
Así es, los Dallas Mavericks casi se han asegurado su presencia en playoffs tras vencer esta noche a los Phoenix Suns por 105-98 en el US Airways Center de Phoenix. Los Mavs, con un Dirk Nowitzki renqueante, han protagonizado una meritoria remontada en el último cuarto para infligir a los de Mike D’Antoni un parcial de 27-9 que ha sido definitivo. Nowitzki ha terminado con 32 puntos y Josh Howard con 24, pero el otro gran protagonista de esa remontada ha sido por fin Jason Kidd, y precisamente en un aspecto en el que no es un especialista: la defensa. Kidd ha terminado con 8 puntos, 7 asistencias, 4 robos y 4 tapones, rozando el “five times five”, mientras que Nowitzki metía 12 puntos en el último cuarto, enchufando la canasta que daba la tranquilidad a los Mavs a medio minuto del final. En los Suns, Amare Stoudemire metió 31 puntos pero falló tres tiros libres clave en los últimos minutos y Steve Nash terminó con 13 puntos y 10 asistencias, pero con porcentajes muy malos (4/17) y 5 pérdidas.

La victoria de Dallas es doblemente útil gracias a las respectivas derrotas de Denver Nuggets y Golden State Warriors. La de los Nuggets llegó de forma especialmente dolorosa, en un partido a doble prórroga que acabaron perdiendo por 151-147 frente a los Seattle Supersonics. Sí, habéis leído bien, los Seattle Supersonics, uno de los peores equipos de la liga, y totalmente desahuciado ahora mismo. ¿Existirán los “maletines” en la NBA? Cuesta creerlo, pero en el improbable caso de que así fuera, no me cuesta nada imaginarme a Mark Cuban enviándoles un “regalito” a los jugadores de los Sonics, porque no es normal que un equipo sin nada que ganar diera ayer tanta guerra. O eso o tienen un orgullo que no han demostrado en toda la temporada, claro, lo cual no sería de extrañar habida cuenta de que hace apenas tres semanas los Nuggets ganaron de 52 a este mismo equipo. Sea como fuere, Kevin Durant y Jeff Green sumaron 72 puntos entre los dos e hicieron inútiles los esfuerzos de Carmelo Anthony (que metió 38 puntos, y lleva 85 en sus dos últimos partidos) y de los otros siete Nuggets que metieron 10 o más puntos. De hecho, Durant rozó el triple doble (añadió 8 rebotes y 9 asistencias), dos noches después de hacer 2/17 contra Houston, y además metió el triple que forzaba la primera prórroga, al final de la cual volvió a hacer lo mismo con una canasta de dos.
La derrota de los Warriors, frente a New Orleans Hornets (108-96), era más esperable. Sobre todo ante la efectivdad del partido de Chris Paul, triple doble incluido (16 puntos, 13 asistencias, 10 rebotes). Si a eso añadimos los 50 puntos que metieron entre David West y Peja Stojakovic, no es de extrañar que los Warriors no tuvieran nada que hacer, pese al buen partido de Monta Ellis (35 puntos).

Mientras tanto, en Sacramento, los Lakers no daban opción a unos Sacramento Kings diezmados (114-92) y no cedían en lucha por el ilderato que mantienen con Hornets y Spurs. Kobe Bryant metió 29 puntos y Pau Gasol 20, pero sin duda lo más interesante en los Lakers fue el partidazo de Vladimir Radmanovic, con 21 puntos, 14 rebotes y 5/8 en triples. Los terceros en discordia, los Spurs, tampcoo fallaron, sometiendo a los Portland Trail Blazers en uno de sus clásicos partidos feos y de poca anotación (72-65). 27 de esos 72 puntos llegaron de manos de Tim Duncan que, ahora sí, ya se ha puesto serio. En los Blazers la noticia positiva fue sin duda el regreso de Brandon Roy, a quien se había descartado por lo que quedaba de temporada, pero que parece que sí que podrá jugar estos últimos partidos.
Y en el Este, sólo citar la sorprendente derrota de Orlando Magic ante los New York Knicks (100-90), con 23 puntos de un desconocido novato llamado Wilson Chandler en el equipo de la Gran Manzana, y la menos sorprendente victoria de Detroit Pistons ante Miami Heat (91-75). Los Pistons, que son los más listos de la clase y llevan dando descanso a sus titulares estos últimos partidos, se aseguraron con esta victoria de la segunda plaza, y de paso siguieron dando rodaje a sus jugadores jóvenes.
Y esta noche, por primera vez en mucho tiempo, no hay ni un solo partido que llevarse a la boca. No está mal tomarse un pequeño descanso de cara a los inminentes playoffs…