Pelekanos, con lacito al Olympiacos

9 Junio, 2008

Me llevo la alegría del día al leer que el Real Madrid ha colocado a Pelekanos en el Olympiacos. Me alegro por partida doble, primero por el equipo y segundo por el jugador. Ahora mismo, este hombre no tiene nivel para jugar en el Madrid (diría yo que ni siquiera para jugar en un equipo ACB de media tabla para arriba), y su escasa participación en la dinámica del equipo seguro que no le ha hecho ningún bien a nivel moral. En Grecias, sin duda, le irá mucho mejor… o no, pero en cualquier caso lo sufrirán allí. La verdad es que llevo todo el año preguntándome cómo es posible que el Madrid fichara a alguien así… supongo que ha llegado el momento de que el año que viene todos descubramos al auténtico Pelekanos jugando en un equipo de su país, en el que seguro que rendirá todo lo que puede… que no se sabe cuánto es. Hala, y mientras, que vuelva Marko Tomas, que va a tener el listón muy bajo para mejorar el rendimiento del griego, que se va de la ACB tras haber tenido una valoración negativa en 9 de los 36 partidos de la temporada regular. Un 25%, no está nada mal. Tengo que mirar si es algún tipo de récord…

Lo mejor de todo es que el fichaje de Pelekanos forma parte de una estrategia de reconstrucción de Olympiacos para arrebatar el título el año que viene a su principal rival, Panathinaikos. Si, como dicen las malas lenguas, se confirma que los griegos también están interesados en Lazaros Papadopoulos, habría que hablar de “desintegración” más que de “reconstrucción”. También suenan los nombres de Papaloukas (¡ja!) y Antonis Fotsis, que anda cómodamente instalado en el Dinamo de Moscú…


Los Pistons, ¿a por Carmelo Anthony?

9 Junio, 2008

Si hay un nombre que está sonando por encima de los demás en los rumores de traspasos y fichajes que asolan la NBA en estos días, por encima incluso de un clásico como el de Jermaine O’Neal, ése es sin duda el de Carmelo Anthony. Después de que su nombre sonara en un posible traspaso a New Jersey Nets, ahora son los Detroit Pistons los que parecen interesados en hacerse con los servicios del alero de los Denver Nuggets. Se habla de la posibilidad de traspasar a Chauncey Billups a los Nuggets a cambio de Anthony, movimiento en el cual los dos equipos saldrían ganando: los Nuggets se llevarían un buen base al que aún le quedan un par de años a buen nivel, y que no tiene un contrato demasiado hinchado (11 millones de dólares el año que viene… cada vez que escribo cosas como “no demasiado hinchado” y “11 millones de dólares” en la misma frase, me siento… no sé cómo me siento). Por su parte, los Pistons se llevarían una poderosa arma ofensiva, algo dada a los excesos, eso sí. Además, tendrían bien cubierto el puesto de base en la figura de Rodney Stuckey, que ha sido sin duda la mejor noticia para los Pistons en estos playoffs.

De concretarse el traspaso (lo cual es mucho decir a estas alturas), la cosa no dejaría de ser paradójica: los Pistons elegían en segundo lugar en el draft de 2003, en el que “Melo” fue elegido en tercer lugar. Los Pistons, sabios ellos, eligieron a… Darko Milicic. Sin duda, una tremenda mancha en el casi inmaculado historial de Joe Dumars, que ahora podría borrar cinco años después. (Sí, también podríamos decir que no sólo dejaron pasar a Anthony, sino también a nombres como Chris Bosh, Dwyane Wade y Kirk Hinrich, por ejemplo… pero no lo haremos para no mortificar a los fans de los Pistons.)

Y ya que hablábamos de Jermaine O’Neal, recientemente ha confirmado que se quedará en los Pacerse hasta concluir su contrato y meterse en el bolsillo los 40 milloncejos de dólares que le pertenecen por esas dos temporadas. Sin embargo, parece que hay un equipo en la liga dispuesto a llevarse su sueldo y su historial de lesiones a casa con un lacito: los Cleveland Cavaliers, que, empujados por la necesidad de darle a LeBron James un buen acompañante en ataque, podrían intentar hacerse con los servicios de “el otro” O’Neal. No estaría nada mal como traspaso suicida, la verdad. Sería una digna continuación del trade que realizaron el pasado mes de febrero, por el cual se hicieron con los servicios de Ben Wallace en una maniobra que hizo poco más que aumentar enormemente el precio de la plantilla de los Cavs, sin aportar nada significativo a su juego. Ahora, esos 14,5 millones de dólares que cobra Benito podrían pesar mucho en un supuesto intento de los Cavs por hacerse con Jermaine, que cobrará el año que viene nada menos que 21,3 millones de dólares. Sí, habéis leído bien, 21,3 millones de dólares. Por un hombre que el año pasado jugó 42 partidos y promedió 13,6 puntos y 6,7 rebotes. Ajá… ¿He dicho ya que LeBron cobrará el año que viene casi 14,5 millones de dólares? De concretarse el fichaje de O’Neal (Dios no lo quiera, ni siquiera los Cavs y LeBron merecen algo así), estaríamos hablando de que la proporción sueldo-calidad de los Cavs estaría a la altura de la de los Knicks, que ya es mucho decir.

En fin, el primer rumor me lo creo, aunque no se acabe realizando… El segundo, como que no.


Moncho Monsalve pierde a Varejao y a Nene

9 Junio, 2008

Como muchos sabréis ya, la selección brasileña que acudirá al Preolímpico de Atenas estará entrenada por el español Moncho Monsalve. La verdad es que lo que a priori parecía una tarea interesante para Monsalve se va complicando cada vez más. Brasil tiene una generación de jugadores jóvenes y con talento francamente interesantes. Sin embargo, las posibilidades de los sudamericanos de pasar ese corte y asistir a los Juegos Olímpicos han sufrido un duro golpe tras confirmarse las bajas de dos importantes jugadores interiores, Anderson Varejao y Nene Hilario. Si la semana pasada era el jugador de los Cavs el que anunciaba que no asistiría al torneo por culpa de unas lesiones en el tobillo y el muslo sufridas durante las recientes Finales de Conferencia, anteayer se supo definitivamente que Nene Hilario tampoco asistirá. Nene sigue recuperándose de la operación en la cual le extirparon un tumor. Al parecer el joven jugador brasileño ha sufrido una inflamación en la zona afectada, y necesita cuidados especiales, según han hecho saber los médicos de los Denver Nuggets a la federación brasileña. No sé qué habrá hecho el pobre Nene, pero lleva unas temporadas con la negra encima…

Por si todo eso fuera poco, parece que Monsalve, que ya ha dado una rueda de prensa para hacer patente su enfado y citar, como tantos otros, al alemán Dirk Nowitzki como jugador con sentimiento patriótico, tampoco podrá contar con la presencia del eléctrico Leandrinho Barbosa. El jugador de los Suns aún se está haciendo unas pruebas en Arizona y podría tener que pasar por el quirófano. Así que Moncho va a tener que hacer encaje de bolillos para llevar una selección con cara y ojos, aunque aún le quedan nombres importantes alrededor de los cuales construir un equipo, en el cual, claro, estarán sin duda dos ACBs como Tiago Splitter y Marcelinho Huertas


Empieza la “era Creus” en Can Barça

9 Junio, 2008

Mucho trabajo tiene Joan Creus por delante en el Barcelona, pero parece que ha empezado con ganas. La primera medida que ha tomado ha sido renovar a Xavi Pascual al frente del banquillo, después del buen rendimiento del equipo en playoffs. Pascual, que parecía tener la salida del club asegurada a final de temporada, se ha ganado la renovación tras quedar subcampeón de ACB. Claro que uno podría ver esta teoría desde otro punto de vista. También se podría decir que Pascual ha llegado hasta donde le han permitido los jugadores: mientras la plaza en Euroliga estuvo en juego, su grupo fue casi imbatible. Una vez asegurada esa plaza, el equipo volvió al estado medio aletargado que caracterizó el resto de su temporada. La cuestión es… ¿por qué no jugaron siempre así? Es más… ¿es fiable un grupo tan veleidoso?

Por suerte, parece que Creus tiene previsto crear un proyecto nuevo en torno a dos figuras clave: una, claro, es la más codiciada del verano en España (y supongo que media Europa), Marc Gasol, de quien aún no se conoce su destino. Pero si la contratación de Marc parece difícil, más lo parece aún la del otro jugador codiciado por Creus: Juan Carlos Navarro, a quien “Chichi” ya parece haberle echado la caña. No parece que después del Vía Crucis que ha sufrido este año en Memphis, la Bomba vaya a regresar alegremente a Can Barça, y salvo que no encuentre un contrato que le permita saldar sus cuentas pendientes en la Ciudad Condal, no creo que Navarro esté por volver, al menos el año que viene. Y no creo que le cueste encontrar ese contrato, la verdad… pero cualquier cosa menos quedarse en los Grizzlies, por favor.


Celtics 2-Lakers 0: Parece que Pierce está bien

9 Junio, 2008

Boston Celtics 108-Los Angeles Lakers 102 (2-0):

Paul Pierce era la gran duda para el segundo partido de la final de la NBA. Y aunque jugara, nadie sabía cómo respondería su rodilla. ¿Le impediría jugar a su ritmo normal? Pues Pierce jugó, y desde el primer momento quedó claro que estaba perfectamente recuperado del susto del primer encuentro. De hecho, el alero de los Celtics fue la auténtica estrella del partido: metió 28 puntos (4/4 triples incluidos), capturó 4 rebotes, dio 8 asistencias… y metió dos tiros libres en el último minuto que impidieron que los Celtics sufrieran una debacle histórica que podría haber marcado un punto de inflexión en estas series.

El partido estuvo dividido en dos clarísimas partes: en la primera, que duró algo más de 40 minutos, los Celtics manejaron a los Lakers con bastante comodidad, ayudados, eso sí, por un sonrojante caserismo arbitral que rayó en lo vergonzoso. Paul Pierce era dueño y señor del ataque de los verdes y, como si Kobe Bryant se hubiera cambiado la camiseta, hacía lo que quería: tiraba de lejos, fintaba y penetraba para culminar en canasta o doblar a algún compañero mejor situado… si no hubiera existido el duelo histórico del séptimo partido de la serie contra los Cavaliers de LeBron James, diría que el de ayer fue el mejor partido de Pierce en todos los playoffs. Pero sí que fue el más decisivo, el más importante, porque Pierce fue el motor que empujó a los Celtics a lo largo de todo el encuentro. Pero no estuvo solo, ni mucho menos. Kevin Garnett estuvo menos anotador que el primer partido pero cumplió bajo los tableros (17 puntos y 14 rebotes), Ray Allen apareció cuando tuvo que aparecer desde la larga distancia (17 puntos y 3 triples) y Rajon Rondo dio una auténtica lección de cómo dirigir a un equipo, terminando con sólo 4 puntos pero 16 asistencias. El joven base de los Celtics jugó un gran partido, tal vez afeado por los cuatro tiros libres que falló, dos de ellos en momentos delicados.

Mientras tanto, los Lakers andaban perdidos en el partido, del que les habían echado la buenísima defensa de los Celtics y algunas decisiones arbitrales. Así, Kobe se encontró sin quererlo ni beberlo con dos faltas, una de ellas, dudosísima, señalizada en ataque por soltar ligeramente el codo contra Ray Allen. La Mamba Negra se tuvo que ir al banquillo casi antes de empezar a carburar. Ante eso y el espesor en ataque de Lamar Odom (qué serie tan flojita está teniendo por ahora) y Derek Fisher, los Lakers se encomendaron a Pau Gasol, que mejoró su rendimiento del primer encuentro y tuvo una muy buena primera parte, anotando con facilidad sobre Garnett con varios movimientos interesantes. Pau terminaría con 17 puntos y 10 rebotes, pero en la segunda parte volvió a desaparecer un poco, no tanto por su culpa como por las circunstancias del partido, que puso el balón en manos de los cañoneros angelinos. Ah, y su defensa volvió a ser un poquito blanda en ocasiones, pero el chico va mejorando poco a poco en eso…

Sin embargo, el gran desequilibrio volvía a producirse cuando los jugadores de banquillo de uno y otro equipo pisaban el parquet. Y es que, así como los reservas de los Lakers seguían pululando por la pista sin hacer nada constructivo, los de los Celtics fueron un auténtico ciclón, encabezado por Leon Powe. El power forward de segundo año (el que aparece en la imagen de arriba machacando, vaya) irrumpió en el partido en el segundo cuarto forzando numerosas faltas y marchándose a la línea de tiros libres ocho veces seguidas (terminaría con 9/13). P.J. Brown también aportaba sus puntitos y su clásica pelea bajo los aros, que no es poca. Y así, con tantas aportaciones de tanta gente diferente, y con Kobe en el banquillo con tres faltas, una técnica por protestar y una cara que era un poema, no es de extrañar que los Celtics empezaran a abrir brecha en el marcador, que al descanso marcaba un claro 54-42.

Los Lakers intentaron recuperarse en la reanudación, y lograron ponerse sólo a nueve pese a que los Celtics seguían jugando a un altíismo nivel. Gasol seguía aportando cosas y Kobe había despertado, pero seguía sin conseguir ir a la línea de tiros libres, algo casi insólito en él. Pero entonces llegó el nuevo arreón de los Lakers: en los últimos minutos del tercer cuarto, de nuevo con Pierce como capitán general, con Rondo como administrador del juego y con Powe como factor sorpresa, los Celtics desarbolaron, literamente, a los Lakers, marchándose al descanso con un demoledor 83-61. 22 arriba. El partido parecía haber terminado. En los primeros minutos del último cuarto, la cosa siguió igual, Garnett se sumó a la fiesta y Powe culminó el que sin duda debió de ser el mejor partido de su vida deportiva hasta ahora con dos contraataques en los que los Celtics parecían los Lakers del showtime y Powe un James Worthy con el torso de un toro. Atención al primero de ellos, en el que el pobre Pau volvía a quedar posterizado:

Powe, que terminó con 21 puntos en 15 minutos, tuvo una última acción espectacular, un tremendo coast to coast cuando la defensa de los Lakers ya era una caricatura, y que culminó con este espectacular mate:

A siete minutos y medio del final, los Lakers perdían de 24, y Phil Jackson no sabía qué hacer para frenar la sangría. Pidió el enésimo tiempo muerto… y de pronto se obró el milagro. Inconscientemente, los Celtics dieron por finiquitado el partido y bajaron el pistón. Bajaron alarmantemente el pistón. Pero los Lakers no dejaron de creer en sí mismos. Encabezados por un Kobe enrabietado, los Lakers apretaron en defensa y, alternando su pléyade de cañoneros y con Gasol como única referencia interior (Odom andaba con problemas de faltas), emprendieron lo que parecía una remontada imposible. Sin embargo, los Celtics anotaban, cuando lo hacían, de dos en dos, y los Lakers mordían el marcador a golpe de triple. Lo de esos últimos minutos fue una auténtica lluvia de canastas de tres puntos de todos los colores: Jordan Farmar y Sasha Vujacic se convirtieron en ametralladoras desde la línea, Kobe empezó a anotar con facilidad y de pronto saltaron todas las alarmas en el banquillo de los Celtics. La patata caliente estaba ahora en manos de Doc Rivers, que veía cómo la ventaja se iba reduciendo a pasos agigantados y no podía hacer nada por evitarlo. Se fallaban tiros, se perdían balones y los Lakers anotaban, anotaban y anotaban. El parcial de 31-9 ponía a los Lakers a sólo dos puntos (104-102) a menos de un minuto del final.

Pero entonces, una vez más, volvió a surgir la figura de Pierce, para forzar una falta en una penetración y marcharse a la línea para lanzar dos tiros libres que serían decisivos para el partido, y quién sabe si no para la serie. Pierce no sólo metió los dos tiros, sino que en su siguiente acción defensiva taponó un triple lanzado por Vujacic que podría haber metido de nuevo a los Lakers en el partido. Dos tiros libres más de James Posey daban definitivamente el partido a los Celtics… que todavía tenían el susto en el cuerpo. Kobe Bryant terminó con 30 puntos y 8 asistencias y el banquillo que durante tres cuartos no había existido contribuyó lo suyo: Vujacic metió 8 puntos, Farmar 8 y Turiaf aportó 4 más en sendos alley-oops… pero fue en vano.

Ahora la serie se va a Los Ángeles, y aunque los Lakers van 2-0 abajo, el cuasi-milagro de anoche cambia un poco las cosas. No habría sido lo mismo volver a casa después de ser apalizados por 20 puntos que volver después de haber estado a punto de culminar una remontada histórica. SI a eso añadimos que el caserismo arbitral debería mantenerse también en el Staples, está claro que los Lakers tendrán mucho que ganar en el tercer encuentro, que se jugará el martes. Y no hay que olvidar que la Mamba Negra todavía no ha aparecido en todo su esplendor en ninguno de los dos primeros partidos… ¿lo hará en el tercero, ya en casa? Y lo que es más importante… ¿le seguirá dando la réplica Paul Pierce? Esperemos que sí, que la calidad de los partidos parece ir in crescendo, y el de anoche ya estuvo muy entretenido. Con los Lakers contra las cuerdas, el del martes debería ser otro partidazo…