Sin duda, la carrera por los playoffs en el Oeste ha sido este año más disputada que nunca. Se han quedado fuera de las series finales equipos que en la Conferencia Este habrían sido cabezas de serie con ventaja de campo (como los Golden State Warriors), y las diferencias han sido mínimas: del primero al sexto clasificado, por ejemplo, ha habido apenas tres partidos. Por lo tanto, los enfrentamientos que ha deparado esta primera ronda resultan casi dignos de semifinales de conferencia, y nos ofrecen un panorama francamente apasionantes. Para hacerse con una buena provisión de palomitas y coca-cola (o cubatas) y prepararse a disfrutar de lo lindo desde el primer partido. He aquí un análisis de los enfrentamientos, serie a serie:
Los Angeles Lakers-Denver Nuggets
Los Lakers están en un estado de forma privilegiado, y su tripleta estelar parece hacerlo todo bien. Además, el banquillo les está rindiendo a un muy buen nivel, y si hay un perro viejo en playoffs, ése es sin duda Phil Jackson. Así que los Nuggets tienen tantas posibilidades de superar esta serie como Steven Seagal de ganar un Oscar, salvo debacle de los de amarillo, algo que parece francamente imposible. Además, el “caso Carmelo” llega en un momento inoportuno como pocos, además de dar muestras de inmadurez francamente preocupantes en el “3″ de los Nuggets. . Si “Melo” no está al 100%, la cosa puede ser una merienda de negros para los Lakers. 4-0 o 4-1… Lakers, por supuesto.
New Orleans Hornets-Dallas Mavericks
La primera serie caliente de estos playoffs enfrentan a la gran revelación de la temporada con uno de los equipos con mejor plantilla de la liga, y a la vez que más ha sufrido para clasificarse. Sin embargo, los Mavs al final han acabado teniendo suerte y les ha tocado sin duda el equipo más asequible de los tres primeros. Los Hornets tienen a su favor la juventud, la ventaja de campo, las ganas de ganar y una plantilla con buena química encabezada por Chris Paul y David West, pero les falta experiencia… de hecho, carecen por completo de ella, excepción hecha de Peja Stojakovic, que tampoco es decir mucho. Experiencia es lo que les sobra a los Mavericks, pero está por ver si el fiasco en playoffs del año pasado no ha dejado secuelas en un equipo que mantiene el bloque de la temporada pasada. Además, por fin llega el momento de demostrar la efectividad del flamante fichaje de Jason Kidd hace unos meses: se le fichó, entre otras cosas, para llevar al equipo y hacer mejor a su equipo en playoffs. El último partido de liga ha sido una antesala de esta serie, y se saldó con 111-98 con victoria favorable a los Mavs. ¿Significará algo? En cualquier caso, doy 4-3 para los Mavs, pero por mero forofismo.
San Antonio Spurs-Phoenix Suns
Si la anterior serie era caliente, ésta desprenderá directamente fuego. Para empezar, porque significa la reedición de la polémica final de conferencia del año pasado, y hay muchas cuentas pendientes entre ambos equipos. Los Spurs son los vigentes campeones, tienen más experiencia en playoffs que cualquier otro equipo de la conferencia y además recuperan al fin a Manu Ginóbili. Sin embargo, su rendimiento en los últimos partidos ha sido discreto (por decirlo de forma suave) y son más viejos que Leslie Nielsen. Los Suns se han reforzado con Shaquille O’Neal específicamente para series como ésta, y tienen a un Amare Stoudemire que ha hecho una temporada terrorífica. Sin embargo, Mike D’Antoni ha abusado de nuevo de una rotación corta, y es posible que los Suns lleguen cansados a esta serie, en la que el factor de cancha se adivina definitivo. Además, los Spurs les tienen cogida la medida a los Suns. 4-2 o como mucho 4-3, en cualquier caso Spurs, me temo.
Utah Jazz-Houston Rockets
Los Rockets han hecho historia este año con su racha de 22 victorias consecutivas (recordemos, sin Yao Ming), y cuentan con una plantilla equilibrada y trabajadora al servicio de un Tracy McGrady algo más discreto que otras temporadas. La experiencia de Rick Adelman será un factor a favor para los Rockets, y a buen seguro que lo necesitarán: sin su center titular en playoffs, y con el ya legendario “gafe” de T-Mac en las series finales, tienen un panorama más bien oscuro. Enfrente tendrán a unos Utah Jazz que han sido intratables en su campo durante toda la temporada, y eso puede resultar definitivo en una serie como ésta. Además, Mehmet Okur llega al final de temporada en un gran estado de forma, y Deron Williams ha hecho del doble doble de puntos y asistencias algo tan habitual que casi aburre. Sin olvidar, claro, a Jerry Sloan y su baloncesto simple pero eficaz, y la experiencia ganada por el equipo en los playoffs del año pasado. Los Jazz sólo despiertan dos dudas: el rendimiento de Carlos Boozer, que últimamente está muy flojito, y la actuación de su banquillo, con Kyle Korver a la cabeza, que últimamente no ha sido demasiado fiable. Aun así, 4-1 o 4-2 para Utah.




