Los Celtics por fin ganan fuera de casa

Detroit Pistons 80-Boston Celtics 94 (1-2):

Pues ya lo decía yo. Cuando peor estaban los Celtics, cuando más desangelado parecía su juego, cuando tenían que visitar una cancha complicadísima con la necesidad de conseguir una victoria fuera de casa… el orgullo Celtic salió a la luz y el equipo de Doc Rivers conseguía recuperar la ventaja de cancha tras un partido muy serio en el que llegaron a ganar de 24 puntos a unos Pistons prácticamente desconocidos. Los primeros minutos de partido daban una idea de la concentración de los chicos de verde: el parcial inicial de 11-0 dejaba bien claro que, anoche sí, los Celtics estaban concentrados. Pero pronto Kevin Garnett y Ray Allen tuvieron que marcharse al banquillo por problemas de faltas, y los Pistons reaccionaron ante los suplentes de los Celtics. Pero con Paul Pierce como único titular en el campo, los Celtics aguantaron el chaparrón y mantuvieron una buena ventaja para terminar el primer cuarto 25-17. En el segundo cuarto, ya con The Big Ticket y Ray-Ray en el campo, las ventajas comenzaron a crecer, evidenciando el mal día de algunos Pistons. Chauncey Billups, que en el segundo partido había recaído en la lesión que le hizo perderse media semifinal de conferencia, dejó claro que no está al 100% y se quedó en sólo 6 puntos y 1/6 en tiros de campo. Tayshaun Prince tampoco tuvo el día fino, y terminaría con 4 puntos y 2/11.

Así pues, los Pistons se aferraban de nuevo a la solidez del juego de Richard Hamilton (26 puntos), a lo poquito que hacía Rasheed Wallace (12 puntos) y al buen, buenísimo hacer de ese buen base que está resultando ser Rodney Stuckey, el suplente de Billups. Stuckey terminó con 17 puntos y jugó más minutos que Billups. (Por cierto que este chico me recuerda, salvando las distancias, a Dwyane Wade, tanto físicamente como en su juego). Pero con esos mimbres, los Pistons fueron incapaces de soportar el chaparrón de puntos de los Celtics, en los que el Big Three metió tantos puntos como el resto del equipo, y eso casi siempre es sinónimo de victoria. Si Garnett terminó con 22 puntos y 13 rebotes, Pierce con 11 y Allen con 14, también hay que mencionar que Rajon Rondo, Kendric Perkins y James Posey (sí, aún sabe dónde está la canasta) terminaron con 12 puntos por barba. Los Pistons hicieron algún intento de remontada en la segunda parte, pero Boston no dio opción. consciente de que el partido de anoche era clave para seguir vivos en la serie. Los 14 puntos de ventaja finales se quedan incluso un poco cortos, visto lo visto en el campo.

La serie se pone, pues, 2-1, y el cuarto partido vuelve a ser en Detroit mañana por la noche. La prioridad de los Pistons es recuperar a Billups, claro. Y temer a unos Celtics que, una vez se han quitado la rémora de no vencer fuera de casa, pueden ser muy, muy peligrosos…

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