Orlando Magic ya sabe cómo se las gastan en el Oeste, tras la derrota anoche de los de Florida ante San Antonio Spurs por 107-97. Pese al tremendo partido de Dwight Howard (24 puntos, 21 rebotes) y al buen encuentro de Rashard Lewis (con otros 24), los Magic no pudieron superar la pérdida de Hidayet Turkoglu en el segundo cuarto por lesión, ni tampoco la buena defensa de San Antonio, que les forzó a realizar penetraciones en lugar de atacar a los Spurs desde la larga distancia. En el tercer cuarto, la defensa de los tejanos dejó en blanco a Orlando durante seis minutos, tras los cuales San Antonio ya iba por delante y nunca dejó de hacerlo. En los de Gregg Popovich, Manu Ginóbili volvió a cuajar un fantástico partido saliendo desde el banquillo (28 puntos), acompañando bien a Tim Duncan (19 puntos, 15 rebotes y 4 tapones). La (inesperada) buena actuación del veteranísimo Michael Finley, con 24 puntos y buenísimos porcentajes, también vino de perlas a San Antonio y deja bien claro que, cuando lleguen los playoffs, este equipo tendrá muchos, muchos kilos de veteranía y experiencia.
Aunque ni son tan veteranos ni tan experimentados, los New Orleans Hornets siguen salvando obstáculos en su camino hacia los playoffs. Anoche vencieron a los Indiana Pacers por 114-106. De nuevo bastó un partidazo de la pareja mágica de los Hornets, Chris Paul y David West, para allanar el camino hacia la victoria. El base de tercer año consiguió 31 puntos, 14 asistencias y 3 robos, mientras que el ala-pívot a 35 y 16 rebotes. Ante tales números, muy bien tendrían que haberlo hecho los Pacers para tener opciones, y eso intentaron hacer, recortando una desventaja de 14 puntos, aunque en los últimos minutos la defensa de los Hornets pudo con ellos y la remontada no pudo culminar. Los Hornets empiezan con victoria una gira de seis partidos fuera de casa que es sin duda lo más complicado de lo que les queda de temporada.
Por último, comentar que los Dallas Mavericks salvaron el primer asalto sin Dirk Nowitzki anoche, venciendo con solvencia a Los Angeles Clippers por 103-90. Efectivamente, el rival era un absoluto segundón, y los Mavs tienen plantilla para vencerles con la gorra aun sin el alemán, pero a estas alturas las dudas sobre el equipo de Avery Johnson ya hacen afrontar cualquier partido con mucha precaución. Josh Howard, algo apagado en partidos anteriores, recogió el testigo de Nowitzki y se fue a los 32 puntos, 7 rebotes, 4 robos y 15/15 desde la línea de tiros libres. Un respiro para los Mavs, que cogen un poquito de aire sobre sus perseguidores. Si el jueves logran la victoria en su enfrentamiento frente a Denver, podrá decirse que van por el buen camino de cara a asegurar su presencia en playoffs (que otros años ya estaba más que asegurada a estas alturas).
En el resto de encuentros de la jornada, Utah Jazz venció 128-106 a Charlotte Bobcats, demostrando de nuevo su solidez en casa, Chicago venció a Atlanta con un Drew Gooden resucitado (31 puntos y 16 rebotes) y Portland ganó de 20 (102-82) a Washington Wizards. Nate McMillan decidió cambiar de base y dio minutos a Jarret Jack, mientras Sergio Rodríguez volvía a languidecer en el banquillo y jugaba sólo 5 minutos. Te odiamos, Nate. ¿Te lo habíamos dicho?


