Qué gran serie a tres partidos nos han regalado DKV Joventut y Akasvayu Girona. Y qué gran colofón ha sido el partido de esta noche, en el cual la Penya ha acabado imponiéndose por 86-75. En un partido que ha empezado con más tensión de buen juego, el espectáculo ha estado a punto de irse al garete a las primeras de cambio por culpa de los errores arbitrales. Las dos faltas señalizadas sobre Marc Gasol, la segunda ella más que cuestionable, obligaban al imparable pívot hoy rojiblanco a moverse con mucho cuidado por el campo, y anulaban a efectos prácticos buena parte del juego ofensivo de Akasvayu. Eso ha permitido que el Joventut, haciendo un partido serio pero no especialmente espectacular, comenzara a coger ventajas más o menos cómodas. El 25-17 del marcador al finalizar el primer periodo iba creciendo a favor de la Penya en la segunda mitad, gracias entre otras cosas a un Pau Ribas que hoy ha estado enorme (18 puntos, 4/5 en triples), pero también a ciertas decisiones arbitrales polémicas: una tercera falta en ataque a Marc mucho tiempo después de que hubiera soltado el balón, una técnica a Pedro Martínez cuando parecía que el entrenador de Akasvayu ya había dejado de protestar… de la antideportiva a Ariel McDonald no digo nada porque ha sido bastante clara. Si en condiciones normales el Joventut ya era claramente favorito, con esas circunstancias las ventajas se han disparado hasta rondar los 20 puntos, aunque al descanso los verdinegros se han ido sólo 12 arriba. Y eso que Rudy Fernández aún no había aparecido. Pero Akasvayu se había olvidado de jugar como equipo, recurrían única y exclusivamente a Marc, y eso le estaba matando.
Pero lo mejor ha venido en la reanudación. Olvidadas ya las tensiones y las protestas, los dos equipos se han puesto a jugar al baloncesto, ¡y cómo! Marc Gasol, que es como un titán que lucha contra y viento y marea sean cuales sean las circunstancias, ha empezado a contagiar a su equipo. Con Rudy en el banquillo durante mucho (muchísimo) tiempo, Akasvayu ha emprendido una lenta pero implacable remontada de la mano de Fernando San Emeterio (qué gran serie también la suya), Ariel McDonald, Víctor Sada y, claro, Marc. El atasco de la Penya era tan gordo que ha encajado un 0-15 demoledor que ha metido de nuevo a Akasvayu en el partido, y aunque al final el equipo ha recuperado un poco la compostura gracias a Ricky Rubio (qué grande es este niño, qué grande será y qué gran actor perdió con él el teatro), el tercer periodo ha terminado con empate a 59.
Y entonces, como hicieran hace 48 horas LeBron James y Paul Pierce, la cosa ha quedado entre Marc Gasol y Rudy Fernández. El melenudo pívot ya estaba muy castigado a esas alturas, tanto por las faltas como por la tremenda defensa sufrida a lo largo de todo el partido, con dobles e incluso triples ayudas en muchos casos. Aun así, ha seguido peleando y produciendo cosas para su equipo. Pero Rudy… Rudy ha salido del banquillo fresco, y ha sido un huracán imparable para Akasvayu. Ni McDonald, ni Sada, ni nadie que le defendiera podía pararle, y en cuanto los visitantes han entrado en bonus, la Penya se ha limitado a buscar penetraciones con su escolta, que siempre terminaban en canasta o dos tiros libres. Akasvayu ha peleado hasta el final, pero su inferioridad en plantilla ha resultado definitiva, cometiendo algunas pérdidas y fallos de patio de colegio que podrían haberle dado aire en momentos claves de los minutos finales. Pero es que la Penya es mucha Penya, y con justicia hay que decir que ahora mismo es el principal favorito para ganar la ACB, salvo que el TAU diga lo contrario. Es un equipo profundo, muy profundo, que Aíto García Reneses sabe administrar a la perfección, y en el que todos pueden aportar algo en cualquier momento. Pero en el partido de hoy ha habido dos nombres propios cuyos números lo dicen todo: Rudy Fernández ha terminado con 24 puntos, 6 asistencias, 2 robos, 1 tapón y 1 rebote, y Marc, el enorme Marc, ha terminado con 23 puntos, 10 rebotes, 3 asistencias, 2 robos y 31 de valoración. Uno casi se estremece al pensar en lo que podría hacer este chico rodeado por una plantilla realmente competitiva.
En fin, que esta eliminatoria ha dado un motivo más para volver a exigir las series a cinco partidos, porque en realidad nos han privado de lo que probablemente habrían sido dos partidazos más. ¡Incluso el ínclito Jordi Robirosa lo ha dicho en antena, poniéndose torero y pidiendo una final a siete partidos! La serie también nos deja varias preguntas: ¿Dónde está el límite de la progresión de Marc Gasol? ¿Está Rudy tan por encima de todos en esta liga que tiene que marcharse ya a la NBA? ¿Por qué Rudy (y Ricky) se queja de todas y cada una de las faltas que les pitan? ¿Qué pasará con el equipo de Girona, cuyo futuro ahora mismo está en el aire? Y por encima de todo… ¿dónde jugará el año que viene Marc Gasol?
Por cierto, en la otra serie que quedaba abierta, el TAU no ha tenido problemas para vencer (82-61) al Pamesa Valencia, con otro buen partido de Tiago Splitter, ayudad por Igor Rakocevic (21 puntos). Así pues, las semifinales serán DKV Joventut-AXA Barcelona y TAU Cerámica-Unicaja. Supongo que las eliminatorias empezarán el jueves…


