Mucho se ha hablado de cómo, si LeBron James no está al 100%, los Cavaliers no tienen ninguna opción de ganar su serie frente a los Wizards. De lo que no se ha hablado tanto es de que, por su parte, si el trío estelar de los Wizards no está a tope, Washington no se comerá un colín en esta serie. Y eso es precisamente lo que pasó anoche en el segundo partido de la serie, en el que Cleveland arrolló (116-86) a unos Wizards en los que entre Caron Butler, Gilbert Arenas y Antawn Jamison lograron un lamentable 10-36 en tiros de campo. Ante eso, y las habituales (y paupérrimas) contribuciones discretas del resto de Wizards, los Cavs no tuvieron que emplearse muy a fondo para ganar. James metió 30 puntos y rozó el triple doble (12 asistencias y 9 rebotes) y contó, además, con la inesperada fuente de puntos de Wally Szczerbiak, que ha sido la principal novedad del quinteto titular de los Cavaliers en esta serie. Tras un partido discretito, “¿Dónde está Wally?” metió ayer 13 puntos y fue una amenaza importante por parte del equipo de casa. Ilgauskas contribuyó con otros 16 puntos y Daniel Gibson con 13. En los Wizards, el problema de los tiros de campo amenaza con convertirse en auténtico veneno para ellos: si el primer partido tiraron con un 40% de acierto en tiros de campo y 25% en triples, anoche la cosa fue todavía peor, y se quedaron en 37% y 18%. Así, claro, no puedes ganar a nadie, ni siquiera en el este. Resultaba lamentable ver cómo tiraban un ladrillo tras otro contra el aro de los Cavs, la verdad. De hecho, el partido estuvo decidido mucho antes de que las diferencias en el marcador fueran insalvables, porque las diferencias de juego entre uno y otro equipo sí que eran bastante grandes (y eso que Cleveland tampoco jugó para tirar cohetes). 2-0 para los Cavs y viaje a Washington, donde los Wizards deberán rehacerse para volver a meterse en una serie que se les ha puesto muy cuesta arriba.
Edito para añadir el vídeo de la innecesaria falta flagrante que cometió Brendan Haywood contra LeBron James en el tercer cuarto, y que le valió la expulsión del partido (y, probablemente, un partido de sanción). Un empujón en pleno aire que podría haberle causado algún daño serio a LeBron. Sí, esta serie está siendo inusualmente dura…
Claro que para serie cuesta arriba, la que se le ha quedado a los Houston Rockets tras perder ayer su segundo partido en casa frente a Utah Jazz por 86-90. Una victoria no exenta de polémica, pues a menos de un minuto para el final Bobby Jackson metía un triple que habría empatado el partido de no haber sido anulado por una falta personal en ataque señalizada contra Luis Scola sobre Andrei Kirilenko. La falta provocó la ira contra los árbitros de Tracy McGrady, que pese a jugar un gran partido (23 puntos, 13 rebotes, 9 asistencias), volvió a parecer agotado en un último cuarto, en el que sólo metió un punto. La acumulación de minutos y la dura defensa de los Jazz fue demasiado para T-Mac, que puede sufrir su enésima eliminación de los playoffs en primera ronda. En los Jazz, buen partido de Deron Williams (22 puntos), que sin embargo se agravó una pequeña lesión que lleva arrastrando los últimos partidos, e interesante despertar de Mehmet Okur, que metió 16 puntos y cogió otros tantos rebotes. Y lo mejor de todo, Kyle Korver acabó un partido sin resultar posterizado por nadie. Ahora la serie viaja hasta Salt Lake City, donde los Jazz tuvieron un registro de 37-4, el mejor de la NBA. Mucho tendrán que jugar T-Mac y los Rockets si quieren que la serie vuelva a Houston…

Esta noche, tres interesantes partidos: Orlando-Toronto, New Orleans-Dallas y, sobre todo, San Antonio-Phoenix. ¿Lograrán los Suns reponerse del triple de Duncan en el primer partido?

Escrito por Pistolero 
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