Estudiantes logra el milagro y se salva

10 Mayo, 2008

Ayer también se disputó la última jornada de la liga ACB, que sirvió para acabar de configurar el cuadro de playoffs y, sobre todo, para dirimir la lucha por la permanencia. Cuatro eran los partidos calientes: el Grupo Begar León-MMT Estudiantes, el Polaris World Murcia-Grupo Capitol Valladolid, el Vive Menorca-Kalise Gran Canaria y el Club Baloncesto Granada-TAU Cerámica. Finalmente el eqiupo que acompañará al León en el descenso será el Valladolid, que caía en su visita a Murcia por 95-89 mientras veía cómo todos sus otros rivales ganaban. Destaca la victoria por la mínima (89-87) del Granada ante el TAU, y la victoria clara del Estu en casa del ya desahuciado León por 71-96, con buenos partidos de Larry Lewis y Hernán Jasen y, por encima de todo, esa perla que es Sergio Sánchez (20 puntos, 10 asistencias). Los estudiantiles lograron así salvarse en el último suspiro de la quema que habría supuesto el descenso, y seguirán jugando en la categoría de oro del baloncesto español.

Por arriba, no hubo sorpresas aparte de la derrota del TAU y la victoria de Iurbentia Bilbao frente al AXA Barcelona por 90-84, en otro partidazo de Marcelinho Huertas (26 puntos y 31 de valoración). Finalizada la temporada regular, así quedan los cruces de playoffs:

  • Real Madrid-Unicaja: Engañosa eliminatoria, y es que Unicaja tiene equipo para pelear casi con cualquiera. Aun así, el Madrid está en buen momento y no debería sufrir para pasar.
  • DKV Joventut-Akasvayu Girona: Nuevo duelo entre los dos mayores aspirantes al MVP de la temporada, Rudy Fernández y Marc Gasol. Aunque Marc se ha empeñado en no dejar un récord sin batir esta temporada, la Penya es un equipo muy sólido, y también debería clasificarse sin problemas.
  • AXA Barcelona-Iurbentia Bilbao: Los azulgranas cayeron precisamente ayer contra el equipo de Bilbao, su auténtica bestia negra en lo que llevamos de temporada (también los tumbaron en Copa). Eliminatoria que se adivina dura y peleada, aunque el Barça debe imponer su superioridad en cuanto a plantilla.
  • TAU Cerámica-Pamesa Valencia: El TAU ha acabado cayendo hasta la cuarta plaza, y tiene un equipo claramente superior al Pamesa. Si se recupera del varapalo de la Final Four, debería pasar a semis sin despeinarse.

Por cierto, cabe recordar que este año se ha reducido el número de partidos por ronda, y tanto los cuartos como las semifinales serán a tres partidos. La final seguirá siendo a cinco.

Dos apuntes finales: Marc Gasol volvió a ser el MVP de la jornada (14 puntos, 14 rebotes y 34 de valoración), y también del mes de mayo, batiendo así el récord de MVPs mensuales que tenía Tanoka Beard desde la temporada 2001-2002. Por otro lado, un histórico del baloncesto español, el CAI Zaragoza, logró anoche el ascenso (a la enésima fue la vencida) y volverá a jugar en la ACB la temporada que viene.


Carlos Boozer les hace un traje a los Lakers

10 Mayo, 2008

Utah Jazz 104-Los Angeles Lakers 99 (1-2):

Como era de esperar, el cambio de escenario en la serie Lakers-Jazz ha provocado un cambio radical en el desarrollo de la misma. Con la llegada al Energy Solutions Arena, los Jazz mejoraron ostensiblemente su juego y endurecieron su defensa, contando con el inevitable caserismo arbitral para frenar en más de una ocasión a los Lakers con acciones al límite de la legalidad. Pero por encima de todo, el factor determinante de la victoria anoche de los Jazz fue un nombre propio, precisamente el único que aún no había estado a la altura de las circunstancias de esta serie: Carlos Boozer, el oso de Alaska. En un tremendo, tremendísimo partido, Boozer fue amo y señor del partido bajo los aros y además encestó dos canastones consecutivos en el último cuarto que dieron aire a los Jazz cuando los Lakers más apretaban, permitiéndoles vencer al que hasta anoche era el único equipo invicto en estos playoffs.

Pero en los tres cuartos anteriores, los Jazz habían demostrado que si juegan como equipo, pueden ser un rival a tener en cuenta para los Lakers. Tras una salida fulgurante de los de Phil Jackson (3-11), el equipo de Salt Lake City se fue aposentando en la cancha, gracias a las aportaciones de Mehmet Okur (letal ayer desde la línea de tres) y a la buena dirección de juego de ese crack que es Deron Williams. En los Lakers, Kobe Bryant andaba desaparecido (aunque ya aparecería más tarde, y cómo) y Pau Gasol sufría la durísima defensa del pívot turco de los Jazz. Pau tuvo una noche muy gris, terminó con sólo 12 puntos y 6 rebotes y lo que es peor, tuvo 5 pérdidas, 4 de ellas en ese primer cuarto. Es ahora cuando el Nen de Sant Boi tiene que demostrar que no se arruga ante este tipo de defensas si quiere quitarse de encima su fama de blando. Ayer, por lo menos, no lo hizo.

La buena primera parte de los Jazz, no obstante, no les hizo llegar al descanso con una renta especialmente sustanciosa: el 43-52 parecía fácilmente salvable para los angelinos, sobre todo en cuanto apareciera Bryant. Y la Mamba Negra surgió como el MVP que es después del descanso. Hasta entonces Matt Harpring (buenas aportaciones las suyas anoche, en los dos lados de la cancha) y Andrei Kirilenko se habían turnado para defenderle con bastante acierto, pero en el tercer cuarto Kobe explotó, metió 12 puntos y fue un torbellino al que nadie pudo frenar. Aun así, en defensa los Lakers estaban flojitos, flojitos, y Deron Williams, tocado en una mano tras una mala caída, encontraba una y otra vez a sus compañeros, en especial a Boozer, para lograr canastas fáciles. Aun así, los Lakers empezaron a limar diferencias poco a poco, de manera que entraron en el último cuarto con opciones de ganar. Y a punto estuvieron de dar un susto a los Jazz y dejar la eliminatoria prácticamente sentenciada. Pero Bryant recibió poca ayuda de sus compañeros, y sólo el experimentado Derek Fisher aportó cosas en ese último periodo. Luego llegaron esos dos canastones de Boozer que desatascaban el ataque del equipo de casa. Pese a todo eso, los Lakers siguieron peleando hasta el final, y tal vez habrían tenido alguna opción de no haber cometido un par de pérdidas tontas (en especial una de Luke Walton que despertó las iras de Bryant) en los últimos minutos. Los Lakers perdieron muchísimos balones (nada menos que 19) y tiraron fatal desde la línea de tres (5/23). Boozer terminó con 27 puntos y 20 rebotes, Williams con 18 y 12 asistencias y Okur con 22 puntos, 7 rebotes y 4/7 en triples. En los Lakers, los 34 puntos de Bryant no sirvieron para nada, pues ningún Lakers superó los 13 puntos, cifra que sumaron tanto Fisher como Gasol.

El cuarto partido de la serie es mañana por la noche, de nuevo en Salt Lake City. Se espera más de lo mismo: estopa defensiva con caserismo arbitral, juego vivo y agresivo por parte de Williams y los Jazz y mucha, mucha presión en las gradas. Para ganar, los Lakers deberán contar con alguien más (sí, me refiero a Gasol) que ayude a Bryant, o la cosa terminará como anoche. Y los Jazz deberán hacer lo mismo que ayer, intentando reducir el número de tiros libres que conceden. Ayer, sin alcanzar las cifras obscenas de los dos primeros partidos, los Lakers tiraron nada menos que 37 veces desde la línea. 17 de ellos llegaron de parte de Kobe, y si tenemos en cuenta que el MVP tiene un acierto superior al 90% en estos playoffs, eso son conceder muchos puntos…