
Parecía que los Dallas Mavericks habían conseguido una mínima ventaja que les permitiría afrontar estos últimos partidos de liga sin el corazón inquieto ante su clasificación para playoffs. Pero anoche volvió a darse la vuelta a la tortilla. Los Mavs, que no tienen un final de temporada precisamente fácil, perdieron ante Los Angeles Lakers por 112-108 en el Staples Center. En un interesante partido que significaba la clasificación matemática de los Lakers para playoffs (así de apretada está la Conferencia Oeste), casi todas las estrellas de los dos equipos dieron la talla, si bien se notó que Dirk Nowitzki sigue sin estar al 100%, pese a sus 27 puntos, como tampoco parece estarlo Pau Gasol, que aun así se fue a los 25 puntos y 7 asistencias. Pero tal vez la figura más importante fuera Lamar Odom, con 31 puntos y 10 rebotes. Sumados a los 25 de Kobe Bryant, los Lakers volvieron a tener a tres hombres por encima de los 20 puntos, y como siempre que ha ocurrido eso en la temporada, ganaron. Los tiros libres encestados en los últimos instantes por Kobe y Sasha Vujacic eliminaron cualquier posible duda. En los Mavs, buen partido de Jason Terry (25 puntos y Josh Howard (23), pero Jason Kidd sigue sin ser el que se espera: ayer consiguió 10 puntos, 8 rebotes y 7 asistencias. No está mal, pero se espera mucho más de él… en especial cuando lleguen los playoffs.

Y los Mavs están en una situación delicada (medio partido por encima de los Nuggets, octavos, y uno por encima de los Warriors, novenos) porque, a su derrota de anoche, hay que sumar la contundente victoria de los Warriors (117-86) frente a una caricatura de equipo llamada Memphis Grizzlies. A destacar el partidazo Andris Biedrins, con 21 puntos y 17 rebotes, lo cual resulta una alegría tras la mediocre temporada que ha hecho el letón. El flojo partido de Baron Davis (9 puntos, 9 asistencias) quedó en el olvido gracias al buen rendimiento de Kelenna Azubuike y el italiano Marco Belinelli, que tuvo minutos por primera vez en medio año y estuvo a la altura, con 13 puntitos en 22 minutos. En los Grizzlies, como siempre, Rudy Gay estuvo bien (23 puntos), pero Juan Carlos Navarro no tuvo su día: sólo 4 puntos en 22 minutos, con 2/8 en tiros de campo y 0/4 en triples.
Por su parte, los Hornets no flaquearon ante la victoria de los Lakers y se impusieron a los New York Knicks por 118-110, pese a la buena actuación de Jamal Crawford, Zach Randolph y Nate Robinson, que sumaron 74 puntos entre los tres. Pero los Hornets no están para bromas a estas alturas de la temporada, y no perdonaron: partidazo de Chris Paul (33 puntos y 15 asistencias), y partido para la saca.
En el resto de la (abundantísima) jornada, destacar la clarísima victoria de Utah Jazz frente a San Antonio Spurs en casa (90-64). Tim Duncan (15 puntos, 10 rebotes) y Tony Parker (17 puntos) estuvieron muy solos frente a unos Jazz que siguen demostrando que en casa serán intratables durante los playoffs: tremendo el partido de Mehmet Okur (17 puntos, 16 rebotes) y, como siempre, sólida actuación del dúo Deron Wiliams-Carlos Boozer. También afinan su forma los Phoenix Suns, que ganaron sin mayores problemas a los Minnesota Timberwolves (117-88), con un Steve Nash más inseguro de lo habitual (7 pérdidas), aunque bien es cierto Mike D’Antoni reservó a sus titulares y ninguno de ellos jugó más de 28 minutos.
La otra gran incógnita ahora mismo, además del liderato y las últimas plazas de playoff en el Oeste, es sin duda el orden de las plazas medias en el Este. Philadelphia, Washington y Toronto se dirimen los puestos 5º al 7º, y la cosa no es moco de pavo: no es lo mismo jugar contra Cleveland que contra Orlando o Detroit. Anoche los perjudicados fueron los Raptors, que sorprendentemente perdieron en casa frente a Charlotte por 105-100. Un robo de Earl Boykins a T.J. Ford en el último minuto, que acabó en jugada de tres puntos, resultó decisivo para la victoria de unos Bobcats con los que nadie contaba. En el lado positivo, los Raptors parecen haber recuperado al mejor Radoslav Nesterovic (anoche 23 puntos y 10 rebotes), y eso le puede venir muy buen como ayudita a Chris Bosh en playoffs. José Manuel Calderón, de nuevo saliendo desde el banquillo, se quedó en 8 puntos y 7 asistencias. Los dos rivales directos de los Raptors, Sixers y Wizards, vencieron sus respectivos partidos. Philadelphia ganó a Atlanta 109-104, con un tremendo último cuarto de la pareja que ha devuelto a los Sixers a los playoffs, los Andre, Miller e Iguodala: entre los dos sumaron 25 puntos en ese último periodo. En cuanto a los Wizards, eran tal vez los que tenían el partido más cómodo, y ganaron sin problemas a Miami Heat (109-95), con un Caron Butler cada vez en mejor forma (29 puntos). La única buena noticia para los Heat es sin duda el gran final de temporada que está haciendo Chris Quinn, el único rayo de luz en una temporada lamentable para los de Pat Riley.
Esta noche, entre otros, hay un interesante Sacramento-Denver en el que los Nuggets deberán ir a muerte contra un rival asequible, conscientes de que de los tres equipos en la pelea, ellos son los que tienen el calendario más cómodo. Si ganan, los Mavs volverán a mirar al abismo a la cara… y su próximo partido es contra Phoenix Suns, mañana por la noche.


Escrito por Pistolero 