Utah Jazz 123-Los Angeles Lakers 115 (2-2):
Esta serie está siendo de lo mejorcito de esta segunda ronda, y el cuarto partido no fue menos. Tuvo todo lo que tiene que tener un buen partido de playoffs: emoción, buen juego e incluso una prórroga que prolongó un poco más el disfrute de quienes lo vieron en directo. El guión en líneas generales fue igual al del tercer partido, con un par de diferencias importantes: así, Ronny Turiaf era expulsado a las primeras de cambio por una falta flagrante (que tampoco es de las más duras que hemos visto en estos playoffs) sobre el base suplente de los Jazz, Ronnie Price. A Price tuvieron que darle algunos puntos en la ceja, pero eso no le impidió protagonizar una de las jugadas del partido en el tercer cuarto, poniéndole un tapón tremendo a Luke Walton cuando el hijo de la leyenda pelirroja se disponía a dejar una bandeja fácil al contraataque. He aquí los vídeos de esos dos “intensos” momentos:
Pero eso llegaría algo más tarde. Antes, en el primer cuarto, Kobe Bryant se lastimaba la espalda y empezaba a dar muestras de no estar al 100% físicamente, lo que obligaba a las otras dos súper estrellas del equipo, Pau Gasol y Lamar Odom, a responder en ataque. Pau estuvo bastante mejor que en el tercer partido (terminó con 23 puntos y 10 rebotes) y Odom estuvo un poco por encima del nivel estelar que está mostrando en esta serie. Fue por eso que los Jazz no lograron despegarse durante los tres primeros cuartos… por eso y porque dos de sus principales baluartes ofensivos en el tercer partido, Mehmet Okur y Carlos Boozer, no estaban demasiado finos.
Sin embargo, en el último cuarto los de Jerry Sloan lograron marcharse de 10 gracias a la gran labor de la segunda unidad del equipo, con Paul Millsap y Matt Harpring a la cabeza. La ventaja también se vio aumentada por la mala noche de los Lakers desde la línea de tiros libres, donde apenas llegaron al 60% de acierto. Y así, con menos de cuatro minutos por jugarse y un Kobe cada vez más renqueante, los Lakers no tenían un horizonte nada claro. Pero ahí es donde el partido cobró tintes de auténticos playoffs: tres triples consecutivos de Derek Fisher metían de nuevo a Los Angeles en el partido. Los Jazz no se arrugaban y Deron Williams, enorme toda la noche (terminó con 29 puntos y 14 asistencias), daba la réplica. Los Lakers apretaban y un triple de Odom ponía el empate en el marcador. Dos jugadas después, de nuevo sería Odom el que palmearía a falta de ocho segundos para el final el enésimo tiro fallado de Kobe, para poner el empate con el que se llegaría al final del tiempo regular.
La prórroga empezó de forma bastante irregular para ambos equipos, pero los Lakers, con un Kobe prácticamente anulado por el dolor y un Derek Fisher ya eliminado por faltas, fueron los peor parados. Dos canastas lejanas de Okur, casi desaparecido hasta ese momento, daban alas a los Jazz. Los moribundos Lakers intentaron pelear hasta el final, pero un 2+1, mate a aro pasado incluido, de Andrei Kirilenko, sellaba la victoria de los de Salt Lake City. Ojito al ruso, que en esta serie está recordando a su mejor versión de hace algunas temporadas, y está muy activo en ambos lados de la pista. Ayer terminó con 15 puntos y puso nada menos que 5 tapones, dos de ellos a Kobe en la prórroga. La pobre Mamba Negra sufrió la defensa del mejor Kirilenko que se ha visto en mucho tiempo, y lo notó. Si sigue manteniendo este nivel, el ruso puede ser un factor decisivo en la serie.
Tras la jugada de tres puntos de Kirilenko, los Lakers intentaron recuperar terreno haciendo faltas, pero a los Jazz no les tembló la mano desde la línea de tiros libres. En el primer partido de toda la serie en que tiraron más tiros libres que los Lakers, los Jazz terminaron con 37/45. En los Lakers, Kobe terminó con 33 puntos, 10 asistencias y 8 rebotes, pero con 13/33 en tiros de campo, y Odom con 26 puntos y 13 rebotes. A destacar también el papel del banquillo local, que superó ampliamente al visitante (39-16), en el que sólo Sasha Vujacic hizo algo positivo, con tres triples. Ahora la serie vuelve a Los Ángeles con empate y con la incógnita del estado físico de Kobe… ¿se recuperará en un par de días?
San Antonio Spurs 100-New Orleans Hornets 80 (2-2):
El otro partido de la noche tuvo bastante menos historia. A medida que avanza la serie, los Hornets se parecen cada vez menos al joven equipo que eliminó a las primeras de cambio a los Mavericks y sacó los colores a los Spurs en los dos primeros partidos de la serie, y van sufriendo cada vez más los efectos del legendario Rodillo Tejano. Por su parte, San Antonio cada vez son más reconocibles como el equipo campeón que todos esperaban, y más después del partido de anoche, en el que Tim Duncan volvió a ser el jugador dominante que siempre ha sido en playoffs. Timoteo terminó con 22 puntos, 15 rebotes y 4 tapones en un partido en el que los Hornets nunca tuvieron ninguna opción. Como siempre, le acompañaron bien sus dos escuderos habituales, Tony Parker (21 puntos) y Manu Ginóbili (15). Los Spurs contaron incluso con las contribuciones inusuales de Ime Udoka y Michael Finley, que metieron 27 puntos entre los dos. En los Hornets, sólo Chris Paul mantuvo el tipo, anotando 25 puntos pero dando muchas menos asistencias de lo habitual, sólo 5. David West sólo metió 10 puntos, Stojakovic se quedó en 6 y Tyson Chandler, el factor que había parado a Duncan en los dos primeros partidos, tuvo problemas de faltas durante toda la noche y apenas llegó a los 25 minutos de juego. Cada ataque del equipo de Byron Scott era anoche un pequeño infierno particular, con los defensores de los Spurs incomodando hasta el lanzamiento más fácil, y eso acabó pasando factura en el equipo más joven y bisoño de estos playoffs.
Ahora la serie está empatada a dos, y por mucho que Chris Paul diga que en realidad no pasa nada y ahora empieza una nueva serie a tres partidos en la que ellos tienen ventaja de cancha, la verdad es muy diferente: los Spurs han pasado de estar casi muertos a tener la eliminatoria encarrilada, y con el subidón que han supuesto estas dos victorias seguidas en casa, afrontarán el quinto partido, de nuevo en New Orleans, de manera muy diferente. Que nadie espere otra paliza de los Hornets, porque no se va a producir. Como dicen los expertos, el quinto es el partido clave de cualquier serie, y eso se va a notar. Hay que esperar un partido duro y a cara de perro… y en eso, todos sabemos qué equipo es mejor.
Por cierto, una última nota estadística: con el partido de ayer, Robert Horry jugaba su partido número 237 en playoffs, empatando con Kareem Abdul-Kabbar como jugador con más partidos en postseason en la historia de la NBA. Este hombre es como Christian Karembeau: con un talento limitado, ha sabido exactamente dónde estar en los momentos adecuados para pasar a la historia acompañando a los mayores nombres de este deporte. ¡Horry, a la altura de Jabbar! ¡Vivir para ver! ¡Sólo falta que gane más anillos que Michael Jordan!





12 Mayo, 2008 a las 12:18 pm |
Los Lakers jugaron a rachas, si te das cuenta no hubo regularidad por parte de los jugadores importantes de los angelinos, y del banquillo de los Jazz ni hablar, en el tercer cuarto consiguieron 20 puntos.
Merecida victoria de los Jazz y mención especial a Gasol que en el primer cuarto seco a Okur y Boozer.
Saludos.
12 Mayo, 2008 a las 1:51 pm |
Sin duda, el partido de anoche ha revelado que los Lakers no saben jugar sin Kobe como eje central del juego. De no ser por los triplazos de Fisher, el partido se habría terminado mucho antes.
Por cierto, yo también me acordé de Jordan y de su famoso partido con la gastroenteritis. Efectivamente, Kobe es muy grande, pero no es Jordan.
12 Mayo, 2008 a las 4:49 pm |
Lo más preocupante es que no tienen banquillo, cuando descansan Gasol, Odom o Kobe se nota mucho, los suplentes de Utah son mucho mejores aunque no tengan tanto renombre.
El partido del miércoles va ser fundamental, plantarse con 2-3 en Salt Lake es practicamente un suicidio.
Habrá que esperar para ver si se ha recuparado Kobe de sus problemas de espalda.
Saludos.