
Iba a hacer estos comentarios dentro de la entrada anterior, pero creo que se merecen su propia entrada, sobre todo el primero, que tiene que ver con uno de nuestros bocazas favoritos, capaz tal vez de arrebatarle el trono al mismísimo Gilbert Arenas. Sí, amigos, hablamos de Ron Artest, que el otro día se soltó el pelo con una metáfora digna de los mejores dramaturgos. Hablando de un supuesto traspaso frustrado de Artest a Denver en el que los Nuggets sólo habrían negociado con el lituano Linas Kleiza, el alero de los Kings soltó la siguiente perla: “Pensarían que estaban rebuscando en la pila de las gangas. Buscaban queso del barato, pero yo soy Kraft”. Naturalmente, la frasecita de marras ya ha circulado como la pólvora por todos los medios, y ya hay quien ha rebautizado a Artest como “Cheddar”.
El otro comentario es algo más positivo, y tiene como protagonista a Marcus Camby, y más concretamente su portentosa media de tapones de esta temporada. Tras los 4 que ha puesto hoy, “Samurai” alcanza ya precisamente los 4 tapones de promedio. Tras consultar la interesane basketball-reference para ver cuál era el récord histórico de la liga (al menos desde que hay estadísticas, porque imagino que en sus tiempos Bill Russell o Wilt Chamberlain pondrían aún más tapones), descubro que está en poder de Mark Eaton, el enorme (2,20 m) y torpón center de los Jazz, que en la temporada 84-85 puso nada menos que 5,56 tapones por partido. Parece imposible que Camby pueda acercarse a esa cifra; de hecho los 4 tapones que lleva promedia ahora le pondrían en el puesto 16. Para entrar entre los 10 mejores debería promediar 4,29 tapones en los menos de 20 partidos que le quedan. ¿Lo logrará?
