Un vistazo rápido a los resultados de esta noche define lo impredecible y competitivo del Oeste en este final de temporada: los Houston Rockets (recordemos, sin Yao Ming) han alcanzado su vigésimo primera victoria consecutiva (89-80) ante unos Bobcats más bien inoperantes, y con T-Mac en buena forma (30 puntos). Los Utah Jazz han ganado de 18 (92-110) a los Boston Celtics, en casa de los verdes. Y los New Orleans Hornets han vencido con relativa comodidad (108-98) a los Lakers (sin Pau Gasol, eso sí), con un Chris Paul que, no sé si lo he dicho ya, está a nivel de MVP (27 puntos, 17 asistencias, 4 robos). Por si eso fuera poco, los Spurs han caído (94-90) ante Detroit Pistons, lo que vuelve a dar un vuelco en las clasificaciones en el Oeste. Entre el primer y el octavo clasificado hay 4,5 partidos… ¡pero es que entre el primero y el séptimo (que por cierto son los Dallas Mavericks) hay sólo 2,5 partidos!
La cosa no puede estar más apasionante. A los tres favoritos clásicos (San Antonio, Phoenix y Dallas), que por cierto no están demostrando precisamente ser invencibles, hay que añadir este año como mínimo 3 ó 4 alternativas claras que pueden dar un susto a cualquiera en los playoffs. Los New Orleans Hornets ya han demostrado que tienen talento a espuertas, y sólo su nula experiencia en playoffs (Peja Stojakovic aparte) podría evitar que le dieran el susto a más de uno en la fase final de la temporada. Los Utah Jazz llegan con su trío fantástico (Williams, Boozer y Okur) en plena forma. Si consiguen recuperar a Kirilenko y el banquillo, con Millsap, Harpring y Korver a la cabeza, da un paso adelante, son un equipo muy a tener en cuenta. Y por último, está la incógnita de los Rockets: ¿podrán hacer algo en playoffs sin Yao Ming? Por de pronto mañana se enfrentan en un duelo estelar, a los Lakers, que comparten liderazgo de conferencia con el equipo de Rick Adelman. Como siempre, los Rockets parecen tener la flor en el trasero y se cruzan con unos Lakers sin Gasol, con todo lo que eso significa. ¿Llegará la victoria 22?
Muy diferente es la cosa en el Este, donde los Celtics se pueden permitir perder partidos como el de anoche sin que eso les altere el pulso. Parte de culpa la tuvo la lesión de Ray Allen, que se lastimó el talón a finales del primer cuarto. Pero tampoco Paul Pierce dio precisamente buenas señales, con un 1-7 en tiros. Boston será el equipo con el mejor registro, pero últimamente está sembrando alguna que otra duda. Los que no fallaron fueron los Orlando Magic, pero haberlo hecho habría sido de juzgado de guardia: jugaban contra unos Miami Heat sin Shawn Marion, al que le descartaron del partido unos dolores de espalda. Se olía paliza, pero la inesperada gran actuación de Jason Williams (sí, Chocolate Blanco sigue jugando), con 34 puntos, evitó la debacle.Y ya que hablamos del Este, hablemos de Toronto, que necesita a Chris Bosh como el aire que respiran. Anoche fueron humillados por los Denver Nuggets (137-105), y José Manuel Calderón, de nuevo relegado a jugar sólo 22 minutos, volvió a desaparecer del partido (4 puntos, 7 asistencias). T. J. Ford tampoco lo hizo mucho mejor, y se quedó en 5 y 5. Mal pinta la cosa para el equipo de Sam Mitchell…
Y por último, en el duelo de cicutas de la noche, los Pistons vencieron a los Spurs (94-90), demostrando que aún son capaces de ganar a cualquiera. Los tejanos volvieron a echar de menos a Ginóbili (anoche sólo 9 puntos), y en los Bad Boys Richard Hamilton y Tayhsaun Prince les hicieron un siete a los de Gregg Popovich. Tal y como están las cosas, los Spurs no se pueden despistar demasiado…




Escrito por Pistolero 