TAU Cerámica 76-AXA Barcelona 61 (3-0):
Ya tenemos campeón de la ACB. Y ese campeón, ese txapeldun, es con todo merecimiento el TAU Cerámica, que hoy no ha dado opción a nada y ha ganado al Barcelona en un partido sin demasiadas complicaciones. Un partido que ha empezado bastante feo, para qué negarlo, con el Barcelona metiendo sólo 2 puntos en los primeros ocho minutos de juego y el TAU un poquito, sólo un poquito mejor. El TAU hacía lo de siempre: buena, buenísima defensa, y en ataque utilizaba sobre todo a Tiago Splitter y Pete Mickeal por dentro y a Igor Rakocevic y Mirza Teletovic como amenazas exteriores. El Barça las ha visto cuadradas durante el primer periodo, pero un triple inverosímil de Dennis Marconato sobre la bocina parecía provocar una remontada azulgrana. Pero ha sido en vano. El TAU se ha mantenido firme y no ha permitido que los visitantes se pusieran nunca por delante. Al final del tercer cuarto ha pegado el que sería el acelerón definitivo y se ha marchado de diez puntos. Por si hubiera alguna duda, en el inicio del último periodo el Barcelona ha tenido una minipájara de apenas dos minutos que ha acabado de enterrarle: en esos dos minutos ha perdido tres balones y se ha puesto -16 en el marcador. De ahí al final, los de Xavi Pascual han seguido intentándolo, con más bien poca fortuna, y al TAU le ha bastado con dormir el partido y meter algunos puntitos más para llegar a los minutos finales con el encuentro totalmente controlado, sin espacio para sustos como el que le privó de la liga en 2005. Rakocevic ha sido el máximo anotador del partido con 16 puntos, Mickeal ha terminado con 14 puntos y 10 rebotes y Teletovic ha vuelto a ser un francotirador letal desde los 6,25, terminando con 12 puntos en una serie de 4/6 en triples. En el Barcelona, a los habituales desaparecidos (Alex Acker y Jaka Lakovic, hoy 2 y 6 puntos respectivamente) han venido a sumarse hoy los dos hombres que habían aguantado al equipo en los dos primeros partidos de final, Ersan Ilyasova y Roger Grimau, que han metido 2 y 3 puntos. Así las cosas, el máximo anotador del partido para los visitantes ha sido esa pescadilla fría que es Fran Vázquez (12 puntos), seguido por Pepe Sánchez (11) y Mario Kasun (10, pero casi todos en los minutos de la basura).
Pete Mickeal ha sido elegido MVP de la final con todo merecimiento, tras promediar más de 14 puntos y casi 7 rebotes por partido, con una valoración media de 18,6. El que sin duda ha sido el jugador revelación del año ha demostrado en esta final su versatilidad, y es desde ya una de las piezas más codiciadas del mercado veraniego. Mickeal ha sido la punta del iceberg de un equipo que ha estado intratable en toda la final, en casi todos los playoffs, un equipo que acumula tal cantidad de talento que resulta increíble que no gane más títulos. Neven Spahija ha reunido a una plantilla larga, larguísima, con casi una decena de hombres capaces de aportar en todo momento: Rako, Planinic, Prigioni, Teletovic, Mickeal, Singleton, Splitter, McDonald… La lista impone, la verdad. No es casualidad que este año haya llegado a cuatro finales y haya ganado dos. Su irregularidad ha sido sin duda su peor cáncer. Pero si consiguen mantener este bloque para el año que viene, puede ser un equipo muy a tener en cuenta a todos los niveles. Sin embargo, la cosa no parece fácil: además de que muchos equipos llamarán a su puerta para llevarse a Mickeal (¿de dónde ha salido este tipo?), tendrán que hacer un esfuerzo para quedarse con Splitter (algo que parece hecho), y no es descartable que alguien más salte.
¿Y el Barcelona? Pues lo suyo en los playoffs ha sido como lo de Jekyll y Hyde. Mientras tuvieron la urgencia de asegurarse la clasificación para Euroliga, fueron lo que este equipo debería ser en condiciones normales: un rival muy, muy serio para cualquiera. Bastó con que tres de sus hombres (Acker, Ilyasova y Lakovic) formaran una pequeña sociedad entre ellos para hacer saltar por los aires a cualquier rival con el que se cruzaran, DKV Joventut incluido. Pero una vez asegurada la competición europea para el año que viene, el equipo se convirtió de nuevo en la panda de jugadores ramplones que fue en algunos momentos de la temporada regular. Es muy triste que con la plantilla que tiene, lo único que podamos rescatar del equipo en esta final sea la garra de Grimau y la polivalencia de Ilyasova. El Barcelona debe replantearse seriamente su proyecto deportivo. Muchos jugadores terminan contrato este año, y hay varios nombres (¿Super Mario? ¿Galicia Calidade Vázquez?) que ya han tenido demasiadas oportunidades para demostrar su valía. Por no hablar de esos extraños fichajes realizados durante la época Ivanovic, como el tal Gary Neal, toda una amenaza anotadora en una durísima liga como es la turca. Leo en su mini-ficha en la Wikipedia que su fichaje por el Barcelona se consideraba un gran paso en su carrera. Tras su glorioso rendimiento en esta temporada, tal vez haya que considerarlo un paso atrás…
Y esto es lo que han dado de sí los playoffs de la ACB. Como para acabar de aguarnos la fiesta, ni siquiera hemos tenido una serie final larga, a 4 ó 5 partidos, sino que nos hemos quedado en tres. Eso, combinado con las semis y cuartos a tres partidos (que casi todos fueron a dos), ha hecho que los playoffs se nos hayan marchado en un suspiro. Eso sí, el partido de hoy lo han dado en la Primera en horario de máxima audiencia. A ver si se replantean de cara al año que viene lo de volver a poner todas las series a cinco partidos, hombre, que esto casi parece impropio de “la mejor liga del mundo fuera de la NBA”…
En fin, que enhorabuena a los fans del TAU, que se lo han merecido. Y hasta septiembre, ya no hay más ACB… iy entonces volverá el “Tiempo de magia”!



Escrito por Pistolero 
Escrito por Pistolero
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