Los Celtics siguen imbatibles en casa

Boston Celtics 88-Detroit Pistons 79 (1-0):

Los Celtics siguen haciendo de su ventaja de cancha un factor decisivo en estos playoffs. Ayer, tras sólo 48 horas de descanso desde el final de la serie con los Cavaliers, volvieron a atrincherarse en el TD Banknorth Garden y golpearon primero en la serie contra Detroit Pistons. Y lo hicieron gracias sobre todo a ese trío que tan bien les está funcionando estos playoffs, habida cuenta de la desaparición de Ray Allen: el que forman Kevin Garnett, Paul Pierce y Rajon Rondo. The Big Ticket metió 26 puntos y capturó 9 rebotes, y el capi de los Celtics se fue a los 22, aunque las vio cuadradas (0/4) desde la línea de tres dos días después de uno de los mejores partidos de su vida. Lo más llamativo fue sin duda lo de Rondo: en lo que a priori parece uno de los emparejamientos más desequilibrados de esta serie, el base verde se aprovechó de la inactividad de Chauncey Billups y terminó con 11 puntos (pero 7 en el último cuarto), 7 asistencias y nada menos que 5 robos.

Como ya ocurriera en la primera ronda de los playoffs, los Pistons notaron la semana de inactividad, y estuvieron muy fallones, sobre todo al principio. El equipo tiró con un discreto 42% de acierto, y Billups en especial estuvo bastante perdido, terminando con 9 puntos tras tirar sólo 6 veces. Rasheed Wallace, uno de los hombres decisivos de Detroit ebn estos playoffs, también estuvo missing, y terminó con 11 puntos pero 3/12 en tiros. Sólo Antonio McDyess estuvo a buen nivel con 14 puntos y 11 rebotes.

Y a pesar de todo esto, los Pistons estuvieron dentro del partido hasta el final, y sólo un triple de Rajon Rondo a menos de dos minutos para el final daba la tranquilidad definitiva para los Celtics. El equipo de Doc Rivers siguió demostrando que se siente muy a gusto jugando ante su público. Sólo hay una pequeña mancha en su actuación: Allen sigue arrastrándose por la cancha, y anoche se quedó en 9 puntos y 3/10 en tiros de campo. En una serie que se adivina larga, los Celtics deberían tener como prioridad número uno recuperar a Big Ray como arma ofensiva, para cuando llegue, que llegará, el día en que ni Pierce ni Garnett puedan echarse al equipo a la espalda. Pero mientras llega ese momento los chicos de verde ya tienen una victoria en su casillero, y el jueves volverán a jugar en casa para intentar irse con 2-0 a Detroit. Billups y compañía tendrán que ponerse las pilas si no quieren empezar a perder pie en la serie…

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