Pues sí, pese a contar con los efectivos justos por enésima vez, los Desesperados lograron anoche una meritoria victoria precisamente ante el último equipo al que vencieron, hace ya unas semanitas: los Chufleteros. La alarmante cantidad de ausencias (Joan, Chema, Antonio y Jaime) llevó a los Desesperados a recurrir a su clásico fichaje talismán y correcaminos, el bueno de Nacho. Y cómo no, Nacho delivered, que dicen los americanos.
Fue un buen partido, sin duda. Por primera vez, los Desesperados tuvieron claro lo que tenían que hacer. Tras unos minutos en los que los chicos orange probaron una defensa 3-2 que acabó siendo un pequeño coladero, volvieron a la tradicional 2-3, con Miguel ocupando un lateral bajo los aros. Gladiator fue ayer más Gladiator que nunca. No sólo defendió como un jabato una posición pensada para jugadores bastante más altos que él, sino que sobrepuso de forma encomiable a una torcedura de tobillo sufrida en los primeros compases del partido, y que amenazó con dejar a los Desesperados con cuatro jugadores durante casi tres periodos. Pero no le llaman Gladiator porque sí. Tras unos minutos en los que siguió en el campo renqueando, Miguelón se rehizo y volvió a rendir al 100%. Es más, metió un par de canastas bien majas.
Solventadas las dudas físicas de Miguel y las defensivas, los Desesperados empezaron a carburar. Con Melchor y el Pistolero convertidos en colosos bajo los aros, y aprovechando el lamentable balance defensivo de los Chufleteros, los Desesperados empezaron a lanzar un contraataque tras otro que desarbolaba al equipo rival. Nacho y Ferran fueron dos puñales que metían canastas fáciles una y otra vez… o forzaban faltas personales. Y es que anoche los Desesperados batieron probablemente el récord de tiros libres de toda su historia. Jamás se habían visto tantos tiros desde la línea, sobre todo de manos de Nacho y Ferran.
Entre el acierto de los tiros libres (que, es cierto, fue a menos conforme avanzaba el partido) y los fulgurantes contraataques del equipo, quedaron ocultas las carencias en ataque estático. Ante la escasez de aleros, la clásica jugada partiendo del pívot en el poste alto desapareció por completo, y el Pistolero se vio obligado a tirar un fruto seco tras otro desde el taco, confirmando su mala racha desde la media distancia. Tampoco fue la noche del equipo desde la línea de tres, pero pese a estos detalles, los Desesperados mantuvieron el control del partido durante los primeros tres cuartos y medio. Las ventajas se mantenían en torno a los 5-8 puntos, y en algún momento de atasco, alguna buena acción de los de naranja (como un tirito lejano de Miguel que desahogó una situación complicada en ataque) permitía seguir manteniendo el control del encuentro.
Pero el arreón de los Chufleteros tenía que llegar, claro. Y a pocos minutos del final, cuando iban 8 puntos abajo en el marcador, emprendieron una remontada casi por azar, tras meter un par de triples inverosímiles y empatar a 44. Para entonces Melchor ya estaba medio desfondado (aunque luego apretó los dientes y se recuperó), los contraataques no eran tan rápidos y las llagas (literales) de Nacho le impedían penetrar con la facilidad que lo hacía anteriormente. Pero lo que vino entonces fue un ejemplo magnífico de cómo deben jugar los finales de partido los Desesperados. Con empate en el marcador, Ferran recibió el balón de saque de fondo y se marcó un coast to coast para anotar una fantástica canasta que volvía a poner a los Desesperados dos arriba. Los Chufleteros, a estas alturas ya más preocupados por protestar al árbitro que por jugar, lograron no obstante forzar un 2+1 que podía ponerles un punto arriba gracias a una falta de Melchor más bien dudosa. Pero por suerte, fallaron un tiro libre que resultó ser decisivo y, tras asegurar el rebote, los Desesperados volvieron a forzar una nueva falta personal. Con 15 segundos por jugarse, Ferran metió sólo uno de los dos tiros, pero ahí apareció el Pistolero, para capturar el rebote ofensivo más importante del partido, que daba aire al equipo y parecía asegurar el triunfo. Pero no, aún les quedaba sufrir un poco más. El Pistolero sufrió una rápida falta y falló los dos tiros libres, los Chufleteros capturaron el rebote y salieron en tromba al contraataque… pero entonces llegó la acción defensiva del partido. Por parte de Miguel, claro, que se colocó perfectamente ante el base rival (bueno, este equipo no tiene bases puros, son más bien aleros reciclados al puesto de bases), quien en una acción poco clara, intentó forzar la falta en defensa pero acabó rodando por el suelo y perdiendo el balón. Y por allí apareció de nuevo Ferran para robar el balón y forzar una nueva falta, con sólo 3 segundos por jugarse. La indignación chufletera a esas alturas ya clamaba al cielo, y con tres segundos en el marcador, Ferran metía otros dos tiros libres que sellaban definitivamente el triunfo desesperado por 49-46.
El partido terminó entre protestas. De hecho, los Chufleteros seguían comiéndole la oreja al árbitro cuando los Desesperados ya estaban en la ducha, pero la actuación arbitral no debe empañar lo que fue un magnífico triunfo, de los que se sufren pero se disfrutan. Ferran terminó con 21 puntos y Nacho con 16, mientras que los otros tres desesperados mojaron 4 chicharros por cabeza. El equipo jugó bastante mejor que en algunos partidos anteriores, lo que da esperanza de cara a conseguir alguna victoria más en este final de temporada. Para empezar, el próximo partido es el miércoles, en Mordor, digo en Besós. A ver si Antonio se ha recuperado para entonces de su lesión y el resto de ausentes hace acto de presencia…

9 Mayo, 2008 a las 12:29 pm
Como me pedías… te recuerdo como fue el final del partido ya que he observado alguna laguna…
- Tras dos triples afortunados de Chufleteros, empate a 44.
Coast to coast de Ferran y magnífica canasta contra tabla (46-44)
Entrada a canasta del base Chufletero y 2+1 por flta de Beas. Por suerte falla el tiro libre (46-46).
En el rebote falta a Ferran que encesta el primer tiro libre (47-46), falla el 2º y rebotazo del Pistolero (15 segundos por jugar) que recibe la falta personal.
Falla los 2 tiros libres, contraataque Chufletero y pérdida de balón merced a la gran defensa de Gladiator, Ferran se lleva el balón y recibe una falta intencionada pero que se queda en faltita (quedan 3 segundos).
Pese a la horrible serie de la noche (7/17 en total), Ferran mete los 2 tiros libres (49-46).
Aún queda un último intento Chufletero, saque de fondo intercepta Ferran el balón lo golpea un rival.
Balón para Desesperados y final del partido!
Fue así, no???
9 Mayo, 2008 a las 12:43 pm
OK, gracias. Sabía que me había colado en algo… y veo que me he colado en todo. Procedo a reescribir el pasado…