Nada, no hay manera de que podamos jugar dos partidos seguidos con cambios en el banquillo. Hoy ha vuelto tocar jugar con sólo cinco jugadores el partido contra los Diamonds, unos viejos conocidos basados en el juego eléctrico (por llamarlo de alguna forma) de su base y dos buenos jugadores interiores, más un par de tiradores exteriores con buena muñeca. En resumen, un equipo apañadito, ni más ni menos. Pero los Desesperados… ¡ah, los Desesperados! Otra vez nos ha tocado jugar con lo justo ante las ausencias, importantes ausencias, de todo el juego interior salvo un servidor: ni Melchor, ni Joan ni Jaime han asistido al match, y eso se ha notado, y de qué manera…
La cuestión es que los Diamonds han empezado bien, enchufando bastantes tiros desde fuera y conectando bien con varias puertas atrás que han pillado en bragas a la defensa orange. Pero tras un primer cuarto más bien desafortunado, al encarar el segundo los Desesperados han hecho algunos ajustes en defensa que han cerrado las líneas de pase del rival, hasta entonces muy cómodas. Eso ha permitido cortar varios balones e intentar ganar el partido de la única forma posible: corriendo y anotando canastas fáciles. La táctica ha funcionado bastante bien mientras ha habido físico, es decir, el segundo y tercer cuarto. Al final de ese periodo, los Desesperados han alcanzado una máxima ventaja de 7 puntos, gracias a un triple de Ferran con el que cerraba una actuación estratosférica en ese cuarto de nuestro escolta estelar. Pero no sólo él y Antonio han corrido bien hoy: hay que mencionar la figura de Miguel, más palomero que nunca, que ha acompañado todos los contraataques hasta caer reventado, lo que le ha valido llevarse 5 puntitos al zurrón.
Sin embargo, en el último cuarto el equipo se ha venido abajo, tanto física como moralmente. En ese sentido han resultado claves los primeros minutos, en los que los Diamonds han estado acertadísimos (y han contado con una buena dosis de suerte), remontando la desventaja que llevaban en un santiamén. La remontada ha culminado con una tremenda pedrada que ha entrado tras tocar el tablero, y que ponía otra vez a los de verde por delante en el marcador después de muchos minutos. Y ahí es donde el equipo ha empezado a deshacerse como un azucarillo, pese a las arengas de Antonio y a la lucha de Ferran, que en ocasiones le han llevado a enfrentarse él solo contra toda la defensa rival. Los hombres altos de los Diamonds han vuelto a hacer mucha pupa en la zona naranja y el lento goteo de canastas les ha permitido cobrar una ventaja de 6-8 puntos que a la postre sería definitiva. Algunos Desesperados, rotos ya físicamente, han empezado bajar los brazos a esas alturas.
La defensa suicida de los Desesperados en los minutos finales, intentando robar balones como fuera, sólo ha servido para ensanchar aún más las diferencias hasta los 14 puntos, hasta cerrar un marcador final francamente engañoso y muy doloroso para los orange. En un solo cuarto se ha pasado de controlar un partido a perderlo de forma estrepitosa, y todo gracias a un parcial tremendo en ese último periodo. Un parcial que seguro que no se habría producido de haber tenido al menos un recambio en el banquillo que diera minutos de descanso y, por qué no decirlo, aportara algo más en el interior de lo que se ha producido hoy que no ha sido nada, porque meter un balón dentro estaba más que complicado.
Esperaré a que Ferran suba las estadísticas, aunque no hay mucho que rascar porque tampoco había nadie que anotara. Como siempre, los números que he puesto son de memoria. Si el amigo Ferran nota algún error en mis datos, que avise y corrijo…
Escrito por Pistolero
Escrito por Pistolero 
Escrito por Pistolero 




