Houston, ¿tenemos un problema…?

7 Marzo, 2008

Qué situación tragicómica la de los Houston Rockets. Llevan 17 victorias consecutivas, la última de ellas con un oportunismo proverbial, venciendo esta noche a unos Dallas Mavericks que no contaban con Dirk Nowitzki, sancionado por la liga tras su falta flagrante a Andrei Kirilenko. Van terceros en el Oeste, a sólo medio partido de New Orleans Hornets y a dos y medio de San Antonio Spurs. Su juego es sólido. La racha es la séptima más larga en toda la historia de la NBA. Pero nada de eso importa, nadie en toda la liga les toma en serio. Lo peor es que la cosa no cambiaría ni aunque ganaran 30 partidos consecutivos: nadie duda de que volverán a caer en primera ronda de playoffs, por muy bien que lo hagan en temporada regular. El motivo es doble: por un lado, el tradicional gafe que acompaña a Tracy McGrady en playoffs, y es que el bueno de T-Mac todavía no ha logrado pasar de la primera ronda en toda su carrera. Por otro lado, y ésa es la auténtica preocupación de los Rockets, la baja de Yao Ming por lo que queda de temporada se antoja definitiva para el equipo tejano. Una cosa es sobrevivir y enganchar una buena racha en temporada regular, y otra muy diferente creer que con Dikembe Mutombo de “5” titular y un par de jóvenes aleros altos reciclados al puesto de center, este equipo puede hacer algo en playoffs. Al menos, no sin algún center de garantías fichado como agente libre (¿he oído Jim McIlvaine…?).

La verdad es que es una pena: T-Mac está jugando muy bien y repartiendo más juego que nunca. Le acompañan un grupo de jugadores que, sin ser rutilantes, saben hacer muy bien su trabajo: desde Rafer Alston, que siempre acaba ganándose el dinero que cobra, hasta el polivalente Shane Battier, todo un baluarte defensivo, hasta nuestro viejo amigo Luis Scola, que ya parece plenamente asentado en la titularidad y rinde con buenos números, los role-players de los Rockets conocen bien su oficio. A ellos hay que añadir el buen papel que está haciendo el rookie Carl Landry, que en los últimos partidos está promediando más de 12 puntitos, una cifra más que interesante.

Sin embargo, todo eso no parece suficiente para alcanzar una racha de 17 victorias consecutivas, y menos en el todopoderoso Oeste… ¿Qué se nos escapa? ¿Cuál es el componente secreto que ha llevado a los Rockets a dar ese salto de calidad? Probablemente sea ese intangible que lleva a un equipo con moral y metido en una dinámica positiva y sinérgica a atreverse con todo, por lo general con buenos resultados.

Lo mejor de todo es que Houston tiene ante sí un calendario más o menos asequible para poder mantener la racha un poco más. Aunque el sábado juegan contra New Orleans Hornets, no vuelven a enfrentarse con un rival auténticamente duro hasta el domingo 16, en que juegan contra los Lakers. Ésa sí que será una prueba de fuego.

Además de la clara victoria de Houston esta noche ante Dallas (113-98), los Indiana Pacers han sufrido en sus carnes el rodillo de San Antonio (108-97), pese al mal día de Timoteo Duncan (sólo 8 puntos), pero pretender ganar a San Antonio dejándole que te meta 108 puntos es una utopía. En el otro partido, Chicago ha ganado a Cleveland (107-96) pese a los 39 puntos de Lebron James (si hubiera metido 50, tal vez hubieran ganado…). Buen partido, por cierto, de Joakim Noah en los Bulls (13 puntos, 20 rebotes). Parece que el hijo de Yannick ha suplantado definitivamente en la titularidad a Tyrus Thomas, que no jugó ni un solo minuto por segundo día consecutivo. Se diría que Jim Boylan, el entrenador interino de los Bulls, no se lleva demasiado bien con el bueno de Thomas; éste, como vendetta a su primer partido en blanco, no se presentó al entrenamiento del miércoles. La consecuencia, otro partido en blanco para Tyrus, nos deja una moraleja: si quieres tener más minutos de juego, no te saltes los entrenamientos…


Revista NBA de marzo… ¿un poco raro, no?

7 Marzo, 2008

Veo en el quiosco el número de marzo de la revista oficial de la NBA. Lleva en portada el notición del fichaje de Pau Gasol por los Lakers (cómo sufre la prensa escrita frente a Internet, y qué fácilmente queda desfasada). Lo bueno de todo es que este mes lleva regalo… y curiosamente, el regalo que trae es la gorra de los Memphis Grizzlies. El efecto de ver la revista con Pau con la camiseta amarilla y al lado la gorra de los Memphis Grizzlies es cuanto menos… curioso. ¿La habrán regalado por Navarro? ¿La tendrían encargada ya cuando Gasol fue traspasado a Los Ángeles, y se la han tenido que comer con patatas? En cualquier caso el tema no deja de ser cómico…

Como buena noticia, parece que la revista regalará también, a lo largo de este año, las gorras de los Lakers y los Celtics. En todos los casos se trata de gorras oficiales de Adidas, así que estad atentos, que ésas sí que interesan…


Desesperados St. Warriors: Run&Gun, No Defense

7 Marzo, 2008

Actualización (estadísticas):

  • Antonio: Segundo, y muy meritorio, doble doble consecutivo de la Gardela, esta vez más justito (10 puntos, 11 rebotes), pero no deja de ser un dato histórico. Los dobles dobles son mirlos blancos en este equipo, y que el mismo jugador haya logrado dos consecutivos es para enmarcar, sobre todo porque este segundo ha llegado mientras todavía se estaba recuperando de una lesión de abductor. Todo un ejemplo para los demás, sin duda. En el lado negativo, volvió a perder un balón importante en los últimos instantes del encuentro, lo que los yanquis llaman el clutch time. También tuvo algún que otro problema para subir el balón, provocando alguna escena de slapstick a media cancha, pero hoy se le perdona casi todo.
  • Ferran: Nuestro Mark Knopfler particular se marcó un partido estelar en anotación, marchándose a los 24 puntos, y contribuyendo también en los rebotes (7 rechaces) y repartiendo el poco juego que se repartió (3 asistencias). En el lado positivo, mencionar que estuvo inspiradísimo desde la línea de tiros libres, con un inusitado 8/11. En el negativo, decir que tiró hasta la zapatilla (8/23), con porcentajes algo más bajos de lo que en él es habitual.
  • El Pistolero: Perdido en intentos baladís por recibir balones interiores, el Pistolero se diliuyó como un azucarillo en ataque, y sólo mojó al coger un rebote ofensivo. (De hecho, no recuerdo la última vez que tiré sólo 2 veces en un partido…) Por lo menos trabajó bien el rebote (7 rechaces), aunque eso fuera lo único que hizo.
  • Jaime: Otro que deambuló por la zona como un alma en pena y tiró poquito (0/3). Agarró 5 rebotes pero tiene que buscar más el balón en ataque y ofrecerse más a los compañeros. El que los compañeros le vean ya es harina de otro costal, pero por él que no quede…
  • Joan: Otro que se ha apuntado a la moda de los dobles dobles (10 puntos, 10 rebotes), lo cual resulta meritorio si tenemos en cuenta que tiró sólo ocho veces. Recibió algún balón más que el resto de jugadores interiores, y su habitual buena colocación en el rebote ofensivo le sirvió para buscarse bien las habichuelas y trabajar bien para el equipo.
  • Nacho: La sensación de la temporada no estuvo demasiado fino de cara al aro, aunque eso no le hizo perder el miedo a tirar, algo de lo que todos deberíamos aprender. Sus pobres porcentajes (1/5 en tiros libres, 2/10 en tiros de dos y 1/5 en triples) son simple fruto de un mal día, pero sólo por su interminable fondo físico y su encomiable actitud defensiva, se ha convertido en un elemento clave en sólo dos partidos. A ver si le convencemos para que siga viniendo cuando pueda…

Cierro esta actualización comentando que, según nuestro stat-man oficial, Ferran, parece que el mesa del partido nos tangó un punto y apuntó como canasta de uno una canasta de dos de Joan. Dejando de lado que me parece increíble que alguien pueda confundirse con algo así, el error resulta definitivo porque habría supuesto la victoria desesperada. No es cuestión de ponerse a protestar y reclamar, pero como diría aquel, manda güebs…

Si algún día me llegan a decir que los Desesperados iban a dedicarse a correr y tirar desde el exterior durante un partido entero, no me lo habría creído nunca. Pero eso, amigos, es lo que ha pasado esta noche. Los Desesperados han jugado como suelen hacerlo los Golden State Warriors de Don Nelson, y como éstos suelen hacer, han acabado perdiendo el partido en la defensa.

Los rivales de hoy eran los Garibaldins, un equipo con el que ya se jugó hará un par de temporadas y que parecía bien preparado pero hasta cierto punto asequible: eran físicamente parejos a los naranjas (aunque de haber asistido Melchor la cosa habría cambiado mucho), bien dotados técnicamente y con algunas ideas claras en ataque. Los orange contaban de nuevo con el talismán Nacho, pero no así con el ya comentado Melchor, ni con el aguerrido Miguel, ni tampoco con nuestro Chema, que a estas alturas debe de estar departiendo sobre baloncesto con los canguros de las Antípodas. Aun así, pese a las bajas, los Desesperados han empezado con su clásico juego: encomendándose a San Ferran e intentando cerrarse en defensa. Ya entonces estaba claro que la defensa no andaba demasiado bien ajustada, y que era más el fallo del rival que la presión naranja lo que permitía mantener una leve ventaja en el marcador.

Sin embargo, ha medida que avanzaba el partido las posturas se han ido extremando. El juego interior desesperado ha muerto antes de nacer, y los balones que se han metido la interior se podrían contar con los dedos de una mano, y sobraban. Jaime, Joan y un servidor se han cansado de cortar y cortar por la zona pidiendo balones sin suerte. La defensa rival cerraba bien los cortes, pero tampoco eran precisamente los San Antonio Spurs… De manera que los Desesperados han recurrido a correr, a correr y a apostar por la circulación exterior y los tiros lejanos. La cosa les ha funcionado bien, principalmente porque Ferran ha tenido un día inspirado y porque Nacho es un paparra insoportable en defensa que ha conseguido un par de bandejitas fáciles tras robo a media pista.

Pero un equipo sin juego interior, aunque sea mínimo, está condenado a sufrir. Y eso es lo que ha empezado a ocurrir en el último cuarto. Tras ir casi todo el partido por detrás, con desventajas de entre 3 y 5 puntos, los Garibaldins han empezado a afinar un poco la puntería aprovechando que la defensa desesperada se relajaba un poco (más). De hecho, los orange han llegado a perder el dominio en el marcador cuando quedaban menos de dos minutos, pero un triple estratosférico de Antonio parecía darles un poco de aire que tal vez sería suficiente para llevarse la victoria. Pero la cosa a partir de ahí ha ido a peor: con balón en nuestra posesión, Antonio se ha vuelto a jugar otro triple demasiado pronto que no ha entrado. En el posterior ataque, con apenas medio minuto por jugar, una más que cuestionable quinta falta personal de Joan permitía al acertadísimo base rival empatar el partido con dos tiros libres.

Lo que ha ocurrido después ha tenido ciertas connotaciones de déjà vu: tras el saque de fondo, Antonio ha vuelto a perder el balón cometiendo pasos, y dándole a los Garibaldins la última posesión con sólo 5 segundos restantes en el electrónico. Por suerte no han podido convertir su tiro, pero el empate a 53 final suponía decidir el partido mediante un desangelado lanzamiento de tiros libres. Ni el propio árbitro, un viejo conocido de la afición, sabía exactamente cómo funcionaba el tema. La cuestión es que Garibaldins ha demostrado tener mejor mano desde la línea y en los Desesperados han fallado Antonio y Nacho, lo que daba el triunfo al rival y dejaba un regusto amargo en nuestro equipo. Aun así, ha sido un partido abierto que se podría haber ganado con un par de ajustes en ambos extremos de la cancha. El estilo “run & gun” tiene un pase, y si funciona y el fondo físico acompaña hay que probarlo, pero lo que ya es más delicado es la debilidad en defensa que ha mostrado el equipo en los dos últimos partidos, en los que ha sido acribillado con jugadas al poste bajo y penetraciones fáciles. ¿Habrá que ver más vídeos de Bruce Bowen…?

Mañana, con las estadísticas en la mano, más. Pero auguro un récord en tiros de campo (intentados, claro)…

P.D. Evidentemente, los dos montajes fotográficos de esta crónica están hechos desde el cariño. Si a los fotografiados no les hace gracia, avisadme y quitaré las fotos. Aunque os he puesto en el cuerpo de Baron Davis y Monta Ellis, ¿eh?