Será porque algunos equipos ya están pensando más en playoffs que en la liga regular, pero en estas últimas jornadas han ocurrido varias derrotas inesperadas de algunos de los favoritos al título. Sin ir más lejos, esta noche han perdido San Antonio Spurs, Boston Celtics y Detroit Pistons. La derrota de San Antonio (96-79) entra dentro de lo plausible, ya que los tejanos jugaban contra un posible rival en playoffs como son los Phoenix Suns, y la verdad es que no han tenido su noche: ante la versatilidad ofensiva de los Suns (con seis jugadores con diez puntos o más, encabezados por Amare Stoudemire, con 21), los Spurs sólo han podido responder con el ya clásico buen partido de Timmy Duncan (23 puntos, 10 rebotes, 2 tapones) y el apoyo de Tony Parker (20 puntos). El tercer vértice del triángulo tejano, Manu Ginóbili, ha tenido una noche bastante floja, con 8 puntos, 3/12 en tiros de campo y 0/4 en triples. ¿Se estará reservando para playoffs? A mí no me cabe ninguna duda. Eso sí, los Spurs pierden un poco de comba en la lucha por el liderato ante la predecible victoria de los New Orleans Hornets frente a Minnesota Timberwolves por 122-90, con Chris Paul, Peja Stojakovic y David West plenamente recuperados del varapalo del martes.
Lo que sí ha sido sorprendente, no obstante, ha sido la derrota de los Celtics en Washington (109-85). Pese a que Doc Rivers volvió a poner muchos minutos a su Big Three en pista, los Wizards, liderados por un gran Antawn Jamison (27 puntos, 11 rebotes, 3 triples… ¡qué jugador tan poco reivindicado!) no dieron opción. Parece que el regreso de Gilbert Arenas ha sentado bien al equipo, y eso que el “Agente 0” sigue saliendo por ahora desde el banquillo… En los Celtics se volvió a demostrar que el banquilllo tiene que responder si el equipo quiere llegar realmente lejos en playoffs: ayer, ningún otro jugador además de Allen, Pierce y Garnett superó los 10 puntos, y si eso resulta definitivo contra rivales asequibles como los Wizards, no quiero pensar ya en lo que pasaría contra unos Pistons…
Precisamente los Pistons no quisieron ser menos en la noche de los favoritos vapuleados, y perdieron ante los Philadelphia 76ers por 94-101. De nuevo los titulares de los PIstons jugaron lo justo, lo que vino de perlas a los Sixers para ganar el partido con cierta comodidad y seguir en la “pelea central” que libran en el Este contra Washington y Toronto. Ahora mismo los Sixers siguen sextos, a un partido de Wizards y uno por delante de Raptors, y les tocaría jugar contra Orlando Magic… que no es lo peor que te puede pasar en el Este, aunque mejor sería hacerlo contra los Cavs, de manera que se espera que los de Mo Cheeks sigan peleando hasta el final. Anoche, además del buen partido de Andre Iguodala (25 puntos), cabe destacar la buena actuación de Samuel Dalembert (20 puntos, 13 rebotes).
El tercer equipo en discordia en esa pugna, los Toronto Raptors, también ganó anoche en un partido cómodo frente a los Milwaukee Bucks por 111-93. Chris Bosh también parece haber alcanzado su velocidad de crucero y ayer tuvo un partido estelar: 32 puntos, 11 rebotes, 4 tapones y 3 robos. Con esos números, uno casi le puede permitir una pataleta cada cierto tiempo. Bosh estuvo bien acompañado por T.J. Ford, Anthony Parker y Rasho Nesterovic, y cabe destacar el buen partido desde el banquillo de José Manuel Calderón: sólo 2 puntos pero 12 asistencias en 25 minutos de juego, demostrando lo que debe ser un base en el sentido más puro del término. En los Bucks, por cierto, destacan los 38 puntos y 12 rebotes de nuestro amigo Charlie Villanueva. A ver si se libra de una vez por todas de las lesiones y el año próximo se confirma como jugador de futuro.
En el resto de jornada cabe destacar el buen partido de LeBron James que, con 33 puntazos, fue decisivo en la cómoda victoria de Cleveland (104-83) ante unos flojos, flojísimos New Jersey Nets. Claro que para flojos, los Chicago Bullls: una noche después de lo que parecía su punto más bajo al perder contra los Miami Heat, fueron despedazados (a falta de una palabra más fuerte) por los Orlando Magic, perdiendo por “sólo” 32 puntos. Los Bulls sufrieron en sus carnes la ira de Dwight Howard (30 puntos, 14 rebotes) un día después de que el center de los Magic se partiera el labio en un entrenamiento y le tuvieran que dar seis puntos de sutura. Ya se les podría haber pegado a los Bulls algo del espíritu de lucha de Howard, pero ni por ésas: sólo Kirk Hinrich (19 puntos) se salvó de la quema en Chicago. A destacar el partido especialmente inoperante de (¡oh, sorpresa!) Larry Hughes, con 6 puntos y 3/8 en tiros de campo, y de Luol Deng, con 6 puntos y 2/10. Por favor, que la temporada acabe ya para los Bulls. ¿Cómo? ¿Que aún les queda jugar otra vez contra Orlando? Qué suplicio…
Y esta noche, sólo tres partidos, todos en el Oeste… y todos muy interesantes. Denver y Golden State se enfrentan en un duelo a muerte del que podría salir el octavo clasificado en el Oeste. Dallas tendrá un partido durísimo en Salt Lake City frente a Utah Jazz, y no debe despistarse. Por último, en el duelo de equipos de Los Ángeles, a los Lakers sólo les vale la victoria si quieren seguir la estela de los Hornets…




