Pese a la abundante jornada de ayer, muchos de los partidos fueron totalmente intrascendentes. Pero sin duda el más trascendente de todos fue uno de los últimos, el que enfrentó a Los Angeles Lakers contra New Orleans Hornets en el Staples Center. Y es que, en un partido que perfectamente podría considerarse de playoffs, se vieron muchos anticipos interesantes de lo que podríamos ver en las series finales. Era el partido del que dependía el liderato en el Oeste, y los Lakers sorprendieron a propios y extraños con una defensa asfixiante desde el principio del partido. Consciente de que Chris Paul es el cerebro sin el cual los Hornets no son más que un equipo del montón, Phil Jackson ordenó una durísima defensa sobre Paul por parte de Derek Fisher, constantemente ayudado por un Lamar Odom omnipresente en los primeros compases del partido. Paul casi no sabía dónde meterse, y el equipo lo notó durante toda la primera parte del partido. Porque además de que los Hornets sufrían un cortocircuito en ataque, los Lakers lo bordaban, con Kobe Bryant, Pau Gasol y compañía a un nivel casi sobrenatural. El parcial del primer cuarto fue demoledor: 39-26. La cosa continuó así en el segundo cuarto, pero poco antes del descanso los Hornets empezaron a recuperar terreno, cosa que continuaron haciendo tras la reanudación, hasta acercarse peligrosamente a los Lakers durante el último periodo. Pero no hubo opción: los Lakers habían decidido ganar el partido, e incluso Sasha Vujacic y Ronny Turiaf pusieron su granito de arena para evitar la victoria. Kobe Bryant metió 29 puntos, cogió 10 rebotes y dio 8 asistencias, y el públio acabó coreando ese cántico tan devaluado estos días, “¡MVP! ¡MVP!” Gasol no se quedó atrás y se fue a los 25 puntos. En los Hornets, Paul, que en la segunda parte rindió al nivel que nos tiene acostumbrados, terminó con 15 puntos, 17 asistencias y 4 robos. También Peja Stojakovic rindió a buen nivel,con 24 puntos y 6 triples. El serbio está en un momento dulce, y será importante en playoffs.
Los Lakers se quedan así a medio partido de los Hornets y reciben el domingo a los San Antonio Spurs. Si consiguen ganar (que está por ver) y ganan su último partido contra Sacramento el martes, obligarán a New Orleans a tener que ganar sus tres encuentros para terminar como líderes en el Oeste. Y dos de esos partidos son fuera de casa, uno de ellos contra los Mavs. ¿Qué pasará?
En el resto de jornada en el Oeste, destacar la clara derrota de Phoenix ante Houston (101-90), con 22 puntos de T-Mac, y el cómodo triunfo de San Antonio ante Seattle (94-75) en un partido en el que Gregg Popovich empezó a reducir minutos de juego de sus titulares, y eso que no contó con Manu Ginóbili. En el Este, salvo la sorprendente derrota de Orlando Magic ante Minnesota Timberwolves (102-101), gracias a dos tiros libres metidos por Ryan Gomes a falta de dos segundos para el final, sigue la pelea en la zona central de los puestos que dan derecho a playoffs. Ayer los Wizards cayeron estrepitosamente ante los Detroit Pistons (102-74), con un partidazo de Jason Maxiell (28 puntos). También perdieron los Sixers ante Indiana (85-76), lo que permitió a Toronto Raptors ponerse sextos tras vencer cómodamente (113-85) a los New Jersey Nets. En los canadienses despertó Carlos Delfino, que después de echarse una siesta de varios meses en el banquillo se disparó hasta los 24 puntos, 6 triples incluidos. Algún día habría que confirmar si este hombre con minutos funciona bien, o es tan irregular como parece (yo diría que es lo segundo…). Buen doble doble de Calderón desde el banquillo (11 puntos, 10 asistencias), y parece que los Raptors salen por fin de su bache. Por último, decir que la ya comentada victoria de Indiana ante los Sixers podría no servir de nada, pues los Hawks, octavos ahora mismo y objetivo a superar por los Pacers, también ganaron a los Knicks 116-104. En el equipo de Georgia, entre Joe Johnson, Mike Bibby y Josh Smith sumaron la friolera de 80 puntos, que no está nada mal. Ahora mismo, dos partidos separan Pacers y Hawks, y a ambos les quedan tres encuentros por jugar. Muy mal tendrían que hacerlo los Hawks para no meterse en playoffs…
Ah, sí, dos detalles más: Juan Carlos Navarro metió otro triple en su carrera contra el tiempo por batir el récord de triples encestados por un rookie, y parece que Iavaroni está por ayudarle, poniéndole de titular. Le faltan 8 triples y tres partidos… No sé yo si no le faltará un partidito más. Por otro lado, Chicago ganó 100-95 a los Cavs, pese a los 34 puntos de LeBron James. Me da a mí que The King no va a ser el MVP…


Escrito por Pistolero 