¡Qué jaleo de rumores, cotilleos y supuestos movimientos de entrenadores y equipos! Y eso que todavía estamos en segunda ronda de playoffs… Pero es que las eliminaciones de Suns y Mavericks en primera ronda han causado una onda expansiva que afecta a toda la liga. Avery Johnson, recién cesado de los Mavs, ya está en conversaciones con varios equipos, entre los que parece que los mejor situados son los New York Knicks (¡Dios, qué combinación!) y los Chicago Bulls. Pero los Bulls también barajan otro nombre gordo para dirigir sus destinos la próxima temporada: nada menos que el mismísimo Mike D’Antoni, que aunque sigue ocupando el cargo de entrenador de los Phoenix Suns, ha recibido permiso explícito de la franquicia para negociar con otros equipos, así que ya se sabe, si es blanco y en botella…
Pero la cosa no termina ahí: los Mavericks, claro, necesitan un entrenador, y después de las contundentes declaraciones recientes de Dirk Nowitzki (que no perdonó ni siquiera a su mentor, Don Nelson) y Jason Kidd pidiendo alguien con disciplina, no parece que D’Antoni sea el candidato idóneo. Se habla de Rick Carlisle como candidato ideal (aunque su nombre lleva sonando para muchos equipos desde el final de la regular season). En cuanto a los Suns, parece que el preferido de Steve Kerr sería Doug Collins, retirado de los banquillos desde hace algunas temporadas. ¿Y qué pasa con los Chicago Bulls y los New York Knicks, los equipos sin entrenador desde hace más tiempo? Pues parece que D’Antoni está que se muere por entrenar a Chicago, pero es que parece que los Knicks también le quieren, así que la cosa puede complicarse y no está nada claro cómo puede acabar todo. Y eso que D’Antoni no ha ganado ningún anillo y su rendimiento en playoffs podría tacharse de discreto en el mejor de los casos… ¡ni que fuera el nuevo Phil Jackson!

