Como hoy ha habido jornada NBA flojita, os dejo un vídeo de Youtube de tiempos pasados, cuando anticristos del baloncesto espectáculo como Bozidar Majkovic aún no habían empezado a mancillar las pistas del mundo entero. Es la final de la Recopa de 1989 entre el Real Madrid y el Snaider de Caserta. Óscar Schmidt enchufó 44 puntos, pero es que Drazen Petrovic metió… ¡62! Eso sí, tiro hasta la zapatilla, y casi podría haber jugado con cuatro Desesperados a su lado, que la cosa habría acabado igual. Disfrutadlo, que se ve un poco mal pero vale la pena (y de paso os doy una pista de la entrada especial que estoy preparando sobre alguna leyenda del baloncesto…):
Segundo tropiezo consecutivo de los Dallas Mavericks en otras tantas noches, y lo que es peor, contra dos equipos que podrían ser rivales de playoffs. Y será mejor que los Mavs se pongan las pilas, porque tanto los Lakers como los Jazz son dos equipos en un gran estado de forma. De hecho, los jugadores al servicio de ese crack de entrenador que es Jerry Sloan están en un estado de forma privilegiado que les permite mantenerse entre lo más alto de la Conferencia Oeste en unas fechas en las que cada victoria vale su peso en oro, y ayer incluso sacaron los colores a los de Dallas durante buena parte del partido, aunque al final tuvieron que sufrir más de lo previsto. A la cabeza de ese grupo está ese pedazo de base que es Deron Williams, que tras un par de meses malos lleva 20 partidos a nivel estelar. Ayer firmó números dignos del mejor John Stockton, con 17 puntos, 20 asistencias, 5 rebotes y 2 tapones. Si Williams fue Stockton, Carlos Boozer volvió a ser Karl Malone, con 28 puntos, 7 rebotes y buenos porcentajes, bien secundado por otro que está en estado de gracia, el turco Mehmet Okur, que se fue a los 20 puntos, 12 rebotes y 2 tapones, aunque no enchufó desde la línea de tres. En los Mavs, no bastaron los 23 puntos de Dirk Nowitzki, los 25 de Josh Howard y los 21 de Jason Terry para alcanzar la victoria en un partido con atmósfera de playoff, hasta el punto de que el alemán de los Mavericks cometió una falta flagrante a finales del primer cuarto que acabó provocando la lesión del ruso Andrei Kirilenko, que no volvió al partido. El alemán, naturalmente, se ganó los abucheos del público de Salt Lake City, que no se anda con chiquitas…
“Lo siento, Andrei, dicen que soy un blando, y eso tiene que cambiar.”
Editado para que todos podáis ver la acción en cuestión, cortesía de Youtube:
Ah, y los Sixers siguen ganando. Esta madrugada les han dado de 26 (106-80) a los Clippers. A destacar el doble doble del rookieAl Thornton en los Clippers: ha hecho 20 puntos y 10 pérdidas. Al, éste no es el tipo de doble doble por el que se han hecho famosos Kevin Garnett o Tim Duncan…