Toronto, Houston y Denver, contra las cuerdas

Los Angeles Lakers 108-Denver Nuggets 84:

Tras los partidos de anoche, tres equipos están al borde de la eliminación. Los primeros son los Denver Nuggets, para los que la serie ha ido de mal en peor. Anoche, en el primer partido en el Pepsi Center, las dos máximas estrellas de los Nuggets, Carmelo Anthony y Allen Iverson, sumaron 31 puntos y 28 tiros fallados entre los dos, destacando en especial la noche aciaga de Melo de cara al aro (5/22). Con las dos principales amenazas autoneutralizadas, los Lakers se limitaron a cumplir el expediente, pisando el acelerador en el tercer cuarto gracias a los puntos de Kobe Bryant y un invitado inesperado a la fiestas, Derek Fisher, que terminó el partido con 14 puntos y 4/5 triples. A partir de ahí, todo fue cuesta abajo y los Nuggets entraron en una espiral de desaciertos que por momentos hizo temer un marcador de escándalo. Pero los Lakers no abusaron, usaron lo justo a sus titulares y terminaron ganando por un contundente 102-84. La Mamba Negra encabezó con 22 puntos a los cinco jugadores de amarillo que superaron los 10 puntos, y Pau Gasol estuvo como el resto de su equipo: en tercera marcha. El “noi de Sant Boi” terminó con 14 puntos, 5 asistencias, 3 rebotes y 3 tapones, sin forzar. En Denver, el lituano Linas Kleiza demostró tener más sangre en las venas que todo el resto de su equipo junto y terminó con 15 puntos que no sirvieron para nada. Los Nuggets están clínicamente muertos y sólo queda por ver si la serie termina en Denver o los Lakers se dejan perder un partidito para celebrar su clasificación en casa…

Orlando Magic 106-Toronto Raptors 94:

Mientras tanto, en Toronto los Magic demostraron haberse aprendido la lección y decidieron ayudar un poquito a Dwight Howard. Superman estuvo tremendo, sobre todo en defensa (donde puso nada menos que 8 pinchos de merluza), y además en esta ocasión contó con más ayuda de sus compañeros. En los canadienses, un imparable Chris Bosh (39 puntos, 15 rebotes) se empeñaba en mantener al equipo en el partido, cosa a la que ha contribuido el que el tiro de perímetro de los Magic siguiera sin funcionar durante los tres primeros cuartos. Así pues, se entraba en un último periodo muy igualado y con los Magic tirando de pena de tres. Pero entonces todo cambió, y los de Florida empezaron a carburar desde más allá del perímetro (en especial Jameer Nelson), lo que les permitió coger una pequeña ventaja sobre los Raptors que mantendrían hasta el final. Toronto llegó a ponerse a dos puntos, pero dos triples consecutivos de Hedo Turkoglu y Rashard Lewis, seguidos por otros dos tiros libres encestados por el turco ponían otra vez 10 puntos de por medio con menos de dos minutos por jugarse. A partir de ahí, todo fue cuesta abajo para los Magic, que administraron bien esa renta e incluso la aumentaron más hasta el 106-94 final. En los Magic, bien Rashard Lewis (¡al fin) con 27 puntos, 13 rebotes y 5 asistencias. Por contra, mal partido de Jose Calderón (2 puntos en 1/7 en tiros y 5 asistencias en 21 minutos), y en general de casi todos los Raptors: Andrea Bargnani sigue sin levantar cabeza (5 puntos en 1/7) y Rasho Nesterovic sigue inexplicablemente relegado a jugar los minutos de la basura. Visto lo visto, tal vez Sam Mitchell debería volver a poner al esloveno de titular, aunque sólo fuera por probar cosas… porque como todo siga así, a los Raptors les quedará un partido de vida en playoffs…

Utah Jazz 86-Houston Rockets 82:

Por su parte, en Utah los Jazz paliaban su lamentable noche desde la línea de tres puntos (0/14) con un juego diversificado, en la que todos los titulares metieron al menos 10 puntos. Los Rockets se resistían a abandonar pese a contar con una desventaja de hasta 15 puntos, y en el último cuarto volvieron a dar un arreón que podría haber terminado muy mal cuando, después de dos triples consecutivos de Rafer Alston y Shane Battier y una buena canasta del desdentado Carl Landry, los de Rick Adelman se ponían a sólo dos puntos y Deron Williams, un hombre de casi un 80% en tiros libres, fallaba dos lanzamientos desde la línea. Pero allí estaba el turco Mehmet Okur, para capturar el rebote y forzar una nueva falta que le mandaría a tirar dos veces más. Y Memo no falló. Tal y como digo el propio Williams después del partido, “Le debo un coche, o algo así”. El ruso Andrei Kirilenko borraba cualquier duda poniendo un tremendo tapón en el último suspiro del partido, y los Jazz firmaban su tercera victoria en esta serie imponiéndose por 86-82. Los de Jerry Sloan controlaron bien el rebote (entre Carlos Boozer y Okur sumaron 32 rechaces) y, en los Rockets, de nuevo Tracy McGrady desapareació en el último cuarto. T-Mac terminó con 23 puntos, 10 rebotes y 8 asistencias, pero sólo metió 4 puntos en el último cuarto, en el cual, además, también tuvo que sufrir el grito de “Overrated!” por parte del público de Salt Lake City. DeShawn Stevenson puede haber hecho historia sin haberlo deseado. Ahora los Rockets vuelven a Houston con la urgencia de ganar allí antes de volver a casa de los Jazz. La permanencia de Houston en los playoffs, y la estabilidad emocional de T-Mac, están en el alero…

Pero… ¡un momento! ¿Qué veo? ¿Estamos hablando de que Kyle Korver volvió a emplear su defensa blandorra? ¿Pero este chico no había cambiado? ¡Si McGrady ni siquiera iba a hacer un mate! ¿Por qué no pone como mínimo la mano cerca del atacante, para complicarle el tiro, en lugar de apartarse como si T-Mac tuviera la lepra?¡Señor, qué defensor! Juzgad con vuestros propios ojos haciendo click en la imagen que hay sobre estas líneas…

Atlanta Hawks 102-Boston Celtics 93:

Por contra, los Atlanta Hawks cogieron un poco de aire en el primer partido contra Boston en casa. Y en eso tuvo mucho que decir un Josh Smith hiperactivo, que voló una y otra vez por encima del aro verde para enardecer a sus compañeros y al público de las gradas hasta conseguir una meritoria victoria por 93-102. El ex campeón de mates terminó con 27 puntos (con nada menos que 5 mates), 9 rebotes, 6 asistencias, 2 robos y 1 tapón, pero qué tapón, amigos, a Rajon Rondo:

Smith estuvo bien acompañado por Joe Johnson, que se fue a los 23 puntos (5 triples incluidos), 7 rebotes y 6 asistencias. El rookie Al Horford también fue una amenaza interior constante, y terminó con 17 puntos, 14 rebotes y 6 asistencias. Demonios, incluso Mike Bibby decidió cerrar la bocaza y jugar un poco, y maquilló sus lamentables estadísticas de los dos partidos anteriores, marchándose a los 12 puntos y 8 asistencias. No es lo mejor que ha hecho en su vida, pero algo es algo… En los Celtics, sólo Kevin Garnett mantuvo la intensidad de los dos primeros partidos y terminó con 32 puntos y 10 rebotes. Todos los demás se dejaron llevar un poco más, lo cual resultó un error fatal. Los Celtics son superiores, pero a estas alturas uno no se puede fiar de nadie (que se lo digan a los Pistons), y hay que mantener la concentración al 100%. ¿Lo harán en el cuarto partido, otra vez en Atlanta?

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