Boston Celtics-Detroit Pistons: Las claves

19 Mayo, 2008

La primera final en quedar definida ha sido la de la Conferencia Este, que enfrentará a los Detroit Pistons, unos habituales a estas alturas de playoffs, contra los Boston Celtics, que hacía unos cuantos años que no llegaban hasta esta ronda. He aquí algunas claves que pueden determinar el resultado de la serie:

  • La batalla de los point guards: Chauncey Billups, a quien se supone ya recuperado de todos sus males, es el mariscal de campo de los Pistons y el hombre que procesa todas las operaciones del equipo. Delante tendrá en esta eliminatoria a un hombre que, aunque ha demostrado una enorme progresión esta temporada, no está ni mucho menos a su nivel: Rajon Rondo. Está por ver que el joven base de los Celtics logre detener a Billups, no sólo en la dirección del juego sino también como una de las principales armas ofensivas de Detroit. Hasta ahora, pocos han logrado frenar a Mr. Big Shot en estos playoffs. Previsión: Ventaja Pistons.
  • La defensa: Los Pistons son uno de los mejores equipos defensivos de la liga, con auténticos especialistas en secar a las estrellas rivales. Tayshaun Prince se pegará como una lapa a Paul Pierce, Richard Hamilton hará lo propio con Ray Allen y la cohorte de torres interiores de Detroit, con Rasheed Wallace y Antonio McDyess a la cabeza, debería bastarse para frenar por turnos a Kevin Garnett. De la capacidad de los Celtics para superar esas defensas dependerá en buena medida su sino en esta serie. Y a juzgar por lo que hicieron los Pistons con los Magic en la ronda anterior, tendrán que sudar mucho. Previsión: Ventaja Pistons.
  • El factor cancha: El TD Banknorth Garden ha sido una fortaleza inexpugnable para los Celtics en lo que llevamos de playoffs. Así, aunque los Celtics todavía no han ganado ni un solo partido fuera de casa, son el equipo que cuenta con la ventaja de cancha, y les bastaría conservarla durante toda la serie, como llevan haciendo hasta ahora, para llevarse la victoria final. Los Pistons no lo están pasando demasiado bien fuera de casa, y sufrieron demasiado en algunas de sus visitas a Philadelphia y Orlando. Previsión: Ventaja Celtics.
  • El cansancio: Los Celtics no han jugado más partidos en las dos primeras rondas de playoffs porque no han podido. Dos 4-3, el segundo de ellos alcanzado tras un durísimo partido ante los Cavs, pueden haberse cobrado un precio muy alto en las piernas de algunos jugadores, que tendrán menos de dos días de descanso antes del inicio de la final. Además, ninguno de los Big Three de Boston juega menos de 36 minutos por partido, y alguno de ellos no está para muchas alegrías. Si la serie se pone muy física, los Celtics podrían perder opciones. Por su parte, los Pistons están frescos como rosas: no sólo llevan casi una semana descansando, sino que no hay que olvidar que sus titulares ya jugaron a medio gas las últimas jornadas de la liga regular. Sólo existe la duda de cómo estará Chauncey Billups. Previsión: Ventaja Pistons.
  • Banquillo: En ambos casos hablamos de banquillos que a lo largo de la temporada han rendido por encima de lo que se esperaba de ellos. Sin embargo, en playoffs ha rendido un poco mejor el de los Pistons que el de los Celtics. Aunque sin duda éste es el factor menos determinante de todos, Eddie House, James Posey y P.J. Brown tendrán que hacer un poquito más de lo que han hecho hasta ahora si quieren ser un factor importante desde el banquillo. En los Pistons, Rodney Stuckey suplió con garantías, sin más, a Billups, y Jason Maxiell ha tenido ocasionales destellos, pero poco más se puede esperar de los Pistons. Previsión: Empate.
  • Talento puro: Aunque a veces lo olvidemos, a este juego gana el que la mete por el aro con mayor facilidad. Y de eso, de talento puro y duro, tiene más Boston que Detroit. Una parte de ese talento, la que corresponde a Ray Allen, ni siquiera ha hecho acto de presencia en playoffs: apenas 12 puntos de media, porcentajes por debajo del 40% en tiros de campo y muy poco por encima del 30% en tiros de tres forman su pobre tarjeta de presentación. Sin embargo, Paul Pierce y Kevin Garnett se han bastado, con alguna ayudita, para llevar a los Celtics hasta la final. Si Allen logra despertar, y si Rajon Rondo sigue en progresión, los Pistons tendrán muchos fuegos que apagar. Detroit es un equipo más de curritos, y más allá de Billups, Rasheed o Hamilton, tienen pocas alternativas ofensivas fiables y regulares. Previsión: Ventaja Celtics.
  • Cheerleaders: Sin duda las de los Celtics están muy por encima del nivel de las de Detroit, aunque… ¿Cómo? ¿Que lo de las cheerleaders no influye en el resultado final? Carajo… En fin, al menos servirán para alegrarse un poco la vista mientras empieza la final, aquí y aquí. En mi opinión ganan por goleada las de Boston, pero para todo hay opiniones…

Dwyane Wade le compra una iglesia a su madre

19 Mayo, 2008

Así son los caprichos de los jugadores de la NBA. La súper estrella de los Heat, Dwyane Wade, acaba de regalarle a su madre una iglesia. La cosa es más profunda de lo que parece: la madre de Wade, Jolinda, ha tenido una vida turbulenta y rodeada de drogas y problemas con la ley. Sólo vio la luz hace unos años, momento en el cual decidió cambiar diametralmente su vida: abandonó las drogas, pagó su deuda con la ley y se dedicó a extender la palabra de Dios por la sociedad, abriendo incluso su propio servicio religioso mientras cumplía condena en prisión. Ahora, su plenitud debe de ser absoluta ante el regalo que le ha hecho su hijo: una iglesia en la que podrá desempeñar su labor como pastora baptista con mucha mayor comodidad que en el cuartucho en el que predicaba hasta ahora.  

El pasado domingo se inauguró la iglesia, en un servicio al que asistieron entre otras las madres de Shaquille O’Neal y Magic Johnson. Cómo son estos americanos… 

 


LeBron James vs Paul Pierce… ¡vaya jugones!

19 Mayo, 2008

Boston Celtics 97-Cleveland Cavaliers 92 (4-3):

Tras seis partidos intensos pero cuya calidad baloncestística había decepcionado a bastantes, Boston Celtics y Cleveland Cavaliers parecían haber reservado lo mejor de su frasco de las esencias para el séptimo y definitivo partido en Boston. Y “lo mejor” resultó ser un espectacular duelo anotador entre LeBron James y Paul Pierce que casi compensó el tedio provocado por los seis partidos anteriores. Boston controló (más o menos) el partido desde el principio, única y exclusivamente gracias a Pierce, que las enchufó de todos los colores desde el pitido inicial. Enfrente, “The King” aglutinaba nueve de cada diez ataques de los Cavs, y las más de las veces era frenado con faltas que no eran señalizadas por los árbitros. Pero James es una fuerza de la naturaleza, y transcurridos unos minutos adaptó su juego y empezó a anotar. Pero estaba solo, demasiado solo: en total los titulares de los Cavs sumaron 26 puntos, y sólo Delonte West (otra vez), con sus 15 puntos, dio algún relevo ofensivo a James. Zydrunas Ilgauskas metió sólo 8 puntos, y le costó un mundo empezar a anotar, mientras que Wally Szczerbiak ni siquiera llegó a inaugurar su casillero. En los Celtics la cosa tampoco iba mucho mejor, y más allá de la ocasional canasta de Kevin Garnett, sometido a una durísima defensa de Ben Wallace durante todo el partido, nadie llegó a los 10 puntos… salvo P.J. Brown, pero de eso hablaremos más adelante.

Así que la cosa se fue convirtiendo poco a poco en un duelo personal entre Pierce y James. La cosa alcanzó tintes épicos al final del tercer periodo y durante todo el cuarto. De hecho, Pierce hizo despertar recuerdos de épocas doradas allá por los ochenta, sin querer hacer comparaciones con cierta leyenda de nombre de pájaro. Lo de James era directamente histórico en la franquicia, porque nadie ha hecho lo que ha hecho ya este chico en los Cavs. La súper estrella de Cleveland estuvo incansable en esos minutos, metiendo una canasta tras otra, hasta enchufar dos triples consecutivos que permitían soñar con el milagro. Garnett estaba atascadísimo en ataque y Pierce, defendido precisamente por James, sufría cada vez más para anotar. Por entonces ya llevaba algunos minutos en el campo el jugador más veterano del partido, el incansable P.J. Brown, fichado hace por los Celtics para aportar más experiencia en playoffs, y ayer se ganó su jornal, y cómo. Metió 10 puntos y cogió 6 rebotes en 20 minutos, pero cada una de sus acciones fueron determinantes: un rebote de ataque aquí, una suspensión a tres metros allá, un tirito a media distancia por allá… Brown dio a Pierce el respiro que necesitaba mientras James seguía castigando una y otra vez el aro de los Celtics.

Sólo faltaba un último invitado a la fiesta: Ray Allen, irreconocible durante toda la serie y en especial en el partido de anoche (sólo 4 puntos), metió dos tiros libres que parecían sellar la victoria verde. Pero de inmediato los Cavs respondían, y por primera vez no era a través de LeBron James: Sasha Pavlovic, otro que ha hecho una temporada para olvidar, metía un triple estratosférico a menos de 9 segundos para el final que permitía a los Cavs seguir creyendo. De inmediato Pierce sufría falta y se iba a la línea de tiros libres. El primer tiro dio en la parte trasera del aro, se elevó un par de metros en el aire y luego acabó entrando limpio. Pierce declaró más tarde que sin duda fue la mano del difunto Red Auerbach la que empujó hacia la red el balón. Sea como fuere, el segundo tiro entró sin tantos problemas, y el posterior triple a la desesperada de James no entró. Eddie House interceptaría el pase a James tras rebote ofensivo de los Cavs, confirmando así el triunfo agónico de los Celtics. James terminó con 45 puntos, 6 asistencias, 5 rebotes (aunque con 3/!1 en triples) y Pierce se quedó en 41, 5 asistencias, 4 rebotes y un fantástico 4/6 en triples.

Y así, los Boston Celtics se plantan en la final de conferencia en el este, tras haber disputado 14 partidos en dos eliminatorias, sin haber ganado un solo encuentro fuera de casa y despertando dudas más que razonables en su juego. Allí les esperan unos Detroit Pistons descansadísimos que además recuperarán a su líder en el campo, Chauncey Billups. La cosa no pinta demasiado bien para los de Doc Rivers, pero como el baloncesto es así, seguro que ahora los Celtics demuestran de verdad de qué son capaces y los dos equipos nos ofrecen una serie a la altura de las circunstancias. Cualquier cosa antes que otra serie tan mala como ésta que acaba de finalizar, por favor… El primer partido, mañana por la noche.

Y antes, esta noche, otro séptimo partido dramático entre Hornets y Spurs, del que saldrá el rival de los Lakers de Pau Gasol. ¿Apuestas?