Me voy a hacer fan de los Kings

Así es, estoy pensando hacerme fan de los Sacramento Kings. Y no porque tengan una plantilla excepcionalmente brillante, que no la tienen, ni la tendrán hasta que no rodeen a Kevin Martin de algo más de talento (de Ron Artest no voy a decir nada). No, me voy a hacer fan de los Kings por sus cheerleaders, que, en diversas fotos reveladas en las últimas semanas por toda la Red, han demostrado que saben montarse una fiesta mejor que nadie. Para más información y alegría visual, recomiendo encarecidamente la visita a esta página y también a ésta. Sí, sin duda las californianas demuestran que saben subir el ánimo mejor que nadie con sus encantos, y en particular la tal Summer (y eso que la chica es de un pueblo que se llama Modesto…). En fin, que es un misterio el mal rendimiento de los Kings esta temporada teniendo a estas muchachas para animar sus tiempos muertos…

Por otro lado, se hace sin duda complicado ser fan de los Utah Jazz, cuyas fiestas parecen más bien lo contrario, es decir, auténticos campos de nabos con alguna que otra incauta muchacha perdida entre tanto tiarrón. A juzgar por las poses patibularias de elementos como Andrei Kirilenko en estas instantáneas de una fiesta de la pasada Nochevieja (es una lástima que ahora no encuentre otra en la que aparecía Mehmet Okur tirando a borrachuelo), la verdad es que uno podría pensar que Jerry Sloan tiene a sus jugadores sometidos a una dieta de pan, agua y bromuro. Y uno que tenía mitificadas a las barbies de Salt Lake City desde las retransmisiones de Montes y Damiel… ¡No me extraña que las pobres salgan huyendo!

P.D. Para tranquilidad moral de los fans de los Jazz, parece que el pérfido AK-47 es el único que alberga un sátiro en su interior. A juzgar por estas otras fotos en un blog ruso, el resto de plantilla de los Jazz podría estar asistiendo a una familiar cena navideña, con esas caritas de niños buenos. Aunque ya dicen que las apariencias engañan…

Escribe un comentario