
Los astros se alinean a favor de los Lakers. Aún no tienen el equipo al completo, y ya empiezan a insuflar temor en sus rivales. El trío que forman Kobe Bryant, Pau Gasol y Lamar Odom ya se compenetra tan bien que, por de pronto, han alcanzado el liderato de la Conferencia Oeste (empatados con los Phoenix Suns) tras la cómoda victoria (113-95) de esta noche ante Los Angeles Clippers y la derrota de New Orleans Hornets ante unos San Antonio Spurs que ya no están para tonterías. Lo mejor del traspaso de Gasol a los Lakers es sin duda la carga anotadora que ha quitado de los hombros de Bryant, que puede permitirse, como anoche, un partido discretito (17 puntos), seguro de que Gasol le cubrirá las espaldas. El de Sant Boi metió 23 puntos, acompañando a un buen Lamar Odom (20-10) que desde la posición de “3″ puede explotar su versatilidad natural, y se adivina pieza clave para que los Lakers funcionen realmente bien. Y recordemos que aún no ha vuelto Andrew Bynum…

Mientras tanto, en New Orleans empezaron a saborear cómo son los playoffs con un par de meses de antelación, al visitar la cancha de unos Spurs que vencieron con el oficio que les caracteriza, pese al también habitual buen partido de Chris Paul. El barómetro Duncan sigue poniéndose a punto (25 puntos, 11 rebotes, 6 asistencias, 4 tapones), pero es Manu Ginóbili quien ahora mismo resulta imparable en los de San Antonio. El argentino volvió a salirse (30 puntos, 12 asistencias, 6 rebotes), haciendo horas extras mientras Tony Parker acaba de ponerse en forma tras volver la lesión. El buen partido del argentino fue refrendado por esa alegría de la huerta que es su entrenador, Gregg Popovich, quien dijo, oportunista él: “Obviamente, Manu lleva jugando a nivel All-Star desde hace algún tiempo”. Y yo coincido con el cicuta de Pops. Pero, ¿quién quiere que Ginóbili vaya a esa pantomima que es el All-Star cuando su especialidad es contribuir, y de qué forma, a ganar anillos con su equipo? Si en el fondo Popovich lo agradece…
Como nota ridícula de la jornada, comentar la derrota de Denver ante Milwaukee por 115-109. Por mucho que Michael Redd metiera 42 chicharros, los Nuggets nunca deberían perder contra los Bucks a la vista de la diferencia de plantillas. Pero claro, esto es el baloncesto…
Escrito por Pistolero 


Escrito por Pistolero 
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