
No es bueno perturbar el letargo de la bestia… salvo que estés convencido de que puedes vencerla dos veces. Y eso es lo que han estado a punto de hacer los Denver Nuggets con San Antonio. Después de imponerse el pasado fin de semana al equipo tejano, el duelo se reeditaba esta madrugada en la cancha de los de Gregg Popovich. Y en un partido igualado, con numerosos cambios en el marcador a lo largo del último cuarto, al final han sido los Spurs los que se han llevado el gato al agua por 107-103. Pero para alcanzar la victoria ha sido necesario que Tim Duncan hiciera un partidazo (23 puntos, 18 rebotes, 5 asistencias y 3 tapones), que Manu Ginóbili estableciera un nuevo récord personal de asistencias (14) y que Kurt Thomas metiera una canasta providencial a menos de 2 minutos para el final del partido. Los de George Karl han sido un enemigo durísimo, con un Allen Iverson que parece jugar mejor con un dedo roto (28 puntos) y un J.R. Smith que se está convirtiendo en un sexto hombre decisivo en estas últimas semanas de competición, y que de nuevo se ha marchado hasta los 22 puntos. Probablemente la cosa habría pintado de forma diferente para Denver si Marcus Camby hubiera estado a la altura en su mitad del campo. Pero el Jugador Defensivo del año pasado, que promedia más de cuatro tapones por partido, esta noche ha quedado inédito en ese apartado, aunque ha mantenido su dominio reboteador con 14 rechaces. “Samurai” Camby ha entrado en un pequeño bajón de juego, y aunque Denver no parece notarlo demasiado, su contribución defensiva es decisiva para el buen funcionamiento del equipo.

“Ni nosotros mismos nos creemos lo que estamos haciendo… sigue aplaudiendo tú, que a mí me da la risa.”
En el resto de resultados de la noche, Houston alcanzó su decimonovena victoria consecutiva ante unos patéticos New Jersey Nets. El partido supuso muchas cosas para los Rockets: es el décimo partido consecutivo que ganan por 10 o más puntos, igualando el récord de la liga, marcado precisamente por los Nets (cuando los Nets eran otra que la banda de desharrapados capitaneada por Vince Carter que son ahora); también es su decimotercera victoria consecutiva en casa y, lo que es más importante, es un triunfo que les pone a sólo un partido de los líderes de la Conferencia Oeste, Spurs y Lakers. Imaginar que los Rockets puedan acabar primeros en la Conferencia Oeste pone los pelos de punta a cualquiera… y revoluciona cualquier panorama de playoffs que se pueda uno imaginar. Si Houston pueden hacer esto sin Yao… ¿qué harían con el chino en pista? En cualquier caso, el partido no tuvo historia: los Rockets ganaron de 18 (91-73) y T-Mac ni siquiera tuvo que esforzarse demasiado (19 puntos), pero es que tampoco hizo falta: la pareja estelar de los Nets, Vince Carter y Richard Jefferson, consiguieron 13 y 12 puntos respectivamente, combinándose para lograr una aciaga serie de 9/27 en tiros de campo. Los Nets como equipo no estuvieron mucho mejor: promediaron un 30% en tiros de campo. Con eso está dicho todo.
Y en el Este, todo sigue igual: ganaron Boston, Orlando y Cleveland, lo cual no es noticia. Como tampoco es noticia lo reñido del Clippers-Heat (partido de la máxima, sin duda), en el que se acabaron imponiendo los de Los Angeles por 99-98 después de que Cutino Mobley encestara dos tiros libres faltando pocos segundos y Ricky Davis no pudiera evitar la derrota con un tiro final a la desesperada. Malas noticias para los Heat, que ayer declararon también que Dwyane Wade no jugará más en lo que queda de temporada…
