Clara, clarísima la victoria de Los Angeles Lakers sobre los San Antonio Spurs anoche, por un contundente 106-85. Los Lakers siguen a velocidad de crucero y ya han alcanzado el liderato del Oeste, mientras que los San Antonio Spurs echan muchísimo de menos a Manu Ginóbili, que de nuevo tuvo que ver desde la grada cómo vapuleaban a su equipo. Sin el argentino, el equipo de Gregg Popovich juega como un grupo ramplón, sin referencias ofensivas claras más allá de Tim Duncan y Tony Parker, y anoche el equipo fue tratado como un guiñapo en un último cuarto en el que los Lakers hicieron lo que quisieron con ellos. La cosa era tan dolorosa que casi daba lástima, y eso es mucho decir tratándose de los Spurs. Con decir que Damon Stoudamire (o lo que queda de él como jugador de baloncesto) jugó 16 minutos, está todo dicho. ¡Y “Super Ratón” incluso tuvo tiempo para meter 6 puntos y dar 4 asistencias!
La victoria resulta doblemente útil para los Lakers: además de permitirles alcanzar el liderato, casi supone la confirmación no oficial de que el MVP será defintiivamente para Kobe Bryant. No es que el escolta angelino tuviera un partido estelar (metió 20 puntitos), pero estuvo muy acertado en acciones decisivas, como por ejemplo el triplazo con el que cerró el tercer cuarto. Además, en su lucha codo con codo con Chris Paul por el preciado galardón, cuesta creer que el ganador no sea el que juegue en el equipo que termine líder, y ahora mismo son los Lakers los que tienen todos los números. Además, no hay que olvidar la sensación latente en toda la liga de que se tiene una deuda pendiente con Bryant desde hace algunos años en lo que respecta al MVP, y muchos consideran que ha llegado el momento de pagarla. Por cierto que Pau Gasol también hizo un buen partido, con 14 puntos y 11 rebotes. Pero el mejor de los Lakers anoche, como lleva siéndolo durante los últimos partidos, fue Lamar Odom, que terminó con 17 puntos, 14 rebotes y 4 asistencias. Odom últimamente está omnipresente, casi hiperactivo, en cada partido. Y así es como le necesitan los Lakers para los playoffs, ciertamente.
Mientras tanto, la nota emotiva de la jornada tuvo lugar en Seattle, donde los Sonics jugaban el que podría ser su último partido en la ciudad. Y con el destino de la franquicia en el aire (y un histórico del equipo como Gary Payton en las gradas), los Supersonics sacaron pecho y dieron una última alegría a sus fans venciendo a los Dallas Mavericks por 99-95, gracias a una primorosa actuación en los últimos instantes de Kevin Durant. El más que probable Rookie del Año se quedó esta vez en 19 puntos, pero 4 de ellos resultaron decisivos en el último minuto del partido. Jason Kidd tuvo el triple para forzar la prórroga pero, como él no es Dirk Nowtizki, falló. Los Mavericks, donde Nowitzki y Jason Terry volvieron a aglutinar toda la responsabilidad ofensiva (67 puntos entre los dos), volvieron a contar con Josh Howard, que aunque tiró bastante mal (4/13), metió 16 puntitos. Los últimos partidos de los Mavs son para hacer examen de conciencia: tras asegurarse los playoffs han caído contra equipos de segunda fila como los Blazers y los Sonics, lo cual no es precisamente positivo de cara a la postseason…
Sus inmediatos rivales, los Nuggets, también vencieron su partido 111-94 ante Houston Rockets, dando un pasito más en su camino hacia los playoffs. A destacar el partidazo de Allen Iverson, con 33 puntos, 7 rebotes, 7 asistencias y 4 robos. Mientras tanto, en el Este, los Raptors perdían (91-84) ante Detroit Pistons y deberán jugarse la sexta plaza de los playoffs con Philadelphia en estos dos últimos partidos. A destacar la incapacidad ofensiva de los Raptors que no se llamaban “Chris Bosh” o “Rasho Nesterovic”, que sumaron 48 puntos entre los dos. Aparte de ellos, sólo T.J. Ford llegó a los 10 puntos (y gracias). Flojo partido de José Manuel Calderón, con 4 puntos y 4 asistencias en 23 minutos. Los Raptors sufrieron en sus carnes la eficacia defensiva de unos Pistons que en este último tramo de la temporada han demostrado tener un banquillo francamente efectivo integrado por auténticos desconocidos hasta la fecha, como Amir Johnson, Arron Afflalo o Rodney Stuckey. Entre todos ellos han conseguido que los titulares de los Pistons puedan descansar bastante últimamente y el equipo no se resienta en la cancha. Sin duda, serán uno de los equipos menos fatigados cuando empiecen los playoffs… ¡que ya están a la vuelta de la esquina!



