
Como ya he comentado en otras ocasiones, Peja Stojakovic parece haberse reencontrado (esta vez de verdad) esta temporada en las filas de los New Orleans Hornets. El alero serbio, otrora francotirador y anotador de élite en los Sacramento Kings, llevaba varios años deambulando por la liga, aquejado por incontables lesiones y perdido en traspasos entre equipos. Pero su llegada a New Orleans y a este proyecto nuevo e ilusionante le ha dado nuevos bríos y parece haberle hecho recuperar su toque especial en el tiro. Anoche, su participación fue vital para que los Hornets no perdieran comba en la frenética carrera por el título de la Conferencia que, a día de hoy, disputan con los San Antonio Spurs y Los Angeles Lakers. Tras unos 47 primeros minutos aciagos (1-10 y 2 puntos), Peja tuvo una actuación vital en el último minuto del encuentro frente a Orlando Magic, metiendo un triple y encestando tres tiros libres que acabarían permitiendo la victoria de los de Byron Scott por 98-97. Los Magic tuvieron el tiro para llevarse el partido, pero la buena defensa de los Hornets sobre Rashard Lewis hizo que la responsabilidad cayera sobre Kenyon Dooling, y éste, que no es precisamente Kobe Bryant, falló. Aun así, los Magic vendieron muy cara la derrota, recurriendo de nuevo a sus Big Three particulares: Dwight Howard (17 puntos, 15 rebotes), Rashard Lewis (24 puntos y 6/8 en triples) y Hedo Turkoglu (26 puntos, 7 rebotes, 5 asistencias). En los Hornets, Chris Paul metió 19 puntos y dio 12 asistencias y David West se quedó en 18 y 11 rebotes. Los dos estuvieron tal vez un poquito más flojos de lo habitual, pero ganaron, que es lo que importa.

En el resto de enfrentamientos de la noche cabe destacar la derrota de los Phoenix Suns ante Denver Nuggets por 126-120. George Karl le devolvió la pelota a Mike D’Antoni una noche después gracias a su dúo estelar, Allen Iverson y Carmelo Anthony, que metieron 57 puntos entre los dos. Aun así, los Nuggets volvieron a desperdiciar una gran ventaja y estuvieron a punto de repetir la historia de la noche anterior, pero el triple lanzado por Leandro Barbosa para empatar el partido en las postrimerías del match no entró. Los Suns, en los que Amare Stoudemire metió 25 puntos y Barbosa salió de titular y acabó con 27, pierden así su oportunidad de ponerse líderes de su división, aunque tuvieron buenos partidos de Steve Nash (17 puntos y 18 asistencias) y Shaquille O’Neal (14 y 13 rebotes). Por su parte, los Nuggets vuelven a ponerse octavos en el Oeste.
Y lo hacen porque los Golden State Warriors se han tropezado esta noche con la cruda realidad, en forma de apisonadora, que son los San Antonio Spurs. A los chicos de Gregg Popovich las peleas por la última plaza de playoffs les importan un comino (o incluso dos), y anoche pasaron por encima de unos Warriors a los que se les atragantó (como a tantos otros) la defensa tejana. Basta con decir que los de Oakland se quedaron en 92 puntos y su máximo anotador fue Baron Davis, con “sólo” 19 puntos. Los Warriors tuvieron una noche aciaga en el tiro, quedándose en un lamentable 37%. En ete aspecto destacó negativamente Stephen Jackson, que tiró un ladrillo tras otro contra el aro rival, acabando con 2/12 (y eso que las dos canastas fueron triples). En los Spurs, un poco lo de siempre: 26 puntos de Tony Parker, 17 y 12 rebotes de Tim Duncan y 16 de Manu Ginóbili bastaron para asegurar la victoria, y es que los Warriors hace 20 partidos que no ganan a los Spurs. Justamente, desde que éstos ficharon a Duncan.

Pocas cosas destacables en el resto de la jornada. Los Celtics ganaron cómodamente (106-92) a los Chicago Bulls, ya totalmente desahuciados para los playoffs. Los 76ers ganaron 108-97 a los New Jersey Nets, con un buen partido de Andre Miller (24 puntos, 11 asistencias, 5 rebotes), y siguen disputando con Toronto y Washington los puestos del 5º al 7ª en el Este. Detroit ganó con más apuros de los previstos (94-90) a Minnesota, pero sólo porque Flip Saunders dio la noche libre a todos sus titulares para que estuvieran más frescos de cara a playoffs. Los Pistons llegaron a perder hasta de 21, pero la buena actuación del rookie Rodney Stuckey, (27 puntos) en los minutos finales acabó dando la victoria a Detroit. Sí, es el desconocido de la foto sobre estas líneas… ¡qué proliferación de caras anónimas salen a la palestra en los últimos partidos de la temporada! Ah, sí, y Milwaukee también ganó a los Knics en un partido intrascendente entre dos de los peores equipos del Este (con permiso de los Heat). Por lo tanto, comentar algo de ese partido sería tan útil como hacerlo de un partido de béisbol de tercera división de la liga polaca…
Y esta noche, duelo directo entre Dallas Mavericks y Golden State Warriors. Dallas se juega media temporada en el partido. Si gana, cogerá un poco más de aire en la séptima plaza en el Oeste. Si pierde, se complicará mucho, mucho, la vida. Un partido ideal, sin duda, para que reaparezca Dirk Nowitzki. ¿Lo hará…?