No voy a extenderme demasiado porque no tuve oportunidad de ver el partido entero, sino sólo el último cuarto y medio, pero vaya partidazo que se marcaron anoche Real Madrid y DKV Joventut en Vistalegre. Al final la Penya se llevó la victoria (93-101) para meter un poco de presión al Madrid en este final de temporada, gracias a un partido en el que batió el récord de triples en un encuentro ACB, a la primorosa actuación de Rudy Fernández (30 puntos, y eso que estaba “lesionado”) y a un Ricky Rubio decisivo en un tramo final en el que el Madrid intentó apretar. Qué tablas tiene este chaval… Sólo queda la duda de saber qué habría pasado si Louis Bullock, que también tuvo un partido tremendo (35 puntos y 38 de valoración), no hubiera sido eliminado a principios del último cuarto con una falta que sólo vio el árbitro (y que se inventó Ricky). A partir de ahí el Madrid no tuvo un referente ofensivo claro y, pese al buen partido de Felipe Reyes (21 puntos y 12 rebotes), acabó cediendo ante la avalancha verdinegra. Por cierto que menuda pataleta se pilló Felipe por pasarse en el banquillo los últimos minutos de partido…
En fin, que el Madrid tiene ahora a la Penya a dos partidos y tendrá que ponerse el mono de trabajo si quiere asegurarse esa primera plaza que da derecho automáticamente a jugar Euroliga el año que viene…


19 Abril, 2008 a las 12:57 pm
Todo un partidazo, si señor, creo que debería ser la final de la ACB este año.
Un saludo.