Era cuestión de días, incluso de horas. De hecho, extrañaba que ya hubieran caído Larry Krystkowiak y Jim Boylan y Isiah Thomas siguiera ocupando su puesto. Pero Donnie Walsh no ha dudado y ha decidido poner fin a dos temporadas de despropósitos de Thomas en el banquillo despidiendo a Zeke la pasada madrugada. Los Knicks dan así el primer paso para reestructurar una franquicia en uno de sus puntos más bajos, que ha conseguido un registro lamentable (23-59) y que cuenta con una de las plantillas peor estructuradas (y más caras) de la liga. Ahora habrá que buscar un repuesto, aunque la verdad es que el cargo de entrenador de los Knicks parece maldito: desde que Jeff Van Gundy (sí, él) lo hiciera en la temporada 2001-2002, ningún entrenador ha logrado más victorias que derrotas en una temporada. Para Thomas es el último golpe en una dura temporada en la que, entre otras cosas, le acusaron de acoso sexual a una empleada de los Knicks y tuvo bastantes problemas con ciertos jugadores de su plantilla, en especial Stephon Marbury. Eso sí, parece que aunque le hayan despedido como entrenador, Thomas seguirá en la organización de los Knicks con alguna función a concretar. Parece que no extirpan del todo el cáncer…

