
No se puede decir que Shaquille O’Neal se haya convertido precisamente en un talismán para los Phoenix Suns desde su llegada. El equipo de Arizona tiene un balance de 3-6 desde la llegada del Gran Aristóteles, y lo que es peor, cada vez se parece más a una versión avanzada de los Golden State Warriors: corren y tiran como locos, pero los otros equipos lo hacen más y mejor. Un buen ejemplo ha sido el partido de esta noche frente a Utah Jazz, que los hombres de Jerry Sloan han ganado por 126-118. Los Jazz, equipo conocido por su rigidez táctica en ataque, que hace siempre lo mismo pero lo hace muy bien, se han puesto a la misma altura de Phoenix y les ha plantado cara con su mismo tipo de juego. Encabezado por ese jugón que es Deron Williams (25 puntos, 15 asistencias, 6 rebotes), los Jazz han tenido hasta siete jugadores en dobles figuras. A destacar la participación de Mehmet Okur (25 puntos, 14 rebotes y 4 triples) y de Kyle Korver. El Surfero ha metido sus 14 puntos en un último cuarto en el que los Jazz han acribillado a los Suns, con un sonrojante parcial de 41-24, y es que al inicio del último periodo los de Mike D’Antoni controlaban con cierta comodidad el partido. Pero ni por ésas… Ni siquiera con un Shaq cada vez más adaptado (20 puntos), ni con un Stoudamire monstruoso (37 chicharros) ni con un Steve Nash que poco a poco empieza a parecerse a sí mismo (17 puntos, 15 asistencias), los Suns han podido llevarse el gato al agua…

Otra sorpresa ha sido la derrota de los San Antonio Spurs ante uno de los equipos que menos defiende de la liga, Denver Nuggets. La pareja de cañoneros que forman Allen Iverson (que se lesionó un dedo en el primer cuarto pero aun así no dejó de meter puntos) y Carmelo Anthony han plantado cara al rodillo de Gregg Popovich y, con la ayuda desde el banquillo de J.R. Smith (15 putos) y el “cuate” Nájera (19), los hombres de George Karl demostraron que tienen plantilla para estar muy por encima del noveno puesto que ocupan ahora mismo en el durísimo Oeste. Los Spurs ven así truncada su racha de 11 victorias consecutivas y también pierden el liderato en el Oeste, tras la masacre sufrida por los Clippers a mano de los Lakers esta madrugada. Los de Phil Jackson han sacado los colores al otro equipo de la ciudad, ganando de 37 (119-82) en un partido en el que, de haber podido, seguro que habría jugado hasta la novia de Phil: no sólo han disputado minutos 11 jugadores de los Lakers, sino que todos ellos han metido al menos 6 puntos. La victoria ha llegado a golpe de triple, ya que los Lakers han metido nada menos que 14/23, igualito, igualito, que los 3/14 de los Clippers. Aun así, la triada Gasol-Bryant-Odom ha jugado muchos minutos para lo que era el partido (entre 30-35 por cabeza). Pero lo que vale es que los Lakers vuelven a encabezar el Oeste. Los 20 partidos que quedan se adivinan apasionantes en la carrera por los playoffs en la Costa Oeste…

En el Este, sólo mencionar la derrota en la prórroga de Toronto frente a Washington (nunca es bueno perder contra un equipo al que le faltan dos de sus tres piezas básicas), pese al buen partido de Calderón (20 puntos, 9 asistencias), la paliza de Boston a Chicago (116-93) y la sufrida victoria de los Pistons frente a New York Knicks. Los Bad Boys han sufrido para ganar esta misma semana a Seattle y New York, y eso no es buena señal…
Escrito por Pistolero 