Detroit Pistons 90-Orlando Magic 89 (3-1):
Sin Chauncey Billups, pero con Richard Hamilton y Tayshaun Prince. Así ganaron anoche los Detroit Pistons el cuarto partido de su serie contra Orlando Magic. Los Bad Boys no las tenían todas consigo al no contar con su mariscal de campo, y con razón: la inexperiencia de Rodney Stuckey como playmaker de los Pistons le llevó a tener problemas de faltas durante buena parte del encuentro, lo que hizo que la dirección de juego recayera sobre el veteranísimo Lindsay Hunter durante buena parte del encuentro. Por eso, y pese a que los Pistons hicieron un buen trabajo a la hora de frenar a Dwight Howard (8 puntos y 3/12 en tiros de campo), los Magic consiguieron poco a poco una ventaja que alcanzó su máxima expresión, 15 puntos, en el tercer cuarto. Pero un demoledor parcial de 15-0 de los Pistons volvió a meterles en el partido. Con Hedo Turkoglu (20 puntos, pero 5 pérdidas) y Hamilton (32 puntos) como mejores jugadores de cada equipo, el partido se mantuvo igualado hasta los instantes finales. Y entonces, con menos de 9 segundos por jugarse, llegó la canasta de Prince, que ponía por delante a los Pistons y que a la postre sería definitiva. Turkoglu tuvo la oportunidad de ganar el partido en el último suspiro, pero su bandeja no entró, como tampoco entró el palmeo de Dwight Howard. Como suele ocurrir, el equipo con más experiencia en playoffs también suele ser el que más suerte tiene.
Así, los Pistons se ponen 3-1 y podrían finiquitar la serie en el quinto partido, de nuevo en Detroit. Si cuentan con la presencia de Billups, los Magic lo tendrán muy, muy complicado…
Cleveland Cavaliers 108-Boston Celtics 84 (1-2):
Lo de Boston empieza a ser preocupante. Todo lo que ganan en casa lo están perdiendo fuera, y anoche no fue una excepción. De hecho, si fue algo, fue vergonzoso, porque el equipo con mejor registro de la liga cayó vapuleado ante unos Cleveland Cavaliers en los que LeBron James ni siquiera jugó un partido especialmente brillante. El alero de los Cavs volvió a tener problemas con el tiro (5/16 en el tiro, para terminar con 21 puntos), y su porcentaje de 22,4% es el más bajo de la historia de los playoffs de la NBA a estas alturas de una serie. Pero la puntería de “The King” fue lo único que no funcionó en los Cavs: LeBron hizo muchas cosas más (8 asistencias, 5 rebotes, 4 robos, 3 tapones y 3 triples) y, lo mejor de todo, sus compañeros dieron un paso al frente y demostraron de qué son capaces. Encabezados por un ex Celtic a menudo despreciado, Delonte West, todos los jugadores que se vieron involucrados en el multitudinario traspaso de febrero dieron lo mejor de sí mismos en el encuentro. West metió 21 puntos, con 4/6 en triples, y dio 7 asistencias. Wally Szczerbiak metió 16, Joe Smith enchufó 17 desde el banquillo y Ben Wallace, duda hasta el último momento tras su extraño mareo del partido anterior, contribuyó con 9 puntos y 9 rebotes y fue un bastión defensivo ante Kevin Garnett. En el primer cuarto los Cavs desarbolaron por completo a unos Celtics desconocidos, con un humillante parcial de 30-13. Los Celtics parecían casi unos Clippers disfrazados de verde: no sólo no les entraban los tiros, sino que ni siquiera sabían qué hacer en ataque. De hecho, ni siquiera fueron capaces de iniciar una remontada más o menos digna en el resto de partido.
La única muestra de intensidad por parte de los verdes fue la tremenda falta flagrante cometida por James Posey sobre LeBron James mediado el segundo cuarto. James está recibiendo tanta cera en estos playoffs que uno duda que pueda llegar de una pieza a las finales de conferencia, pero este chico es un portento físico y parece aguantarlo todo. Aun así, el ataque (literal) a la yugular de Posey le dejó un par de minutos en el suelo, dolorido. No importó. Los Cavs siguieron jugando a tope y los Celtics siguieron arrastrándose por el campo como el equipo que se supone que no son, hasta llegar a un final de partido en el que esos 24 puntos de diferencia reflejaban a la perfección lo que había hecho uno y otro equipo en la cancha. Bueno, los Celtics no habían hecho nada… Entre Garnett, Pierce y Allen apenas sumaron 41 puntos, y sólo Posey contribuyó algo desde el banquillo, con 11 puntos. Sam Cassell, fichado en las postrimerías de la temporada regular para aportar cosas en playoffs, se quedó en 1 punto y 0/6 en tiros de campo, por ejemplo. Los chicos de Doc Rivers van a tener que ponerse las pilas para el próximo partido, porque los Cavs volverán a salir mordiendo la cancha. Y la mala imagen dada en la serie contra Atlanta sigue colgando sobre ellos como una espada de Damocles…
Esta noche, nueva entrega de las dos semifinales en el Oeste. Atención al cuarto partido entre Lakers y Utah, que además es a las nueve y media hora española, y que se puede intentar ver por los canales habituales. Y a las dos de la madrugada, los Spurs intentarán empatar su serie con los Hornets…


