Vergüenzas del baloncesto: Greg Ostertag

12 Mayo, 2008

La de los noventa fue una mala época para el rara avis que es el center blanco. Después de unos años ochenta con especímenes tan dominadores como Bill Walton o Bill Laimbeer, los noventa nos ofrecieron como máximos exponentes gente como Chris Dudley, Jim McIlvaine, Gheorges Muresan… o Greg Ostertag, poster boy por excelencia y el hombre que hizo del peinado tazón una seña de identidad. Leer el resto de esta entrada »


Marc Gasol, MVP de la temporada

12 Mayo, 2008

Pues eso, que el “otro” Gasol ha sido elegido MVP de la temporada ACB 2007-2008, imponiéndose claramente al único rival que tenía, Rudy Fernández. Marc se ha llevado el galardón al recoger 75 puntos en las votaciones, 20 más que Rudy. Marc ha hecho historia este año por cantidad y claridad de MVPs acumulados. Sin embargo, es curiosa la diferencia de criterio entre el MVP nacional y el que se otorga en la NBA: mientras aquí el criterio parece centrarse única y exclusivamente en el rendimiento de un jugador a través de los números, en la liga norteamericana siempre se analiza su influencia sobre el juego de su equipo, y el rendimiento de éste en la liga en general. Con los criterios locales, Marc probablemente ha sido elegido con toda justicia, pero uno no puede dejar de pensar si Rudy no habría sido un MVP tan digno o más, habida cuenta de la trayectoria de uno y otro equipo: Akasvayu Girona ha terminado en un discreto séptimo puesto en la liga y nadie le augura mucho futuro en playoffs, mientras que el DKV Joventut sólo ha quedado por debajo del Real Madrid y es el coco con el que nadie quiere jugar en la fase final de la temporada. Ambos equipos se enfrentan, por cierto, en primera ronda de playoffs, con un pronóstico verdinegro bastante claro. De acuerdo en que uno tiene mucha más plantilla a su alrededor que el otro, pero da que pensar…

Y hablando de premios, se me había olvidado comentar el de mejor entrenador de la ACB, que se estrena este año como premio ACB. Y su primer ganador ha sido Joan Plaza, que ha llevado de nuevo al Real Madrid a lo más alto de la tabla, como ya hiciera el año pasado. Lo de Plaza tiene realmente mucho mérito, porque sin dejar de ser buena, su plantilla está por debajo de alguna otra a nivel nacional. Este año le ha quedado la espina de llegar a la Final Four en casa, pero tampoco lo tenía precisamente fácil, y más después de los inoportunos tropiezos que tuvo el equipo en momentos concretos. El equipo tampoco ha jugado de forma tan deslumbrante como el año pasado (sobre todo a principio de temporada), pero sí que ha hecho valer su oficio. Y teniendo en cuenta los movimientos realizados, que no sólo no han sumado sino que casi han restado, la cosa no deja de tener mérito… El segundo clasificado ha sido Aíto García Reneses, que de nuevo ha hecho de la Penya un candidato serio a ganar la liga. Está por ver si lo consigue o vuelve quedarse a las puertas, reforzando así su fama de entrenador “no ganador”, por decirlo de alguna forma…

Todos los premios se han entregado esta mañana, en la gala de presentación de los playoffs 2008, que empiezan el jueves con la serie Real Madrid-Unicaja. ¡La cosa se pone seria de verdad!


Kobe también es humano

12 Mayo, 2008

Utah Jazz 123-Los Angeles Lakers 115 (2-2):

Esta serie está siendo de lo mejorcito de esta segunda ronda, y el cuarto partido no fue menos. Tuvo todo lo que tiene que tener un buen partido de playoffs: emoción, buen juego e incluso una prórroga que prolongó un poco más el disfrute de quienes lo vieron en directo. El guión en líneas generales fue igual al del tercer partido, con un par de diferencias importantes: así, Ronny Turiaf era expulsado a las primeras de cambio por una falta flagrante (que tampoco es de las más duras que hemos visto en estos playoffs) sobre el base suplente de los Jazz, Ronnie Price. A Price tuvieron que darle algunos puntos en la ceja, pero eso no le impidió protagonizar una de las jugadas del partido en el tercer cuarto, poniéndole un tapón tremendo a Luke Walton cuando el hijo de la leyenda pelirroja se disponía a dejar una bandeja fácil al contraataque. He aquí los vídeos de esos dos “intensos” momentos:

Pero eso llegaría algo más tarde. Antes, en el primer cuarto, Kobe Bryant se lastimaba la espalda y empezaba a dar muestras de no estar al 100% físicamente, lo que obligaba a las otras dos súper estrellas del equipo, Pau Gasol y Lamar Odom, a responder en ataque. Pau estuvo bastante mejor que en el tercer partido (terminó con 23 puntos y 10 rebotes) y Odom estuvo un poco por encima del nivel estelar que está mostrando en esta serie. Fue por eso que los Jazz no lograron despegarse durante los tres primeros cuartos… por eso y porque dos de sus principales baluartes ofensivos en el tercer partido, Mehmet Okur y Carlos Boozer, no estaban demasiado finos.

Sin embargo, en el último cuarto los de Jerry Sloan lograron marcharse de 10 gracias a la gran labor de la segunda unidad del equipo, con Paul Millsap y Matt Harpring a la cabeza. La ventaja también se vio aumentada por la mala noche de los Lakers desde la línea de tiros libres, donde apenas llegaron al 60% de acierto. Y así, con menos de cuatro minutos por jugarse y un Kobe cada vez más renqueante, los Lakers no tenían un horizonte nada claro. Pero ahí es donde el partido cobró tintes de auténticos playoffs: tres triples consecutivos de Derek Fisher metían de nuevo a Los Angeles en el partido. Los Jazz no se arrugaban y Deron Williams, enorme toda la noche (terminó con 29 puntos y 14 asistencias), daba la réplica. Los Lakers apretaban y un triple de Odom ponía el empate en el marcador. Dos jugadas después, de nuevo sería Odom el que palmearía a falta de ocho segundos para el final el enésimo tiro fallado de Kobe, para poner el empate con el que se llegaría al final del tiempo regular.

La prórroga empezó de forma bastante irregular para ambos equipos, pero los Lakers, con un Kobe prácticamente anulado por el dolor y un Derek Fisher ya eliminado por faltas, fueron los peor parados. Dos canastas lejanas de Okur, casi desaparecido hasta ese momento, daban alas a los Jazz. Los moribundos Lakers intentaron pelear hasta el final, pero un 2+1, mate a aro pasado incluido, de Andrei Kirilenko, sellaba la victoria de los de Salt Lake City. Ojito al ruso, que en esta serie está recordando a su mejor versión de hace algunas temporadas, y está muy activo en ambos lados de la pista. Ayer terminó con 15 puntos y puso nada menos que 5 tapones, dos de ellos a Kobe en la prórroga. La pobre Mamba Negra sufrió la defensa del mejor Kirilenko que se ha visto en mucho tiempo, y lo notó. Si sigue manteniendo este nivel, el ruso puede ser un factor decisivo en la serie.

Tras la jugada de tres puntos de Kirilenko, los Lakers intentaron recuperar terreno haciendo faltas, pero a los Jazz no les tembló la mano desde la línea de tiros libres. En el primer partido de toda la serie en que tiraron más tiros libres que los Lakers, los Jazz terminaron con 37/45. En los Lakers, Kobe terminó con 33 puntos, 10 asistencias y 8 rebotes, pero con 13/33 en tiros de campo, y Odom con 26 puntos y 13 rebotes. A destacar también el papel del banquillo local, que superó ampliamente al visitante (39-16), en el que sólo Sasha Vujacic hizo algo positivo, con tres triples. Ahora la serie vuelve a Los Ángeles con empate y con la incógnita del estado físico de Kobe… ¿se recuperará en un par de días?

San Antonio Spurs 100-New Orleans Hornets 80 (2-2):

El otro partido de la noche tuvo bastante menos historia. A medida que avanza la serie, los Hornets se parecen cada vez menos al joven equipo que eliminó a las primeras de cambio a los Mavericks y sacó los colores a los Spurs en los dos primeros partidos de la serie, y van sufriendo cada vez más los efectos del legendario Rodillo Tejano. Por su parte, San Antonio cada vez son más reconocibles como el equipo campeón que todos esperaban, y más después del partido de anoche, en el que Tim Duncan volvió a ser el jugador dominante que siempre ha sido en playoffs. Timoteo terminó con 22 puntos, 15 rebotes y 4 tapones en un partido en el que los Hornets nunca tuvieron ninguna opción. Como siempre, le acompañaron bien sus dos escuderos habituales, Tony Parker (21 puntos) y Manu Ginóbili (15). Los Spurs contaron incluso con las contribuciones inusuales de Ime Udoka y Michael Finley, que metieron 27 puntos entre los dos. En los Hornets, sólo Chris Paul mantuvo el tipo, anotando 25 puntos pero dando muchas menos asistencias de lo habitual, sólo 5. David West sólo metió 10 puntos, Stojakovic se quedó en 6 y Tyson Chandler, el factor que había parado a Duncan en los dos primeros partidos, tuvo problemas de faltas durante toda la noche y apenas llegó a los 25 minutos de juego. Cada ataque del equipo de Byron Scott era anoche un pequeño infierno particular, con los defensores de los Spurs incomodando hasta el lanzamiento más fácil, y eso acabó pasando factura en el equipo más joven y bisoño de estos playoffs.

Ahora la serie está empatada a dos, y por mucho que Chris Paul diga que en realidad no pasa nada y ahora empieza una nueva serie a tres partidos en la que ellos tienen ventaja de cancha, la verdad es muy diferente: los Spurs han pasado de estar casi muertos a tener la eliminatoria encarrilada, y con el subidón que han supuesto estas dos victorias seguidas en casa, afrontarán el quinto partido, de nuevo en New Orleans, de manera muy diferente. Que nadie espere otra paliza de los Hornets, porque no se va a producir. Como dicen los expertos, el quinto es el partido clave de cualquier serie, y eso se va a notar. Hay que esperar un partido duro y a cara de perro… y en eso, todos sabemos qué equipo es mejor.

Por cierto, una última nota estadística: con el partido de ayer, Robert Horry jugaba su partido número 237 en playoffs, empatando con Kareem Abdul-Kabbar como jugador con más partidos en postseason en la historia de la NBA. Este hombre es como Christian Karembeau: con un talento limitado, ha sabido exactamente dónde estar en los momentos adecuados para pasar a la historia acompañando a los mayores nombres de este deporte. ¡Horry, a la altura de Jabbar! ¡Vivir para ver! ¡Sólo falta que gane más anillos que Michael Jordan!