Si hay un nombre que está sonando por encima de los demás en los rumores de traspasos y fichajes que asolan la NBA en estos días, por encima incluso de un clásico como el de Jermaine O’Neal, ése es sin duda el de Carmelo Anthony. Después de que su nombre sonara en un posible traspaso a New Jersey Nets, ahora son los Detroit Pistons los que parecen interesados en hacerse con los servicios del alero de los Denver Nuggets. Se habla de la posibilidad de traspasar a Chauncey Billups a los Nuggets a cambio de Anthony, movimiento en el cual los dos equipos saldrían ganando: los Nuggets se llevarían un buen base al que aún le quedan un par de años a buen nivel, y que no tiene un contrato demasiado hinchado (11 millones de dólares el año que viene… cada vez que escribo cosas como “no demasiado hinchado” y “11 millones de dólares” en la misma frase, me siento… no sé cómo me siento). Por su parte, los Pistons se llevarían una poderosa arma ofensiva, algo dada a los excesos, eso sí. Además, tendrían bien cubierto el puesto de base en la figura de Rodney Stuckey, que ha sido sin duda la mejor noticia para los Pistons en estos playoffs.
De concretarse el traspaso (lo cual es mucho decir a estas alturas), la cosa no dejaría de ser paradójica: los Pistons elegían en segundo lugar en el draft de 2003, en el que “Melo” fue elegido en tercer lugar. Los Pistons, sabios ellos, eligieron a… Darko Milicic. Sin duda, una tremenda mancha en el casi inmaculado historial de Joe Dumars, que ahora podría borrar cinco años después. (Sí, también podríamos decir que no sólo dejaron pasar a Anthony, sino también a nombres como Chris Bosh, Dwyane Wade y Kirk Hinrich, por ejemplo… pero no lo haremos para no mortificar a los fans de los Pistons.)
Y ya que hablábamos de Jermaine O’Neal, recientemente ha confirmado que se quedará en los Pacerse hasta concluir su contrato y meterse en el bolsillo los 40 milloncejos de dólares que le pertenecen por esas dos temporadas. Sin embargo, parece que hay un equipo en la liga dispuesto a llevarse su sueldo y su historial de lesiones a casa con un lacito: los Cleveland Cavaliers, que, empujados por la necesidad de darle a LeBron James un buen acompañante en ataque, podrían intentar hacerse con los servicios de “el otro” O’Neal. No estaría nada mal como traspaso suicida, la verdad. Sería una digna continuación del trade que realizaron el pasado mes de febrero, por el cual se hicieron con los servicios de Ben Wallace en una maniobra que hizo poco más que aumentar enormemente el precio de la plantilla de los Cavs, sin aportar nada significativo a su juego. Ahora, esos 14,5 millones de dólares que cobra Benito podrían pesar mucho en un supuesto intento de los Cavs por hacerse con Jermaine, que cobrará el año que viene nada menos que 21,3 millones de dólares. Sí, habéis leído bien, 21,3 millones de dólares. Por un hombre que el año pasado jugó 42 partidos y promedió 13,6 puntos y 6,7 rebotes. Ajá… ¿He dicho ya que LeBron cobrará el año que viene casi 14,5 millones de dólares? De concretarse el fichaje de O’Neal (Dios no lo quiera, ni siquiera los Cavs y LeBron merecen algo así), estaríamos hablando de que la proporción sueldo-calidad de los Cavs estaría a la altura de la de los Knicks, que ya es mucho decir.
En fin, el primer rumor me lo creo, aunque no se acabe realizando… El segundo, como que no.

