Sasha Vujacic: ¿Revienta-apuestas o tragón?

31 Mayo, 2008

Echad un vistazo a este vídeo. Pertenece a los últimos momentos del quinto partido entre Lakers y Spurs. Tras un triple de Tony Parker, con 5 puntos de desventaja y diez segundos por jugarse, los San Antonio Spurs toman la honorable decisión de tirar la toalla. Presionan sin hacer falta a los Lakers, y éstos mueven bien el balón hasta hacérselo llegar al esloveno Sasha Vujacic que, solo en un lateral, deja que el reloj se agote y…. ¡no, un momento! ¡Lanza un triple totalmente innecesario que acaba entrando!

El gesto de “Machine” (sí, así se conoce a Vujacic en la NBA) va más allá de lo simplemente reprobable desde el punto de vista deportivo. Los Spurs ya habían dado el partido por perdido, y ese tiro fue hacer leña del árbol caído de forma innecesaria. Pero la cosa no termina ahí. El triple debió de provocar varios infartos en los centros de apuestas de Las Vegas y demás sitios parecidos, en los que se había dado como point spread una diferencia favorable a los Lakers de +7,5. Para los no iniciados en el mundo de las apuestas (entre los que me incluyo), el point spread es el diferencial que marca la casa de apuestas respecto al resultado final de un partido. Los jugadores pueden apostar por encima o por debajo del point spread, y llevarse dinerito si tienen suerte. Bien, ahora imaginémonos a todos esos apostadores alegres y dicharacheros que habían apostado por debajo del point spread (recordemos, de +7,5 para Lakers), y que veían cómo a falta de pocos segundos, los de amarillo ganaban sólo de cinco, 97-92. Me los imagino felicitándose mutuamente, frotándose las manos y chocando palmas entre sí… hasta que vieran a ese inoportuno esloveno enchufando un triple totalmente innecesario en el último suspiro del partido. 100-92. Diferencia +8. El point spread y los beneficios, a la mierda. Me imagino que más de uno se acordó de su familia. Naturalmente, supongo que todos los apostadores que hubieran apostado por encima del point spread se habrán nacionalizado eslovenos a estas alturas, y serán fans de Vujacic hasta el día de su muerte. En cualquier caso, quién iba a decir que un triple tan insignificante iba a acabar significando tanto… ¿O es que tal vez Vujacic había apostado también y no quería perder dinero? Todo es posible en esta vida…

Claro que también hay otra teoría. Una teoría que tiene que ver con las numerosas promociones de fast food que existen en las canchas norteamericanas, por las cuales los espectadores pueden canjear sus entradas por comida gratis si se dan ciertos resultados concretos en un partido: si el equipo local gana de 20, si mete más de 100 puntos, si mete 15 triples… La promoción que hay en el Staples Center es que el público tiene dos tacos mexicanos gratis si los Lakers ganan y dejan al oponente por debajo de los 100 puntos. Algo, por cierto, relativamente fácil, así que los fans de los Lakers deben de estar muy gordos. Hay quien piensa que Vujacic entendió mal la normativa de la promoción y creyó que su equipo debía llegar a los 100 puntos. Vujacic, el enemigo del nutricionista sano, deberíamos decir en este caso.

Fuera como fuera, el triple de Vujacic era innecesario desde cualquier punto de vista. Supongo que lo de “Machine” no debe de ser por su calidad, sino porque es un tipo tan despiadado que no le importa machacar a un equipo que ya ha bajados lo brazos. Porque si no, no lo etiendo…

Ah, y si alguien se ha quedado tan fascinado como yo por el tema de los tacos mexicanos gratis, puede seguir leyendo aquí más detalles sobre el tema. ¿Gente gritando “We want tacos” en medio de un partido? Estos yanquis están locos…


¡Habrá final Celtics-Lakers!

31 Mayo, 2008

Detroit Pistons 81-Boston Celtics 89 (2-4):

Pues sí. En esta ocasión los Celtics decidieron no esperar hasta el séptimo partido de la serie y salieron a por todas al parquet del Palace de Auburn Hills en Detroit. Su Big Three estuvo a buen nivel, en especial Paul Pierce, que aunque empezó flojo terminó con 27 puntos y 8 rebotes. La cosa estuvo bastante igualada hasta que los Pistons cobraron una ventaja de 10 puntos a principios del último cuarto que parecía vaticinar una clara victoria local, pero parece que los Celtics querían aprovechar para tener tantos días de descanso como los Lakers, y tras meter 9 puntos en menos de dos minutos, tomaron el mando del marcador y ya nunca lo perdieron. Kevin Garnett terminó con 16 puntos y 6 rebotes y Ray Allen, con 17, fue uno de los principales encargados de mantener a los Celtics en el partido durante la primera parte, cuando Pierce todavía andaba un poco desaparecido. En los Pistons, Chauncey Billups hizó un auténtico partidazo, con 29 puntos, 6 rebotes y 6 asistencias, y Rip Hamilton, duda hasta última hora por su lesión en el codo, metió 21. Pero el resto de titulares de los Pistons tuvieron una actuación decepcionante, sumando 20 puntos entre los tres. Destaca en especial la lamentable actuación de Rasheed Wallace, que terminó con 4 puntos, 5 faltas, 2/12 en tiros de campo y 0/6 en triples. Los banquillos, de nuevo, fueron un factor totalmente insustancial, y sumaron 11 puntos en ambos casos. El de los Celtics tendrá que aportar algo más si quiere afrontar la Final contra los Lakers con un mínimo de garantías.

El pase a la final de los Celtics es histórico por varios motivos. Hacía 21 años que Boston no llegaba a la final, precisamente desde 1987, cuando perdieron contra los Lakers en el último de los tres enfrentamientos en cuatro años que enfrentó a los verdes y los amarillos. Esos 21 años han sido una larga travesía en el desierto para los Celtics, que tras la progresiva retirada de su legendario equipo de los ochenta cayeron víctimas de una extraña maldición que por momentos parecía casi sobrenatural: buena muestra de ello fue la trágica muerte de Reggie Lewis en 1993. Las malas decisiones a la hora de elegir jugadores en el draft y realizar traspasos también tuvieron su buena parte de culpa, y ni siquiera con la “extraña pareja” que formaron Paul Pierce y Antoine Walker a principios de la década se consiguió hacer algo meritorio en playoffs. (Normal, como se vería más tarde, Walker no era precisamente un jugador “ganador”). Antes de empezar esta temporada, el general manager del equipo, Danny Ainge, decidió renunciar al futuro cercano de la franquicia, personalizado en Al Jefferson, para hacer una jugada de todo o nada fichando a dos súper estrellas veteranas como eran Kevin Garnett y Ray Allen. La jugada le ha salido bien por ahora: fueron el mejor equipo en la liga regular y han llegado a la Final de la NBA, eso sí, con más dificultades de las previstas. Sólo les queda un obstáculo para alcanzar el tan ansiado anillo: unos Lakers donde juega un tal Kobe Bryant. Sin duda toda una prueba para su entrenador, un Doc Rivers al que no han dejado de cuestionar en todo el año.

Para los Pistons, claro, la cosa es muy diferente. Se encuentran ahora mismo en una situación parecida a la de los San Antonio Spurs, y ya hay voces que hablan de posible revolución en el vestuario. Joe Dumars, general manager del equipo, no es amigo de grandes transformaciones, pero puede que este año sea la excepción. Parece que Flip Saunders ya tiene medio pie fuera del equipo, y no extrañaría a nadie que el de anoche hubiera sido el último partido de Rasheed Wallace con la camiseta de los Pistons. Pero nadie parece intocable a estas alturas en los Pistons, ni en el equipo titular en el banquillo. Y aunque la Conferencia Este no es tan poderosa como la Oeste, sin duda el equipo necesitará algunos ajustes si quiere volver al asalto del título la temporada que viene: más banquillo (aunque Rodney Stuckey parece un jugador prometedor), un buen anotador al poste bajo… y, por encima de todo, algunas piernas más frescas: la edad media del quinteto titular de Detroit era este año de más de 33 años. Con eso está todo dicho.

Y nada, que hasta el jueves no empiezan las finales. Mientras tanto, nos queda la final de la ACB (esta noche, segundo partido en el Palau), y alguna sorpresa más que estoy preparando para pasar el tiempo entretenido…


Cuatro y sus decisiones “NBA”

30 Mayo, 2008

Los chinos no verán los playoffs de la NBA, pero nosotros tampoco los vamos a acabar de ver en abierto por Cuatro. Como si el único argumento que pudiera llevar a un aficionado a trasnochar fuera la presencia en un partido de Pau Gasol, parece que la cadena que nos raciona la NBA en abierto ha decidido que el Detroit-Boston de esta noche no es lo bastante importante, o al menos, no tanto como lo eran los partidos de los Lakers que nos han ido poniendo estos viernes anteriores. Vale que den las Finales en sus canales de pago, pero que no les salga de los mismísimos dar el último partido que podrían dar de la última serie que queda en juego es un poco de juzgado de guardia.

En fin, por suerte nos quedan los habituales canales alternativos: Sopcast y demás. Y encima con audio en inglés, lo cual mejora la fácilmente mejorable y cansina locución de los señores Carnicero y Loncar. Eso sí, nuestras pestañas y nuestras retinas acabarán pagando el esfuerzo, pero en fin…

Para los interesados, el partido es a las 2:30 de la madrugada. Hala, a buscar links.

P.D.: Esta rajada viene de que en la página web de Cuatro no se anuncia el partido, claro. Podría ser que sí que acabaran dándolo, pero me da a mí que no…


Los chinos no pueden ver la NBA

30 Mayo, 2008

Así es. Tras el terrible terremoto que sacudió China el pasado 12 de mayo y que dejó a todo el país conmocionado, las autoridades chinas han considerado que el baloncesto profesional americano no era el tipo de emisión adecuada para un país que sigue de luto. Originalmente se suspendió la emisión de eventos deportivos durante tres días, pero luego se reanudaron las emisiones con normalidad… sólo para que, después de empezar a dar la final de conferencia entre Spurs y Lakers, sin previo aviso desaparecieran las retansmisiones del resto de partidos. Los responsables de la cadena CCTV han declarado que se debe precisamente a que deben “elegir cuidadosamente qué emiten y los partidos no se ajustan al tono establecido ahora mismo”.

Pues bueno. Pues vale. Sin entrar en otras consideraciones, al parecer esa misma moralina no les ha impedido emitir fútbol femenino, o resúmenes de baloncesto femenino o de los partidos de tenis de Roland Garros. No sé si habrían dejado de emitir los playoffs si siguieran por ahí los Houston Rockets con un Yao Ming en buen estado, pero bueno… Dicen también las malas lenguas que en realidad la acción no es más que una pequeña vendetta tras la carta pública escrita hace unos meses por el “Laker” Ira Newble y firmada por varios jugadores NBA en la que se criticaba la política china en la zona de Darfur: en la carta, Newble cuestionaba cómo el país que organizaba los Juegos Olímpicos podía proveer de armas al gobierno del Chad para mantener la situación en la zona. En fin, las implicaciones del tema quedan un poco fuera de la temática de este blog, pero a estas alturas de la vida ya me lo creo todo… Más información aquí, aquí y aquí.


Kobe Bryant no da lugar a las dudas: Lakers, 4-2

30 Mayo, 2008

Los Angeles Lakers 100-San Antonio Spurs 92 (4-1):

Pues ya tenemos un primer finalista de la NBA. Serán los Lakers, que anoche eliminaron a los vigentes campeones, los San Antonio Spurs, en el quinto partido de la serie en el Staples Center. Los Lakers llegaron a perder de 17 puntos en la primera parte, y tras remontar en el segundo tiempo tuvieron una enconada lucha contra los Spurs. Pero Kobe Bryant no estaba para tonterías, y en el último cuarto volvió a demostrar que no hay nadie capaz de detenerle cuando está en estado de gracia, que es casi siempre. En ese último periodo metió la friolera de 17 puntos (para terminar con 39), pulverizando una y otra vez cualquier intento de remontada de los Spurs. A los tejanos volvió a fallarles Manu Ginóbili, de nuevo desaparecido en todo el partido, que terminó con sólo 9 puntos. Tim Duncan estuvo especialmente activo y terminó con un meritorio triple doble (19 puntos, 15 rebotes y 10 asistencias), mientras que Tony Parker se fue a los 23 puntos. Pero ni eso, ni las contribuciones de Michael Finley (13 puntos), Brent Barry y Kurt Thomas (11 puntos por cabeza) sirvieron para frenar a unos Lakers que en casa están este año intratables. En los Lakers, la Mamba Negra recibió algunas ayuditas de su compañeros, pero tampoco demasiadas. Aunque Lamar Odom anduvo un poco flojo terminó con 13 puntos, y Pau Gasol, que en esta serie ha experimentado un importante bajón anotador, terminó con 12 pero un récord de rebotes en playoffs con 18 rechaces, a lo que sumó 4 pinchos de merluza. En cualquier caso, todos pusieron granito de arena para finiquitar la serie por la vía rápida y hacerse con un título de conferencia que no es sino el aperitivo del gran objetivo de este equipo: el anillo de campeones.

Se podría decir, no sin cierta razón, que los Lakers han tenido la suerte de encontrarse a la versión más floja de los Spurs de los últimos años. Más allá de los tres de siempre (que en el fondo han sido dos, porque Ginóbili sólo ha jugado un buen partido, precisamente el que ganaron los tejanos), los Spurs han tenido pocas ayudas si exceptuamos a Brent Barry. De hecho, probablemente estemos ante el final de los Spurs tal y como los conocemos. Aunque mantengan el núcleo de Parker, Duncan y Ginóbili, el equipo tiene que ser renovado de arriba abajo si quieren volver a ser un enemigo a tener en cuenta en la durísima Conferencia Oeste. Basta ya de fichar a viejas glorias amojamadas como Damon Stoudamire, por favor. Estoy seguro de que los Spurs, que son los que tienen los derechos de Tiago Splitter, darían lo que fuera ahora mismo por convencer al brasileño para que diera el salto este mismo año a la liga profesional norteamericana, viendo lo que hizo ayer

En cuanto a los Lakers, la contundencia con que han eliminado a los campeones evidencia el hambre de títulos que tiene este equipo, y Kobe Bryant en particular. Tanto es así que Phil Jackson le restó importancia al título de conferencia (que, por cierto, les entregó el mismísimo Jerry West en persona), diciendo que el auténtico premio está por llegar. El Maestro Zen tiene nueve anillos, y si consigue vencer la Final de este año se convertiría en el entrenador más laureado de toda la historia por encima del legendario Red Auberach, que también tiene nueve. Su rival saldrá de la serie entre Boston y Detroit, que esta noche alcanza su sexto partido. Ninguno de los dos equipos son peritas en dulce, y a priori parece que serían los Pistons los que más problemas pudieran causar a los Lakers: tienen gente que puede intentar frenar a Bryant, y un juego interior durísimo que probablemente también neutralizaría a Pau. Pero la ventaja la tienen ahora mismo los Celtics, así que estoy teorizando en vano. Lo único seguro ahora mismo es que la final empezará el próximo jueves y que uno de los equipos que la jugarán viste de dorado y púrpura. Bueno, y que la final soñada de Celtics-Lakers está un poco más cerca. ¿Estarán los Celtics a la altura?


Splitter sienta cátedra en el Palau: 0-1, TAU

29 Mayo, 2008

AXA Barcelona 64-TAU Cerámica 75 (0-1):

Empezaron las Finales de la ACB, y empezaron a lo grande, al menos en el primer cuarto del partido que abría la serie en el Palau Blaugrana. En un periodo inicial frenético y sublime, Barcelona y TAU daban muestras de ir a por todas y de preocuparse más por atacar que por defender. Esos primeros minutos han venido marcados por un auténtico festival de triples por parte de los dos equipos, pero era el equipo local el que daba más y más a menudo: Alex Acker y Jaka Lakovic estaban acertadísimos desde la lejana distancia, y parecían querer imitar el arrollador primer cuarto del segundo partido de la serie contra el DKV Joventut. Pero el TAU respondía con las mismas armas y, poco a poco, se metía en el partido. De hecho, se metía tanto que pronto tomaba el mando en el marcador, que ya no abandonaría en todo el partido, gracias a los tiros exteriores de Pablo Prigioni e Igor Rakocevic primero y luego gracias a un Tiago Splitter que, tras unos inicios dubitativos, ha empezado a carburar, y cómo, al final del primer tiempo.

El segundo periodo ha empezado peor aún para los locales: el TAU le endosaba un humillante parcial de 0-15 que a la postre ha resultado definitivo. Al Barcelona no le entraban los triples y el TAU alternaba jugadas interiores con tiros lejanos, dejando en evidencia a una defensa azulgrana que en la primera mitad ha estado muy floja. Mientras tanto, Splitter demostraba que hoy no estaba para bromas y que iba a meter lo que le diera la gana, le defendiera quien le defendiera. Y así, aunque la entrada de Roger Grimau revitalizaba el ataque del Barcelona, se ha llegado al descanso con un claro 32-46 favorable a los de Nenad Spahija. En la reanudación, el Barcelona ha apretado bastante las tuercas en defensa, y ha sido el único momento en que han logrado frenar a Splitter, recurriendo incluso a las inevitables faltas. Eso ha coincidido con una mejora azulgrana en el ataque, donde Ersan Ilyasova despertaba para echar una mano al “Microondas” Grimau y enchufaba dos triples que parecían hacer posible el milagro.

El último cuarto ha empezado con el Barcelona sólo seis abajo, pero entonces Splitter ha vuelto a resucitar. Liberado de la tarea reboteadora gracias a ese carpanta que es James Singleton (qué pena que haya podido jugar tan poco este año, este tipo es francamente espectacular), Splitter mostraba en ataque su amplísimo repertorio de movimientos, que desquiciaban a sus defensores. Y no es que le hayan defendido mal, pero ni Ilyasova ni Fran Vázquez, ni siquiera las dobles o triples defensas han servido para pararle: a tablero, bandejas, cayendo hacia atrás… ha sido un espectáculo. Y cuando lograban pararle, era para que doblara el balón fuera a un compañero solo. Aun así, el Barcelona ha seguido luchando hasta los instantes finales, en los que ha terminado bajando los brazos ante la evidente superioridad baskonista. Ha sido una pena que el equipo haya tenido ese bajón en el segundo cuarto, porque podría haber sido un partido aún más bonito, pero en fin… Splitter ha terminado con 21 puntos, 30 de valoración y 10/12 en tiros de campo, fallando sólo sus dos primeros lanzamientos, en el primer cuarto. Todo lo demás lo ha metido. (Sabía que tenía que ponerle a él en el nuevo banner del blog para la ACB, pero es que no me cabía…) El resto de puntuación ha estado muy repartida entre sus compañeros, aunque destaca el cuasi doble doble de Singleton, con 9 puntos y 10 rebotes, cuatro de ellos ofensivos. En el Barcelona, el turco Ilyasova ha demostrado que sigue en estado de gracia y ha terminado con otro formidable doble doble, 21 puntos y 10 rebotes, pero ha estado muy solo. Los otros dos principales responsables de llevar al Barcelona en volandas hasta la final, Alex Acker y Jaka Lakovic, han desaparecido del partido después de un buen comienzo. El norteamericano y el esloveno han terminado con 6 puntos cada uno, y en concreto Lakovic ha vuelto a tener una noche aciaga desde la línea de tres, con 2/7. Buen partido, sin embargo, de Roger Grimau, que se ha cansado de penetrar a canasta y ha terminado con 17 puntitos.

El segundo partido, aún en el Palau, es el sábado a las 20:00 h. El Barcelona tendrá que enchufarse un poco más para conseguir una victoria que le permita seguir vivo antes de viajar a Vitoria con la intención de recuperar el factor cancha, que ha perdido a las primeras de cambio. Por su parte, el TAU puede tomarse el partido con toda la tranquilidad del mundo, porque ya han mordido primero y les bastaría con ganar los partidos de casa para llevarse el título. Salvo que Splitter vuelva a hacer otro partido así, en cuyo caso no es descartable otra victoria visitante. Dicen que el brasileño está a punto de renovar por el equipo vitoriano en lugar de marcharse a la NBA. Uno no sabe si alegrarse ante la posibilidad de poder seguir disfrutando de él en España, o preguntarse qué sería capaz de hacer en la liga norteamericana. Sigue siendo un poco blando, pero si gana algo más de músculo puede ser un jugador a seguir cuando dé el salto al otro lado del charco. Por de pronto, Moncho Monsalve lo tendrá a sus órdenes este verano en la selección brasileña, a ver qué hace junto a ese otro bicharraco que es Nene Hilario, si es que acaba yendo… pero divago. Antes de terminar, falta comentar, cómo no…

La “línea Lazaros”: Esta vez son dos los elegidos:

  • Fran Vázquez: 22′ 2” jugados, 2 puntos, 1/5 en tiros, 2 rebotes. Bueno, vale, 4 tapones colocados, pero… Valoración: -5. En Orlando Magic todavía deben de estar lamentándose por el desperdicio de cierto pick en el draft… ¿Y dicen que van a llevarla e él en lugar de a Garbajosa a la selección? ¡Por Dios, tiene que haber alguna opción mejor!
  • Will McDonald: Este sí que ha hecho un partido para olvidar: 3′ 1” jugados, 0 puntos, 0/1 en tiros, 1 rebote, 1 pérdida, 3 faltas. Valoración: -5.

Que se ve que lo de Fisher sí fue falta

29 Mayo, 2008

Pues nada, que la NBA ha emitido un comunicado en el cual reconoce que la acción de Derek Fisher sobre Brent Barry al final del partido de ayer debería haberse pitado como falta. Sí señor, ya que la cagamos, la cagamos hasta el fondo. ¿Para qué van a dejarlo así, después de que hasta los propios implicados reconocieran que no pasó “nada”? Pero no, tenían que echar más mierda sobre los árbitros… Más información aquí y aquí, la segunda en cristiano.

 Por cierto, creo que se me olvidó comentar que uno de los árbitros que pitaban el partido en cuestión, Joey Crawford, fue el mismo que expulsó a Tim Duncan el año pasado en un partido contra los Mavs por dos técnicas casi consecutivas, la segunda sólo por reírse en el banquillo, literalmente:

Sí, hablamos del mismo que fue suspendido “indefinidamente”, pero que ha vuelto a pitar un partido de los Spurs en playoffs. Hmm… ¿Algo huele a podrido en el reino de David Stern? ¿Tantas ganas tiene este hombre de que haya una final Celtics-Lakers? Si la cosa ya iba a caer casi por su propio peso, hombre…

 


Milan Gurovic la lía en la liga polaca

29 Mayo, 2008

Milan Gurovic, ex de Barcelona y Unicaja, sigue dando más que hablar por su polémico carácter que por su calidad como baloncestista. Leo, y veo, en la siempre interesante Basket Confidencial que ahora la ha liado en la liga polaca, donde milita en las filas del Prokom, equipo que a principio de temporada se gastó la pasta en traer a gente como él o al ex NBA Dajuan Wagner, entre otros, de cara al asalto al título (porque la Euroliga les quedó un poco grande, la verdad). Pues bien, he aquí cómo se las gasta el tipejo. El vídeo es del pasado domingo, en el cuarto partido de la serie contra el PGE Turów Zgorzelec, equipo por todos conocido, sin duda. En una confusa jugada defensiva, Gurovic se pone a repartir galletas sin venir a cuento:

 

Carambita, qué forma de soltar los puños… Con Bruce Bowen tenía que cruzarse este muchacho. En fin, tras desempolvar mi polaco (es un decir, claro) he descubierto que nuestro amigo ha sido sancionado con una multa de unos 8000 euros y no podrá jugar el próximo partido, el quinto de la serie, que se juega el próximo domingo, si no me equivoco…


Garnett y Allen ponen el 3-2 en la final del Este

29 Mayo, 2008

Boston Celtics 106-Detroit Pistons 102 (3-2):

Dicen que el quinto partido en una eliminatoria de playoffs es el más importante de todos. Y está claro que ayer Celtics y Pistons sabían que el que ganara el encuentro en Boston, tendría mucho terreno recorrido de cara a clasificarse para las Finales. Por desgracia para los Pistons, enfrente tuvieron la mejor versión de los Celtics, con una buena actuación de los Big Three y, lo que es peor, muchas contribuciones del resto del equipo. Si bien Kevin Garnett (33 puntos, 7 rebotes), Ray Allen (29 puntos, 5/6 en triples) y Paul Pierce (16 puntos, 5 rebotes, 6 asistencias) llevaron el peso anotador del equipo, los Celtics recibieron contribuciones decisivas de sus otros dos titulares: así, Kendrick Perkins fue un huracán bajo los aros y terminó con 18 puntos, 16 rebotes y 2 tapones, mientras que Rajon Rondo siguió sufriendo el “efecto Guadiana”, pero en esta ocasión sí que apareció y terminó haciendo un poco de todo: 7 puntos, 6 rebotes, 13 asistencias y 4 robos. Además, fue el Celtic que más tiempo jugó, sentándose sólo un par de minutos.

Frente a esa marea verde, la verdad es que los Pistons no se achicaron. Apoyándose en su juego exterior (entre Chauncey Billups y Rip Hamilton sumaron 51 puntos), los Pistons se empeñaban una y otra vez en no descolgarse en el marcador, e incluso cuando los Celtics parecían marcharse definitivamente en el tercer cuarto, un tremendo parcial de 21-8, con 13 puntos de Hamilton, volvía a meterles en el partido. De ahí hasta el final del encuentro la cosa estuvo bastante igualada, los Pistons apretaron mucho, y un triple de Rodney Stuckey (aviso a navegantes de ligas Fantasy, ojo con este tío para el año que viene) ponía a un solo punto a los chicos de Flip Saunders con menos de dos minutos por jugarse. Pero entonces, con seis segundos en el reloj de posesión, ahí aparecía Ray Allen (sí, Ray Allen), que metía un tirito en suspensión para recuperar los tres puntos de ventaja. Tras dos intentos infructuosos de penetración por parte de Billups y un fallo de Garnett, Stuckey metía dos tiros libres a falta de 8 segundos que dejaban de nuevo a los Pistons a un punto. Falta rápida sobre Allen, que no fallaba desde la línea, y de nuevo falta de Rondo sobre Stuckey, que en este caso fallaba uno de los dos tiros y dejaba a los Pistons a dos. La desesperada falta posterior sobre Garnett acabó siendo el último clavo en el ataúd de los Pistons: The Big Ticket no falló y selló la victoria con dos puntos más que ponían el 106-102 en el marcador. Los Pistons perdían un partido en el que el banquillo de los Celtics había contribuido con 3 míseros puntos (increíble, sólo un triple de James Posey), pero es que Detroit también tuvo sus propios problemas, y es que tanto Tayshaun Prince como Antonio McDyess (vital en el partido anterior) anduvieron desaparecidos en combate y sumaron 8 y 4 puntos respectivamente. El banquillo de los Bad Boys tampoco aportó mucho más allá de Stuckey (13 puntos), y para acabar de arreglarlo todo Hamilton se lesionó el brazo, aunque parece que la cosa no es grave.

La victoria de los Celtics resulta efectivamente importantísima: les permite viajar a Detroit sin ninguna presión, donde intentarán aprovecharse de cualquier bajón de los Pistons. Y en el peor de los casos para ellos, todo se solucionaría, una vez más, en un séptimo partido en Boston, por tercera vez en estos playoffs. No recuerdo un equipo que exprimiera de esta forma el factor cancha a su favor, pero en esta ocasión lo van a necesitar más que nunca: los Pistons no serán los Hawks ni los Cavaliers, y los Celtics necesitarán todo el apoyo de su púbico. Pero antes, mañana por la noche, hay otro partido en Detroit… y quién sabe lo que puede pasar.

Y todavía antes, esta misma noche, el quinto partido entre Lakers y Spurs en el Staples. Los Lakers pueden acabar de sellar su clasificación para la Final por la vía rápida, y para los Spurs ya no hay opción a más fallos. ¿Con qué Ginóbili nos encontraremos?


Tony Parker, Eva Longoria y el sexo oral

28 Mayo, 2008

La pareja que forman el base de los Spurs y la mujer desesperada más escultural de la televisión son una fuente de noticias y rumores sólo comparable a la que forman David Beckham y Vicky Adams. La última noticia, aún sin confirmar, es demasiado suculenta para dejarla pasar sin comentarla. Según se comenta aquí, la pareja tuvo una interesante discusión en una cena que dieron a unos amigos en su casa. Al parecer la conversación acabó girando sobre el tema del sexo oral, ante lo cual Eva Longoria declaró que para ella esa práctica sólo debía realizarse entre marido y mujer. Según supuestos testigos presenciales, Tony Parker le respondió con la iluminada frase “Una boca es una boca, ¿qué diferencia hay?”. La reacción de Evita fue fulminante, y al parecer, después de gritar a su marido, le hartó de collejas antes de marcharse indignada a otra habitación de la casa mientras un silencio incómodo invadía al resto de comensales…

La anécdota, más allá de sus obscenas connotaciones, no hace más que reforzar la imagen de calzonazos que se tiene del francesito… y de arpía que se tiene de la Longoria. De arpía y un poco de bocazas, ya que, recordemos, hace no demasiado reconoció abiertamente que su marido fingía a menudo las faltas en las canchas de baloncesto. Una pareja curiosa, sin duda.

Por cierto que la imagen de arriba es de después de la primera y dolorosa derrota de los Spurs en el Staples Center. Nótese la cara de asco que le echa Oh La La Parker al pobre fan que le pide un autógrafo, mientras una Longoria embutida en una camiseta con el 9 de los Spurs mantiene su mejor sonrisa ante los paparazzis. Claro que la mirada que echa aquí nuestro amiguete francés al fotógrafo tampoco tiene desperdicio. Cuánto te queda por aprender de tu mujer, Tony…