Análisis: Los playoffs en el Este

18 Abril, 2008

Si el Oeste es un campo de minas en el que no hay casi nada claro, el panorama en la Conferencia Este está mucho más despejado. Hay dos equipos, Boston Celtics y Detroit Pistons, varios cuerpos por delante de todos los demás, un par de equipos que pueden dar alguna sorpresilla (Orlando Magic, Cleveland Cavaliers, Toronto Raptors) y el resto son purria que en el Oeste no habrían servido ni para que Tim Duncan se limpiara los dientes. Aquí va, pues, el análisis de los playoffs en la Conferencia Este:

Boston Celtics-Atlanta Hawks

Probablemente, junto al Pistons-Sixers, es la eliminatoria más clara de las dos conferencias. Los Celtics están imparables, cuentan con sus tres grandes jugadores en buen estado de forma y además el banquillo les funciona muchísimo mejor de lo esperado. Rajon Rondo ha tenido una temporada fantástica que deberá refrendar en playoffs, y Kevin Garnett es probablemente el jugador con más hambre de anillo de todos los playoffs. Ante eso, unos bisoños Hawks deberán encomendarse a lo que pueda hacer su juego exterior, con Mike Bibby y Joe Johnson a la cabeza, más las genialidades que pueda sacars de la chistera el siempre versátil Josh Smith. 4-0 claro para Boston… 4-1 si creemos en los milagros.

Detroit Pistons-Philadelphia 76ers

Los Sixers han pagado carísimo el numerito arbitral del otro día ante Cleveland, y se las tendrán que ver con esa banda de perros rabiosos (y descansadísimos) que son los Detroit Pistons. Hace ya un par de semanitas que los Billups, Wallace, Hamilton y compañía juegan lo justo y tienen las piernas frescas. Por su parte, los Sixers tuvieron que pelear por una buena posición en los playoffs casi hasta el último partido, y todos sus esfuerzos se ven recompensados con un duelo durísimo contra los Bad Boys que nadie espera que puedan superar. Los Pistons son superiores a todos los niveles: plantilla, experiencia en playoffs, estado físico… sólo en los banquillos se puede notar una superioridad de Mo Cheeks sobre Flip Saunders, pero eso, naturalmente, no servirá para casi nada. 4-0 para Pistons… salvo que los dos Andre (Iguodala y Miller) logren un milagro comparable al que se mencionaba en la serie anterior, en cuyo caso hablaríamos de un 4-1.

Orlando Magic-Toronto Raptors

Curiosa serie ésta, en la que se enfrentan dos equipos que si destacan por algo es por no tener un banquillo de garantías y depender demasiado de sus titulares. Aunque a priori la cosa está bastante igualada, dos factores decantan la balanza un poco a favor de Orlando: los Magic tienen más jugadores de calidad, y los Raptors han tenido una mala racha en el tramo final de la temporada que les ha hecho caer un poco en las clasificaciones. Si Dwight Howard recupera el estado de forma del que hizo gala en enero y febrero, Hedo Turkoglu mantiene el nivel de juego que podría hacer de él el Jugador Más Mejorado de la liga y Rashard Lewis pone su granito de arena (cosa que no siempre ha hecho este año), de poco valdrá la tremenda calidad de Chris Bosh y las cositas que puedan aportar el resto de sus compañeros. Aun así, jugadores como T.J. Ford, Anthony Parker o el mismo José Manuel Calderón tienen calidad para dar más guerra de la prevista contra los Magic. Es más, no estaría mal que la momia que en tiempos fue Andrea Bargnani aprovechara la ocasión para salir de su sarcófago y demostrara que aún hay un jugador de baloncesto en su interior. Y que alguien les diga a Jason Kapono y Carlos Delfino que a esto gana el que más triples mete, no el que más falla. En cualquier caso, 4-2 o incluso 4-3, Magic.

Cleveland Cavaliers-Washington Wizards

Sólo una cosa importa en esta serie: el estado físico de LeBron James. The King está entre algodones desde hace unos días, y sin él, naturalmente, la banda de medianías que componen los Cavaliers no tienen ninguna oportunidad frente a los Wizards. Sin embargo, si LeBron está, no ya digamos al 100%, pero sí al 80%, los Cavs presentarán pelea. El fichaje de Ben Wallace a mitad de temporada se hizo con vistas a estos playoffs, y aunque hasta ahora Benito no haya demostrado nada de nada de nada, se espera de él que empiece a aportar en los apartados en los que destaca (que es la defensa, principalmente). En el otro lado de la cancha, LeBron no podrá contar con demasiadas ayudas, aunque Zydrunas Ilgauskas debe ser una presencia importante dentro de la zona, y no hay que olvidar los playoffs que hizo la temporada pasada Daniel Gibson. En los Wizards, lo más importante es el papel de Gilbert Arenas. Hasta ahora ha salido desde el banquillo, en alguna ocasión decantando el partido con su participación, y ahora su protagonismo crecerá aún más. El buen rendimiento de Antawn Jamison está asegurado, pero queda la incógnita de Caron Butler, que se perdió los últimos partidos de liga por lesión. Sin embargo, parece que “Tough Juice” está recuperado y podrá jugar sin problemas desde el primer partido. Un último detalle: no hay que olvidar que, hace un mes, el amigo DeShawn Stevenson, que debía de tener envidia de la diarrea verbal del “Agente 0″, se soltó el pelo diciendo que LeBron James estaba sobrevalorado, después de que el de los Wizards le secara en defensa en un encuentro. ¿Alguien duda que James querrá demostrarle lo equivocado que estaba? Pronóstico incierto para la serie: 4-3, Wizards, si James no está al 100%, 4-2 Cavs si LeBron es el de los playoffs del año pasado.


Empieza la escabechina de entrenadores

18 Abril, 2008

Apenas han pasado 48 horas desde el final de la temporada regular en la NBA y los ceses de entrenadores no se han hecho esperar. Las dos primeras cabezas han caído en Milwaukee y Chicago. En los Bucks, el cese de Larry Krystkowiak era algo cantado, tras lo que ha sido una temporada decepcionante en la que el equipo ha terminado con un miserable registro de 26-56. Tampoco es que se esperara que llegaran a finales de conferencia, pero los Bucks tienen equipo para algo más. Bien es cierto que las lesiones no les han respetado, pero en fin… Desde la organización suenan los nombres de Scott Skiles, Rick Carlisle o incluso Larry Brown como posibles sustitutos para Krystkowiak.

El cese de Jim Boylan como entrenador de los Bulls no eran claro, pero también entraba dentro de lo previsible. Boylan, nombrado entrenador interino tras el despido precisamente de Skiles la pasada Nochebuena (viva la delicadeza de los Bulls), terminó la temporada con un registro de 24-32 y tuvo que vérselas con varios problemas de lesiones e incluso alguna que otra insubordinación en la plantilla, pero sin duda los Bulls han sido la decepción de la temporada, y alguien tenía que hacer de cabeza de turco. John Paxson no se ha puesto límites a la hora de buscar entrenador, y por ahora suenan nombres como los de Jeff Van Gundy (¡noooooo, dejadle como comentarista, que no vuelva a las canchas!) o incluso Tom Thibodeau, en la actualidad asistente en los Celtics, y según muchos el responsable del salto defensivo que han dado los de Boston en esta temporada.

Mientras tanto, otro de los hombres en la picota, Pat Riley, sigue echando balones fuera y ha declarado que hasta que no se reúna con el dueño del equipo la semana que viene, no anunciará nada. Sin embargo, no sería de extrañar que tampoco siguiera en los Heat. Y ese sonido que se oye a lo lejos es Isiah Thomas, que silba y se hace el despistado en los Knicks, como el que no quiere la cosa. Pero si el mundo es justo, alguien cesará a este hombre y le impedirá que siga destrozando a los Knicks. La cuestión es… ¿es el mundo justo?


Desesperados: Derrota y pataleta de Chori-Hulk

18 Abril, 2008

Nada, que no hay manera de que los Desesperados ganen un partido. Y eso que anoche jugaron un buen partido contra los Garibaldins, un equipo al que se le tenía ganas después de haber perdido con ellos en el ridículo desempate a tiros libres que tuvo lugar en la primera vuelta. Pero ni aun así. Los Desesperados volvieron a ser cinco en la primera parte del partido de ayer, pero en esta ocasión se contó con la presencia de Melchor y Joan. Y la verdad es que, tras unos primeros minutos en los que el equipo estuvo un poco dubitativo, a partir del segundo periodo se asentó en su juego y empezó a crecer a partir de una meritoria defensa, con los tres jugadores interiores muy atentos a las numerosas puertas atrás que intentaban los Garibaldins y un rápido juego al contraataque que hacía mucha pupa a los rivales.

Aun así, la igualdad era la nota dominante en el marcador, y pese al recital de Joan en el segundo cuarto (él metió los 12 puntos de los Desesperados en ese periodo), los orange se iban al descanso un par de puntos por debajo en el electrónico. Para entonces, en el vestuario ya estaba un sexto Desesperado, Antonio, cuya participación se antojaba imprescindible para atacar la zona rival con sus ya clásicas penetraciones. Y la verdad es que, con un recambio, un par de piernas frescas y la misma intensidad defensiva, los Desesperados cuajaron un tercer cuarto más que interesante, rompiendo una y otra vez a los Garibaldins con robos de balón y canastas fáciles a la contra, encabezados por un Ferran fulminante. El atasco de los chicos de rojo era mayúsculo, y la ventaja de los Desesperados se disparó hasta los 8 puntos de ventaja en los instantes finales del tercer periodo.

Pero al principio del último cuarto, como no podía ser de otra forma, las cosas empezaron a cambiar. Primero porque los Garibaldins cambiaron a una defensa al hombre que se atragantó a los orange, que sólo consiguieron una canasta en juego en ese tiempo (de un Pistolero que, hasta ese momento, había estado bastante inoperante). Pero lo peor estaba por llegar. Con los Garibaldins en plena remontada, Melchor capturó un rebote y recibió la presión inmediata de tres rivales que empezaron a manotear para robarle el balón. Con agobios y agonías, maese Beas logró tras varios segundos conectar con un Desesperado para iniciar la jugada de ataque, pero el lance, en apariencia inofensivo, le había calentado, y expresó su descontento en voz alta. El árbitro, un tipo al que ya hemos sufrido en alguna ocasión y que siempre tiene algún tipo de incidencia en los partidos, no dudó en señalarle una técnica que, por una vez, sí que pareció algo excesiva. Naturalmente, eso bastó para que Melchor, relativamente tranquilo hasta ese momento, explotara: mientras se marchaba furibundo hacia el banquillo, convencido de que el árbitro le había descalificado, soltó otra de sus frases lapidarias que sin duda pasarán a la historia: “¡Eres un chulo de mierda, tío!” Ni que decir tiene que el árbitro tardó dos microsegundos en señalizar una nueva técnica, descalificante en este caso.

A esas alturas los Garibaldins ya estaban a sólo dos puntos en el marcador, faltaban unos cuatro minutos para el final del partido y los cuatro tiros más posesión que les pertenecían por las dos técnicas de Melchor se antojaban definitivos para el resultado final. Pero los Garibaldins fallaron tres de los cuatro tiros libres (mientras el árbitro se confesaba con Joan y le decía que “antes de árbitro, soy persona”, como si de un maltratado se tratase), así que a los Desesperados aún les quedaba algo de aire. A partir de ahí, pese al espesor del ataque Desesperado, la cosa acabó dependiendo de los tiros libres, y en ese tramo final los Garibaldins sí que estuvieron más acertados que los Desesperados, que no tuvieron la noche buena (en particular el pobre Antonio, que hizo un discreto, por decir algo, 1/6). Joan tuvo la oportunidad de empatar el partaido en el último suspiro, pero falló el segundo, dejando el que a la postre sería definitivo marcador de 50-49, mientras en el banquillo, Chori-Hulk ya se había convertido de nuevo Melchor Banner, y parecía de nuevo una persona normal.

En fin, que la derrota fue una lástima porque los Garibaldins son uno de los equipos más asequibles de esta liga, y un triunfo habría venido muy bien para subir un poco la moral al equipo. Pero en fin, otra vez será… Mientras tanto, Melchor se apunta a la lista de morosos del equipo, y pasa directamente al número 1. Ésta es la actualización de sancionados:

  • Melchor: 20 euros por dos técnicas
  • Antonio: 5 euros por no asistencia sin avisar
  • Miguel: 5 euros por no asistencia sin avisar

Partidazo en Vistalegre

18 Abril, 2008

No voy a extenderme demasiado porque no tuve oportunidad de ver el partido entero, sino sólo el último cuarto y medio, pero vaya partidazo que se marcaron anoche Real Madrid y DKV Joventut en Vistalegre. Al final la Penya se llevó la victoria (93-101) para meter un poco de presión al Madrid en este final de temporada, gracias a un partido en el que batió el récord de triples en un encuentro ACB, a la primorosa actuación de Rudy Fernández (30 puntos, y eso que estaba “lesionado”) y a un Ricky Rubio decisivo en un tramo final en el que el Madrid intentó apretar. Qué tablas tiene este chaval… Sólo queda la duda de saber qué habría pasado si Louis Bullock, que también tuvo un partido tremendo (35 puntos y 38 de valoración), no hubiera sido eliminado a principios del último cuarto con una falta que sólo vio el árbitro (y que se inventó Ricky). A partir de ahí el Madrid no tuvo un referente ofensivo claro y, pese al buen partido de Felipe Reyes (21 puntos y 12 rebotes), acabó cediendo ante la avalancha verdinegra. Por cierto que menuda pataleta se pilló Felipe por pasarse en el banquillo los últimos minutos de partido…

En fin, que el Madrid tiene ahora a la Penya a dos partidos y tendrá que ponerse el mono de trabajo si quiere asegurarse esa primera plaza que da derecho automáticamente a jugar Euroliga el año que viene…