
Es incomprensible. Apenas un mes después de que José Manuel Calderon sorprendiera a toda la NBA por la calidad de su juego, su entrenador, Sam Mitchell, vuelve a caer en el mismo error y ya está dando más minutos a T.J. Ford que al base español en los Toronto Raptors, aun saliendo desde el banquillo. La cosa sólo se explica si Mitchell es en realidad el padre secreto de Ford (como si fuera Darth Vader), o bien es su agente y quiere que el chico esté en la palestra tantos minutos como le sea posible. Ayer Ford, contra el que uno no tiene nada especial, pero con el que el equipo juega claramente peor que con Calderón, jugó 28 minutos, por 20 de Calde. El eléctrico base norteamericano aprovechó bien sus minutos para anotar 28 puntos (1 por minuto, no está mal), lanzando 23 tiros. En otras palabras, tiró hasta la zapatilla, aprovechando la ausencia de Chris Bosh por sexto partido consecutivo… pero el equipo acabó perdiendo ante los Lakers por 117-108. En el otro extremo, Calderón volvió a demostrar que no funciona bien con sólo 20 minutos: sólo metió 2 puntitos y dio 6 asistencias, convertido en una mera sombra de lo que fue en enero y febrero. Entiendo que Mitchell necesita puntos ahora que no tiene a Bosh, pero me parece ridículo este radical cambio de timonel, sobre todo ante lo bien que estaba jugando el equipo manejado por Calderón. Con Ford, los Raptors aglutinan casi todo su juego en torno a él, y el balón circula mucho menos. En fin, uno no sabe mucho de estas cosas, pero estaría bien hacer una estadística de victorias en función de los minutos jugados por uno y otro base, porque da la sensación de que Calderón hace jugar más al equipo y eso suele reflejarse en más victorias para los canadienses que, recordemos, no hace demasiado estaban muy arriba en la Conferencia Este, a dos partidos de Cleveland… y eso sólo porque la purria que tienen detrás (Washington, Philadelphia y Atlanta) bastante tienen con estar en puestos de playoffs…
Por cierto, decir que los Raptors perdieron no porque jugaran especialmente mal, que no lo hicieron, sino porque delante tenían unos Lakers muy serios, en los que Kobe Bryant (34 puntos) ya no está para tonterías y el resto de jugadores saben hacer muy bien su trabajo. Gasol estuvo flojito (12 puntos, 7 rebotes, 5 asistencias), pero Lamar Odom volvió a estar enorme,con 20 puntos (y porcentajes estratosféricos) y 9 rebotes. Los Lakers se quedan como líderes en solitario de la Conferencia Oeste pero empiezan una durísima gira de partidos fuera de casa en la que se enfrentarán a lo más granado de la conferencia: New Orleans, Houston, Utah y Dallas serán sus próximos rivales.
Unos Utah, por cierto, que esta madrugada han perdido con claridad frente a Chicago (108-96); Deron Williams ha perdido demasiados balones (6), y los Jazz en general han tirado bastante mal: un paupérimo 42% en tiros de campo y 31% en triples. En los Bulls se confirma que Drew Gooden puede ser un hombre importante por la experiencia y calidad que atesora, aunque los Bulls van a tener que sudar si quieren entrar en playoffs. Algo increíble si se recuerda que a principio de temporada, muchos ponían a Chicago como uno de los candidatos a seguir en la Conferencia Este…

“¡Aún no ha llegado el día en que no pueda meter una canasta ante Darko Milicic!”
Por último, Phoenix apalizó a Memphis (132-111) pero sigue sexto en el Oeste, que está muy caro. Al parecer, como no era un partido para los que ha sido fichado Shaquille, el Gran Aristóteles jugó sólo 16 minutos, en los que sólo tiró dos veces y al menos tuvo la decencia de meter uno de los dos lanzamientos. Shaq se está reservando claramente para los oponentes que merezcan sus minutos de calidad… y qué narices, que no está para correr tanto como el resto de sus compañeros. Eso sí, Amare Stoudemire sigue metiendo puntos por los dos: ayer se fue a 29 chicharros y 13 rebotes. Sí, los equipos calientan motores para playoffs… ¡esto promete, amigos!
Escrito por Pistolero
Escrito por Pistolero 