Inapelable. Así fue la victoria de anoche de los Boston Celtics frente a los Phoenix Suns por 117-97. Por si alguien había cuestionado recientemente a los Celtics por dejarse perder (el tanking que llaman los norteamericanos), está claro que ayer iban muy, muy en serio. La victoria de los verdes fue clara, pero es que la sensación del último cuarto fue apabullante, con un Paul Pierce que hizo lo que quiso en ataque, ayudado por Garnett, que está intratable, y por un Eddie House que también clavó un par de puñales en forma de triples en el corazón de los tejanos. Por su parte, el ataque de los Suns acabó convertido en un deambular de pases sin sentido, en el que sólo Amare Stoudemire producía puntos. Al final el ala-pívot se fue a los 32 puntos con buenísimos porcentajes (11/16, y 10/11 en tiros libres), pero de nuevo quedó dolorosamente patente que los Suns necesitan alguna fuente de puntos más. Cuando Steve Nash o Grant Hill no están al máximo nivel, el equipo se resiente mucho, y con una rotación tan corta como la de los Suns, eso resulta definitivo. Y eso que ayer Shaquille O’Neal estuvo relativamente bien en puntuación (16 puntos) y los de Mike D’Antoni contaron la inesperada aportación de un revivido Gordan Giricek, que anotó 11 puntos desde el banquillo, y con Boris Diaw aportando otros 15… Pero no hubo forma. Los 30 puntos de Garnett y los 27 de Pierce vinieron acompañados de las buenas aportaciones de Ray Allen, Rajon Rondo y Kendrick Perkins, todos ellos por encima de los 10 puntos. Contra un equipo tan completo hay que tener mucha profundidad de banquillo, y anoche los Suns no la tuvieron. Y recordemos que venían de perder contra el otro gran favorito en el Este, los Detroit Pistons… ¿Alguien puede hacer una lectura al respecto?
Pero anoche hubo más resultados interesantes, y hasta sorprendentes. En un duro partido contra los Cleveland Cavaliers, los New Orleans Hornets tuvieron que luchar literalmente hasta el último segundo para llevarse la victoria final por 100-99. Lebron James había puesto por delante a los Cavs con una canasta a 7 segundos del final, pero la jugada de pizarra ejecutada por los Hornets en ese suspiro fue ejemplar. Chris Paul atrajo sobre sí a tres defensores rivales para dar su vigésima asistencia y dejar solo a David West, que clavó con total tranquilidad su tiro en suspensión desde 5 metros. Paul acompañó sus 20 asistencias con 15 puntos, West anotó 20 y Peja Stojakovic dio ayer su cara buena marchándose a 25, incluyendo 6 triples. Lebron se quedó en 21, con malos porcentajes, y Zydrunas Ilgauskas aportó 29 y 15 rebotes.
“¡Pau, vuelve ya, por la gloria de tu madrerl!”
Pero sin duda la gran sorpresa de la noche fue la derrota en casa de los Lakers ante un equipo segundón como los Charlotte Bobcats por 95-108. Todavía sin Pau Gasol, a los de Phil Jackson les pasó un poco lo mismo que a los Suns: sin aportaciones importantes desde el banquillo, toda la responsabilidad anotadora recayó sobre Kobe Bryant y Lamar Odom, y sólo con eso no fue suficiente para frenar a unos anoche imparables Bobcats. Kobe, la Mamba Negra, metió 27 puntos, pero tal vez el desenlace del partido hubiese sido diferente si no se hubiera ganado dos técnicas prácticamente consecutivas en el último cuarto por protestar airadamente una falta. En cualquier caso el dúo exterior de los Bobcats, formado por Raymond Felton y Jason Richardson, tuvo un partido muy sólido, con 13 puntos y 10 asistencias el primero y 34 y 10 rebotes el segundo. No está claro qué hubiese pasado de seguir Bryant en el campo, pero la victoria no habría sido en ningún caso fácil.
Con esta derrota, los Lakers quedan empatados en segunda posición de la Conferencia Oeste junto a los San Antonio Spurs, que anoche vencieron con más problemas de los previstos a los Clippers, y a los Houston Rockets, que ganaron más cómodamente a los Minnesota Timberwolves. Un partido por delante de todos ellos sigue la revelación de la temporada, los New Orleans Hornets.
En el Este, poco que comentar salvo las victorias de Atlanta Hawks frente a Milwaukee Bucks y de Philadelphia 76ers (con 18 asistencias de Andre Miller) frente a los Chicago Bulls. Los Bulls siguen siendo la decepción de la temporada, y cada vez se complican más el pase a playoffs. Y pensar que a principio de la temporada se les daba como posibles finalistas de conferencia…
Y esta noche, duelo directo entre Dallas Mavericks y Denver Nuggets por las plazas de cola para playoffs. Si los Mavs ganan pondrán un poco más de espacio respecto a sus perseguidores. Quién iba a decirle a Mark Cuban a principios de temporada que a estas alturas estarían así…



