Los Angeles Lakers 107-Denver Nuggets 101 (4-1):
Pocas sorpresas en la que ha resultado ser la serie más clara de toda esta primera ronda. Tras una semana de cismas internos en los Nuggets, con Carmelo Anthony rajando de George Karl y Allen Iverson pataleando porque sólo jugó un minuto en el último cuarto del tercer partido, los Nuggets hicieron piña e intentaron salvar su dignidad ganando al menos un partido a los Lakers… pero ni por ésas. Kobe Bryant no está por la labor de dar al enemigo ni agua, y ante la posibilidad de que los Nuggets revivieran aunque fuera por un solo partido, la Mamba Negra metió 14 de sus 31 puntos en los últimos cinco minutos y medio de juego. Pau Gasol tampoco estuvo nada mal, con 21 puntos, 18 de ellos en la primera mitad, mientras que Lamar Odom acompañó con su clásico doble doble de currito (14 puntos, 12 rebotes). En los Nuggets, que por cierto se convierten en el primer equipo con 50 victorias eliminado por 4-0, destacó J.R. Smith con 26 puntos y 3 triples. Buena temporada la que ha hecho el sexto hombre de los Nuggets, que le hará merecedor de más minutos el año que viene. A.I. y Melo metieron 22 y 21 puntos respectivamente, pero después de sus berrinches de niño pequeño la verdad es que lo mejor para ellos era que la temporada llegar a su fin. En cuanto a los Lakers, se enfrentarán al ganador de la serie Utah-Houston (es decir, probablemente Utah) con ventaja de campo, que no será poco habida la fortaleza de los Jazz en casa. La única mala noticia para el equipo de Pau es que parece que Andrew Bynum podría no volver en lo que queda de temporada, pero vaya… tampoco están mal como están ahora, ¿no?
Orlando Magic 102-Toronto Raptors 92 (4-1):
Otros que finquitaron su serie fueron los Magic… y lo hicieron, cómo no, con otro partido de 20-20 de Dwight Howard. Concretamente, de 21 puntos y 21 rebotes. En esta serie Superman ha hecho tres partidos de 20-20, lo cual, me jugaría algo, tiene que ser algún tipo de récord. Howard está siendo, junto a Kobe y LeBron James, la figura dominante de estos playoffs, y hasta ahora nadie ha sido capaz de pararle. Ayer, como el chico va así de sobrado, también se dedicó a secar a la estrella de los Raptors, Chris Bosh, que se quedó en 16 puntos y 9 rebotes. El resto de Raptors estuvieron mejor que en otras ocasiones (Calderón metió 12 puntos desde el banquillo), pero Toronto necesitaba a Bosh a tope para tener alguna opción de seguir vivos en las series. Decepcionante de nuevo el manejo de los pívots de Sam Mitchell en el equipo canadiense: Andrea Bargnani se quedó en 4 puntos (que se tome unas vacaciones, que se lo merece) y Rasho Nesterovic volvió a quedar relegado a jugar sólo 8 minutos, aunque también tuvo problemas de faltas. ¿De qué sirve que uno de tus pívots acabe la temporada regular saliéndose si luego no le pones en playoffs? Este Mitchell… En los Magic, Rashard Lewis y el flamante Most Improved Player, Hedo Turkoglu, acompañaron como siempre a Howard con 18 y 12 puntos, y Jameer Nelson anotó 19 más. Los Magic se las verán con el ganador de la eliminatoria Detroit-Philadelphia. Si todo transcurre como se espera y el clasificado es Detroit, será muy interesante ver qué es capaz de hacer Dwight Howard contra la guardia pretoriana de jugadores interiores, perros viejos todos ellos, de los Bad Boys.
Atlanta Hawks 97-Boston Celtics 92 (2-2):
Es increíble. Una cosa es que los Hawks ganaran su primer partido en casa por aquello de tener al público a su favor y el orgullo herido, pero el que hayan empatado la serie es ridículo. La culpa de todo la tiene Joe Johnson, que decidió demostrar que él sí es un buen jugador de baloncesto y se disparó hasta los 35 puntos… ¡20 de ellos en el último cuarto! 9 de esos puntos llegaron en los minutos más calientes del partido, sin ningún dominador claro del marcador. La muñeca no le tembló tampoco en los instantes finales, en los que metió un par de tiros libres definitivos, como sí le falló a Paul Pierce, que erró una canasta fácil que podría haber metido a los Celtics en el partido. En los Hawks también destacó la figura de Josh Smith, con 28 puntos y 7 taponazos como 7 soles. Incluso Mike Bibby hizo su mejor partido hasta ahora, con 18 puntitos. En los Celtics, Ray Allen fue el máximo anotador de Boston con 21 puntos, pero lo que falló en este caso a los Celtics fue el banquillo, que prácticamente no contribuyó en todo el partido. Y es que Boston ha empezado a tomarse en serio a Atlanta, como bien demuestra el altercado que ocurrió entre Kevin Garnett y Zaza Pachulia, cuando el primero soltó un codazo al pívot de los Hawks y los dos terminaron encarándose. Ojito a Pachulia, que le planta cara con dos cojones a The Big Ticket:
La cosa no pasó a mayores, pero este empate era justo lo que faltaba para que las tres series que quedan abiertas en el Este se pusieran al rojo vivo, con dos equipos por los que nadie daba un duro, como Philadelphia y Atlanta, intentando robarles la merienda a dos todopoderosos como Pistons y Celtics. Y qué decir del Cleveland-Washington, cuyo quinto partido se celebra esta noche, y que seguro que no decepciona a nadie…



