Desesperados: Derrota con un rayo de esperanza

26 Febrero, 2008

Actualización: Subidas las estadísticas, he aquí los highlights de la noche:

  • Miguel: No mojó (de hecho, sólo tiró un triple), pero dio 3 asistencias muy majas. ¡Hay que mirar más el aro!
  • Antonio: Meritorio doble-doble: 13 puntos (todos en la segunda parte) y 12 rebotes, bien condimentados con 2 asistencias, 5 robos y sólo 3 pérdidas… ¡aunque la última hizo mucha pupa!
  • Ferran: Navegando por los mares de siempre y haciendo otro doble-doble, que hacía tiempo que no se prodigaba: 22 puntazos, 11 rebotes, 4 asistencias y un robo. Por quejarse de algo, decir que andó algo flojo en porcentajes (30%), aunque el que sí que andó flojo fue…
  • El Pistolero: 2 patéticos puntos a buen pase de Miguel para aderezar un poco una nefanda noche en el tiro (1/7), pese a que las posiciones fueron por lo general buenas. 5 reboticos y 2 robos como único punto positivo, está un poco atocinado…
  • Chema: 3 puntos y 2 rebotes en una noche en la que se tuvo que enfundar el mono de trabajo en defensa. Aun así, mira de lejos la Cuchara de Madera.
  • Nacho: La sensación de la noche: 11 puntos, eso sí, tirando hasta la zapatilla (no se puede decir que el chico le tenga miedo al aro): 2/8 en tiros de 2 y 1/7 en triples, pero eso sí, un flamante 4/5 en tiros libres. ¡Vuelve cuando quieras, Nacho!

Segunda derrota de los Desesperados en esta segunda liguilla de la liga 2+1, pero derrota con matices. Primero porque las circunstancias hacían presagiar una derrota estrepitosa: los rivales, Tubo del Gas, eran superiores en número y físico, como bien se aprecia en la foto de abajo (extraída de la página web que le patrocina… habría que pensar en buscar algo parecido), y los Desesperados contaban con lo justo, apenas cinco jugadores, más la presencia de Nacho, un invitado de última hora que ha resultado ser vital en el devenir del partido.

La cuestión es que el partido ha empezado igual que el de la semana pasada: con una pájara monumental por parte de los orange, que han visto cómo su endeble juego interior (con el menda como único “pívot”) era acribillado con constantes jugadas interiores y puertas atrás. En ataque el atasco no era menor, de manera que el resultado al descanso no podía ser más contundente: 29-13 a favor de los chicos del gas, y encima con los Desesperados extenuados, pese a los constantes ánimos de Nacho, que se ha revelado no sólo como un portento físico, sino como un jugador con ideas muy interesantes en los dos lados de la cancha.

En la reanudación, la frenética hiperactividad de Nacho ha contagiado al resto de Desesperados, que con un servidor en el banquillo han podido correr un poco más, evidenciando el pobre estado físico del rival (y es que además de ser más y más altos, por suerte para nosotros también eran un poco más viejos). Así se han empezado a limar diferencias, con Antonio, Ferran y Nacho convertidos en sendos estiletes mientras en defensa se hacía lo que se podía, frenando un poco la sangría debajo del aro propio. El último cuarto, de nuevo con una referencia interior incapaz de anotar una canasta (sí, yo), el equipo ha seguido manteniendo el buen tono y confiando en la remontada. Los tres hombres de fuera estaban por todas partes, y bajo los aros, Miguel y Chema en los aleros se fajaban con tipos mucho más altos y veteranos que ellos. Con sólo un minuto y medio, y tras un triple estratosférico de Nacho y un 2+1 de Ferran, el milagro parecía posible y el equipo se ponía sólo a dos puntos. Pero el esfuerzo realizado ha empezado a cobrarse su precio en ese momento. Ferran ha fallado su tiro libre y los del gas nos han clavado un triple que, pese a ser contrarrestado por Antonio, ha supuesto el principio del fin. Una pérdida en el saque de fondo por parte de nuestra querida Gardela ha sido el último clavo en nuestro ataúd, y el partido ha concluido por una derrota ajustada (sólo 5 puntos abajo), un sabor de boca relativamente bueno por la remontada de la segunda mitad, y una interesante posibilidad para la plantilla: el fichaje de Nacho, un inesperado elemento que podría venirnos muy bien por su velocidad, buenos fundamentos y mejor muñeca (¡cómo enchufaba el tío los tiros libres!). Por de pronto, hemos nombrado a Ferran agente oficial para que negocie con él, al menos para que se venga este mes que vamos a carecer de los servicios del siempre polifacético y denodado Chema…

El próximo partido, jueves que viene, contra Garibaldins, los chicos que nos vencieron de 13 y de 1 hace un par de temporadas. A ver si les podemos mojar la oreja…


De la importancia de los tiros libres

26 Febrero, 2008

“¡Me cago en mis muelas! ¡Yo pensaba que poniéndome los mismos tatuajes que Iverson sería tan buen como él!”

Meter los tiros libres es importante. Eso es algo que no olvidará el escolta de los Denver Nuggets, J.R. Smith, quien anoche tuvo la oportunidad de empatar el partido entre su equipo y los Pistons cuando Chauncey Billups le hizo una falta que le mandaba a la línea de tiros libres para lanzar tres tiros en los últimos segundos del encuentro. El bueno de Smith, que no había tenido precisamente el partido de su vida (4/14 en tiros de campo y 3/10 en triples), fue a la línea de tiros libres… y falló dos de los tres lanzamientos. Algunos dirán que sólo es un partido perdido, pero Denver es un equipo con aspiraciones de playoffs… y actuaciones de este tipo son las que en ocasiones marcan la diferencia en un partido de final de temporada. Lo bueno de todo es que Smith tampoco es un mal tirador de tiros libres (75% en lo que llevamos de temporada), aunque temporada a temporada ha ido bajando en su rendimiento desde la “charity stripe”. Pero la presión es la presión…

Por cierto, Denver debería empezar a defender un poco. En las tres derrotas consecutivas que llevan han recibido una media de 116 puntos por partido, y eso que dos de los partidos fueron contra Milwaukee y Chicago, que no destacan precisamente por su potencial anotador. Mañana toca Seattle… ¿se apuntarán también a la fiesta de acribillar a los Nuggets?

En el otro extremo de la balanza, claro, los de siempre: San Antonio batió su récord de baja anotación en un cuarto, con 5 puntos en el primer periodo en su partido contra los Hawks, pero logró rehacerse para acabar ganando de 15, 89-74. Sí, enfrente estaban los Hawks, lo cual no es decir mucho, pero deja bien clara la fría y despiadada eficacia de los Spurs. Estos tíos empiezan a dar miedo (y no precisamente por ganar a los Hawks).


El efecto Pelekanos

26 Febrero, 2008

Actualización: Quería poner algún vídeo de Youtube con las mejores jugadas de Pelekanos, para demostrar que no puede ser tan malo. Sin embargo, no hay ni un solo vídeo en Youtube en el que aparezca este hombre salvo en la presentación de la selección griega. Otra muestra de que el Real Madrid tal vez no debería haberle fichado.

Definición: Dícese del efecto que se produce en un equipo cuando sus responsables se desprenden conscientemente de un jugador valioso y se hacen con los servicios de otro jugador de menor valía, o incluso un desconocido, que viene a ocupar su hueco en la plantilla. Los dos jugadores no tienen por qué estar implicados en el mismo traspaso, y los responsables del equipo no tienen que saber que el nuevo jugador es peor que el que dejan marchar, aunque por lo general fingen no saberlo. El efecto Pelekanos se define por la coincidencia, en la temporada posterior a ese movimiento, de dos circunstancias: por un lado el nuevo fichaje tiene un rendimiento más o menos decepcionante y por otro lado el jugador al que se ha renunciado eclosiona definitivamente en su nuevo equipo.

Origen: El término tiene su origen en el verano de 2007, cuando el Real Madrid decide ceder Marko Tomas al Alta Gestión Fuenlabrada y, por otro lado, se hace con los servicios del alero griego Michalis Pelekanos. Tomas, un jugador croata de calidad pero aún experimentado, es cedido para que goce de más tiempo de juego en otro equipo, mientras que Pelekanos es fichado como especialista defensivo, y es vendido mediáticamente aduciendo su elección en el quinteto ideal de la liga griega después de haber promediado algo más de 12 puntos por partido en las filas del modesto Panellinios. Lo que no se anuncia tanto es que la progresión del prometedor alero ha sufrido un grave frenazo en los últimos años por culpa de las lesiones.

Las malas sensaciones empiezan a apreciarse en el Eurobasket celebrado en Madrid. Allí, el flamante fichaje merengue (que acompañará al también griego Lazaros Papadopoulos en su llegada al club) apenas cuenta para el combinado griego, mientras que el “renegado” Tomas tiene destellos de calidad, en particular en su partido contra España, en el que se permite el lujo de dar la puntilla a nuestra selección, metiendo un triple definitivo en los últimos instantes del partido en la que será la única derrota de los de Pepu en la primera fase. (Por otra parte, Tomas tampoco es precisamente candidato a MVP del torneo, ya que no llega a 7 puntos por partido, pero bueno…)

En la temporada que empieza poco después, las malas sensaciones se confirman. Pelekanos apenas cuenta (sale como cuarto alero en la rotación de Joan Plaza), pero tampoco aprovecha demasiado las pocas oportunidades que tiene. En los 20 partidos que ha disputado hasta ahora en ACB, Pelekanos promedia 9 minutos, 2,7 puntos y 1,4 de valoración por partido. Su “talento defensivo” se plasma en los 0,6 balones que recupera por encuentro, exactamente los mismos que pierde. Mientras tanto, en Fuenlabrada, Tomas empieza a demostrar lo que puede hacer: promedia 30 minutos, casi 14 puntos y casi 15 de valoración por encuentro, y se convierte en una de las principales referencias del equipo.Naturalmente, Pelekanos no debe de ser tan malo como lo parece en esos 9 minutos por partido. No puede serlo. Pero en cualquier caso, uno no deja de preguntarse qué pudo pasárseles por la cabeza a los directivos de la sección de baloncesto del Real Madrid para realizar un fichaje así. Para eso, haber subido a algún chaval de la plantilla para que se fogueara…

Otros casos relevantes: Aunque es demasiado pronto para juzgarlos definitivamente, dos de los traspasos realizados este mes de febrero en la NBA parecen susceptibles de provocar el “efecto Pelekanos” en los equipos involucrados. El más claro es el de Gasol: los Grizzlies renunciaron al que llevaba siendo su jugador franquicia durante los últimos años a cambio de Kwame Brown, Javaris Crittenton (¿quién…?), un par de rondas de draft y algunas minucias más. En los 10 partidos desde su traspaso, Pau ha promediado más de 22 puntos por partido y vuelve a parecerse al que fue hace no demasiado. Kwame Brown, o más bien alguien que se hace pasar por él, no sólo promedia apenas 2,3 puntos desde que está en Memphis, sino que ha conseguido un total de 14 puntos en lo que llevamos de mes de febrero. Nadie esperaba demasiado de Kwame, pero… ¿14 puntos en un mes? ¿14 puntos en 9 partidos? Parece un claro efecto Pelekanos…

El otro posible efecto Pelekanos es el que se puede producir entre Miami y Phoenix con el traspaso Shaq-Marion, aunque en este caso no está tan claro. Marion mantiene más o menos sus números en Miami, y en los cinco partidos que ha disputado con los Heat ronda los 16,5 puntos, 11 rebotes, casi 3 robos y 1 tapón, incluso mejorando un poco su rendimiento con los Suns. Por su parte, O’Neal (en cuya defensa podemos decir que acaba de recuperarse de una lesión de cadera) ha promediado en 3 partidos casi 9 puntos y más de 11 rebotes. No estaría mal si no fuera porque hablamos de Shaquille O’Neal, con todo lo que ello supone. El 27% en tiros libres y el 45% en tiros de campo (21% y 15% por debajo de lo que promedió en los Heat) tampoco ayudan demasiado, la verdad. El veredicto no es tan claro, pero también podríamos encontrarnos ante un “efecto Pelekanos”…Casos sin confirmar: Está por ver cómo acaba funcionando el traspaso de Kidd a Dallas, pero podríamos estar hablando de otro posible “efecto Pelekanos” si, como parece, Devin Harris se convierte en un jugador importante en los Nets. El trapaso de Ben Wallace a Cleveland no es aplicable a todas luces: ninguno de los jugadores traspasados (salvo tal vez Drew Gooden) rendirá mejor en un equipo que en otro. De hecho, es más que probable que todos ellos acaben arrastrándose por el campo como llevan haciendo toda la temporada. En especial Larry Hughes.