y en botella…

Pero la cosa no termina ahí: los Mavericks, claro, necesitan un entrenador, y después de las contundentes declaraciones recientes de Dirk Nowitzki (que no perdonó ni siquiera a su mentor, Don Nelson) y Jason Kidd pidiendo alguien con disciplina, no parece que D’Antoni sea el candidato idóneo. Se habla de Rick Carlisle como candidato ideal (aunque su nombre lleva sonando para muchos equipos desde el final de la regular season). En cuanto a los Suns, parece que el preferido de Steve Kerr sería Doug Collins, retirado de los banquillos desde hace algunas temporadas. ¿Y qué pasa con los Chicago Bulls y los New York Knicks, los equipos sin entrenador desde hace más tiempo? Pues parece que D’Antoni está que se muere por entrenar a Chicago, pero es que parece que los Knicks también le quieren, así que la cosa puede complicarse y no está nada claro cómo puede acabar todo. Y eso que D’Antoni no ha ganado ningún anillo y su rendimiento en playoffs podría tacharse de discreto en el mejor de los casos… ¡ni que fuera el nuevo Phil Jackson!

Rudy Fernández, alero del quinteto ideal ACB

7 Mayo, 2008 by weintraub

Era una verdad a voces, pero no está de más hacerlo oficial. Rudy Fernández ha sido elegido el alero del quinteto ideal de la temporada 2007-2008 en la ACB, acompañando a Marcelinho Huertas y su compañero de equipo en el DKV Joventut Ricky Rubio, como ya comenté ayer por aquí. Rudy ha conseguido la máxima puntuación en todos los sectores (entrenadores, jugadores, voto popular y medios de comunicación), totalizando 100 puntos. El segundo clasificado ha sido Louis Bullock, del Real Madrid, a muchísima distancia, con 45 puntos. La verdad es que no había color y huelga decir que es un nombramiento merecidísimo para un jugador que lleva un par de añitos que convierte en oro todo lo que toca: Mundial, subcampeonato de Europa, Copa del Rey, Copa ULEB… ¿se llevará el MVP de la liga?

Venga, faltan por elegirse el ala-pívot y pívot del quinteto. ¿Alguien tiene alguna duda de que los afortunados serán Felipe Reyes y Marc Gasol?