Bien, pues ya tenemos la tan ansiada final Celtics-Lakers. Los dos equipos se han ganado con el sudor de su frente llegar a tan ansiado evento… ¿o no? Hay entre los aficionados (y ciertos periodistas) norteamericanos con quiere ver una mano negra que se encargó de que los Lakers recibieran ciertas “ayuditas” a lo largo de la temporada que aseguraran que los Lakers llegaran hasta donde han llegado. Por desgracia, hay unos cuantos momentos en la temporada de los de amarillo que no están nada claros, y que pueden ser utilizados perfectamente por los seguidores de esta “teoría conspiranoica” como razones que esgrimir en su favor. Vamos a conocerlos un poco más. Por cierto, no soy ni pro ni anti-Lakers, pero la verdad es que algunos de estos “incidentes” dan que pensar… por no decir que apestan directamente. Lo cual no quiere decir que no se hayan ganado a pulso estar donde están, claro.
Los Lakers empiezan la temporada como un equipo que, sin ser mediocre, no se cuenta precisamente entre los favoritos al título. Con Kobe Bryant y Lamar Odom como principales referentes, no parece que puedan llegar muy lejos en los playoffs de la competida Conferencia Oeste. Andrew Bynum, el joven pívot por el que apostaron el año pasado, parece rendir por encima de lo esperado, pero aun así no parecen tener equipo suficiente no ya para ganar el título, sino siquiera para disputar la final de la Conferencia Oeste. Phoenix, Dallas, San Antonio… varios son los equipos que aparecen por delante de ellos en todas las quinielas. Aun así, en los tres primeros meses de la temporada los Lakers alcanzan un interesante registro de 28 victorias y 15 derrotas. Y entonces llega el bombazo: el 1 de febrero se anuncia el traspaso de Pau Gasol a Los Angeles Lakers.
¿El traspaso? El timo, más bien. Los detalles del movimiento son los siguientes: Pau se marcha a los Lakers a cambio de Kwame Brown, Javaris Crittenton, Aaron McKie, los derechos de Marc Gasol y dos primeras rondas de draft. O lo que es lo mismo, uno de los mejores “power forwards” del Oeste a cambio del número 1 del draft más decepcionante que se recuerda (Kwame), un escolta totalmente anónimo (Crittenton) y un jugador que los Lakers habían fichado ese mismo día (McKie). Lo mejor para los Grizzlies son sin duda las dos rondas de draft y los derechos de Marc, pero aun así, el traspaso es el más absurdo de un mes de febrero repleto de traspasos tirando a absurdos. En pocas palabras, los Grizzlies, bajo la excusa de “restructurar” la franquicia, renuncian a su mejor hombre a cambio de prácticamente nada: Kwame sólo jugará 15 partidos en Memphis (promediando apenas 13,5 minutos), Crittenton lo hará un poquito mejor y McKie ni siquiera llegará a ponerse el chándal, claro. Sí, queda la excusa del “salary cap” que consiguen librándose de Pau (Kwame terminaba contrato esta temporada… ¿le veremos pronto por Europa?), pero suena a excusa muy, muy pobre.
Por su parte, los Lakers reciben el complemento perfecto que les convierte de inmediato en un rival a tener en cuenta no sólo en el Oeste, sino en toda la liga. No son de extrañar las palabras de Gregg Popovich, entrenador de los San Antonio Spurs, apenas unos días después del traspaso: “Lo que han hecho en Memphis es totalmente incomprensible. Debería haber un comité que prohibiera los traspasos que no tienen sentido. Y ojalá yo formara parte de ese comité, porque habría vetado el traspaso de Gasol”. Las palabras de Pops van más allá de su ya legendaria competitividad y su política de no dar al enemigo ni agua; en realidad, son la expresión verbal de las dudas que tienen muchos entrenadores y general managers de la liga al respecto del movimiento. El traspaso apesta, sin más. Y apesta todavía más porque Jerry West, hasta hace poco GM de los Grizzlies, es por esas fechas todavía el asesor de quien ha pasado a ocupar su puesto, Chris Wallace. De hecho, sigue siéndolo a día de hoy. Y eso no le ha impedido entregar el trofeo de campeones de conferencia a los Lakers hace dos días… Recordemos que West es una leyenda viva de los Lakers, y que su salida de lso Grizzlies no fue la más amigable del mundo. ¿Nadie ve nada sospechoso en todo esto?
En cualquier caso, los Lakers, naturalmente, arrasan en los últimos meses de temporada. Pese a no contar con Bynum, lesionado, Gasol se entiende de inmediato con Kobe y Odom, y los tres llevan en volandas a los Lakers hasta los primeros puestos de la conferencia. Desde la llegada de Pau hasta el final de la temporada, los Lakers pierden sólo nueve partidos. Seguro que casi todas sus victorias se deben al trabajo ímprobo de los hombres de Phil Jackson. Sin embargo, a poco que se rebusca un poco, se encuentran más motivos para la duda. Así, a mediados de marzo los Lakers están en plena pelea con San Antonio Spurs y New Orleans Hornets por conseguir el primer lugar en el Oeste. Los de amarillo tienen dos partidos en días consecutivos contra Golden State Warriors. Esas dos victorias les vendrían de perlas para afianzarse en la primera posición en el Oeste, claro. Sin embargo, en el primer partido en el Staples Center, los Warriors dan la campanada y se llevan la victoria, después de ganar hasta de 26 puntos. El segundo partido, al día siguiente en Oakland es igual de disputado. El partido llega a la prórroga, que resulta intensísima. Pero con cuatro segundos por jugarse y los Warriors dos abajo y posesión del balón, los árbitros señalan una falta en ataque de Monta Ellis sobre Derek Fisher antes de que los locales puedan poner en juego el balón. He aquí el vídeo de dicha falta:
La acción es, como mínimo, cuestionable. Incluso el propio Fisher lo reconoce. Pero resulta una ayudita inestimable para que los Lakers saquen petróleo en su visita a Oakland y no le pierdan la cara a la primera posición de la Conferencia. Una primera posición que ocuparán al final de la temporada, un final ciertamente complicado, y en el que consiguen varias victorias ciertamente meritorias, incluida una paliza a los San Antonio Spurs en el penúltimo partido de la regular season. Los Lakers empiezan enrachados los playoffs y tienen la suerte de enfrentarse al que sin duda es el rival más débil de todos: los Denver Nuggets. Los hombres de Phil Jackson se meriendan sin problemas a los de George Karl y, tras un 4-0 cómodo, comodísimo, pasan a las semifinales de conferencia, donde les espera un hueso algo más duro de roer: los Utah Jazz de Jerry Sloan. Los Jazz resultan ser un equipo muy bien preparado, y presentan batalla a los Lakers desde el principio. Aunque tal vez no tienen tanto talento como los angelinos, entre Deron Williams y Carlos Boozer se las arreglan para complicarles las cosas a los Lakers y plantarse con 2-2 en el quinto partido en el Staples. Allí, de nuevo los Jazz venden cara, carísima su piel. Tan cara que, con algo más de un minuto por jugarse, los Lakers sólo ganan de uno, 103-102. Pero entonces es cuando aparece Pau en toda su gloriosa estatura, metiendo un tirito a media distancia que pone a los Lakers tres arriba. Los Jazz pierden la oportunidad de empatar con un triple fallado por Mehmet Okur, y los Lakers hacen lo propio con otro fallado por Sasha Vujacic… pero de nuevo aparece Gasol, que captura limpiamente el rebote y sella la victoria con una bandeja. Bueno, lo de “limpiamente” es cuestionable, porque en la pelea por ese rebote hay una para mí evidente falta en ataque sobre Okur. De nuevo las pruebas gráficas de la jugada:
Cierto, con tres arriba y tan poco tiempo por jugarse tal vez los Jazz no hubieran logrado meter un triple. Pero tal vez sí. Y entonces no habrían tenido que jugar el partido a vida o muerte que jugaron en Salt Lake City un par de días después, y en el que también pudieron empatar con un triple. Nada de eso pasó, y los Lakers pasaron a final de conferencia, donde les esperaba un hueso aún más duro de roer: los vigentes campeones, los San Antonio Spurs. Con muletas y más años que Matusalén, pero temibles pese a todo. El primer partido marcaría la eliminatoria: tras perder de veinte puntos, los Lakers (y sobre todo Kobe) realizan una remontada histórica que les permite hacerse con la primera victoria y deja moralmente tocadísimos a los Spurs. El segundo partido es una merienda de negros para los Lakers (101-71), pero en el tercero los Spurs logran una clara victoria que les permite soñar con lo imposible. Todo pasa por conseguir la segunda victoria en casa… pero los árbitros, los hados o el mismísimo David Stern, quién sabe, no parecen dispuestos a consentirlo. Tras un partido igualadísimo, los Spurs van dos abajo y tienen posesión de balón con sólo dos segundos por jugarse. De nuevo Derek Fisher se erige en protagonista de una jugada conflictiva: Brent Barry, enorme toda la noche, recibe el balon junto a la línea de tres, finta y hace volar a Fisher, que aunque intenta evitar el impacto, entra en contacto con Barry. En este caso, pongo dos vídeos, el de la jugada y el del análisis de los comentaristas de TNT, donde se puede ver mejor a cámara lenta:
En cualquier caso, los árbitros no pitan nada y Barry falla el triple posterior. Aunque los dos bandos reconocen que una acción así nunca es sancionable en playoffs, de nuevo hay factores sospechosos alrededor del escenario: uno de los árbitros de ese partido, Joey Crawford, tiene un historial problemático con Tim Duncan, al que echó por una doble técnica totalmente injustificada en un partido de playoffs de la temporada pasada. Para añadir más escarnio al tema, al día siguiente la NBA reconoce públicamente que la acción fue merecedora de falta. Pero nada de eso importa ya: los Spurs pierden el siguiente partido y son eliminados. Los Lakers tienen paso libre hasta la final.
¿Son suficientes estos motivos para pensar en una conspiración pro-Lakers en la NBA? ¿O son simples avatares del juego, y como tales hay que tomarlos? ¿Tienen demasiado tiempo libre los forofos anti-Lakers? ¿O realmente hay alguien que necesitaba que los Lakers llegaran a la final (si es posible, ante los Celtics) para recuperar audiencias, popularidad o posiblidades de venta de muñecos y camisetas? Las respuestas a todas estas preguntas ya casi no importan (o tal vez sí), pero hay otras que uno no puede evitar preguntarse: ¿Será suficiente con esto? ¿O los Celtics también deben prepararse para sufrir en sus carnes algún desmán arbitral? ¿Está haciendo Jerry West oposiciones para convertirse en dueño de los Lakers? ¿Serán rebautizados los Memphis Grizzlies como Los Angeles Lakers B? Personalmente creo que por mucho que estas acciones sean dudosas, los Lakers no hubieran llegado hasta aquí si no lo hubieran merecido. Pero me ha parecido interesante hacer este repaso, primero porque no dejan de ser una serie de casualidades muy curiosas… y segundo, porque no hay partido hasta el jueves, y algo había que comentar. ¿Vosotros qué creéis? ¿Sois como Mulder, y queréis creer que la verdad está ahí fuera, o pensáis que no hay nada de nada?



3 Junio, 2008 a las 8:32 am |
Tonterías Pistolero!!!!
Sí que es cierto que los Lakers sp han tenido fama de que los árbitros les ayudan (un poco como el Madrid pero no tan descarado), pero de ahí a creer que se han metido en la Final por una conspiración “masónica”… vamos que ni a Dan Brown se lo hubiera ocurrido!!!
Coemntas 3 acciones aisladas de una temporada de más de 90 partidos… está claro que no!!! Es más todos hablan de la falta de Fisher, pero no se habla de que 30s antes Odom mete un pincho en toda regla (no recuerdo a quien, PArker quizás?) y los árbitros dan la canasta erróneamente…
En estas series Kobe se ha pasado 2 partidos enteros sin lanzar un solo tiro libre y enfrente ya sabemos quien estaba…
En fin que si L.A. está enla final es pq se lo ha merecido y han sido mejores (a pesar de GAsol… juas, juas)
3 Junio, 2008 a las 12:53 pm |
Cierto, cierto, ya digo que si están en la final es por méritos propios, sin duda. Pero no son tres acciones aisladas: dos de ellas son en partidos determinantes de sus respectivas series en playoffs.
Y, claro, el traspaso de Gasol estaba muy equilibrado, ¿no? Y ya, ya sé que eso se debió a la incompetencia de los Grizzlies más que a cualquier otra cosa…
Por cierto, a Dan Brown se le ocurren cosas mucho peores. MUCHO, MUCHO peores.
13 Julio, 2008 a las 3:23 am |
Muy acertados tus comentarios. Disfruté mucho leyendo tu blog, y sé que se cometieron irregularidades injustificables en esta serie. Como hincha de San Antonio me duele decir (pero debo aceptar) que en el juego 5, ir ganando por tanta diferencia jugando en los angeles, y que nos volteen el partido de esa manera, fue decepcionante. Y lo peor de todo es que en ese partido los cobros fueron los correctos, las razones por las que se perdió ese partido fueron todas por culpa de los spurs: mala defensa, ataque desorganizado, etc.
Con el promedio de edad de las estrellas de San Antonio, temo por el futuro de este gran equipo. Ojalá las cosas mejoren esta temporada que viene.
¿Qué opinas de los refuerzos de Boston (Garnett, Allen, Cassel, etc)? Que un equipo pase de último a primero en un año en los power rankings es bastante raro (es más, jamás se ha dado).
GO SPURS GO!!!
20 Julio, 2008 a las 11:41 am |
Lo de Boston es histórico, sin duda. Naturalmente, un montón de equipos querrán apuntarse ahora a la nueva moda de juntar varias estrellas para atacar el anillo de un tirón, pero no sé yo si le va a funcionar a alguien más…
¡Gracias por el comentario!