Penúltimo partido de la temporada para los Desesperados, frente a unos hasta ahora desconocidos CAT. El encuentro en cuestión se saldó con la cuarta victoria naranja (segunda en apenas tres partidos) y, lo que es mejor, con el descubrimiento de una joven perla de la “cantera” que podría convertirse en una parte del futuro cercano de los Desesperados… si logramos engatusarle. Hablo de Javi, un espigado chaval de casi 1,90 y buenas piernas que tuvo el detallazo de pasarse a jugar el partido habida cuenta de que, una vez más, andábamos escasos de efectivos. Y menos mal que lo hizo, porque con él fuimos cinco justitos. La lista de bajas fue casi interminable: Melchor, Joan, Miguel, Jaime… Una vez más, los Desesperados eran los necesarios para jugar un partido en condiciones, y ya está. Y estuvieron a punto de pagar caro el no tener ningún cambio, habida cuenta del estado de forma de alguno de los asistentes.
Sin embargo, por una vez el equipo tuvo oficio. En un primer cuarto en el que todavía había fuerza en las piernas y el asfixiante clima sahariano del pabellón de Verneda no había sofocado a algún orange, los Desesperados movieron bien el balón y consiguieron alguna canasta fácil. De hecho, es la primera vez que yo recuerde en la historia de este equipo en que todos los jugadores metieron alguna canasta en un cuarto. No muchas, pero todos mojaron. Los rivales también iban justos de efectivos, y aunque tenían un par de jugadores que hacían cosas interesantes, su inferioridad en centímetros empezaba a notarse bajo los aros… en especial ante Javi, que empezaba a demostrar que una de sus virtudes es el rebote ofensivo. ¡Cómo salta el chaval!
La cuestión es que los Desesperados llegaron al final de ese primer cuarto con ventaja. Poca, pero decisiva: 13-9. Los anaranjados lograrían mantener esos cuatro puntitos de ventaja durante los dos siguientes cuartos, pese a que para el segundo periodo a algún que otro jugador (véase servidor) ya empezaba a faltarle el aire. Pero al que no le faltaba era a Ferran, que tuvo el día inspirado (una vez más) y salvó a los Desesperados de un par de atascos en ataque, enchufando canastas de todos los colores. El segundo y el tercer cuarto fueron suyos, con alguna ayudita de Javi, que visto que el rebote ofensivo estaba asequible, atacó como un jabato el tablero de los CAP. Aun así, el bajón físico se notaba también en defensa, y los CAT no terminaban de marcharse del partido. Pero tampoco apretaban demasiado. Era casi como si esos cuatro puntos fueran una barrera insalvable para ellos.
Y así, con los Desesperados cuatro arriba (33-29), cómo no, se enfiló el último periodo, con algunas dudas en el equipo y más de un par de piernas que parecían bloques de piedra de esos que arrastran a los gángsters al fondo de un río. También había dudas al respecto de la labor del árbitro, que parecía empeñado en darle más vida al partido de la que tenía con decisiones increíbles y erróneas para ambos bandos. Mientras tanto, Antonio había despertado de un partido un tanto apático gracias un triple estratosférico desde la banda (que ni él mismo se creía, a juzgar por sus lamentos al soltar el balón). Además, la Gardela había encontrado por fin su juego, forzando penetraciones en las que siempre sacaba falta o canasta… bueno, vale, canasta no sacaba, pero estuvo a punto de lograr el 2+1 en varias ocasiones. El Pistolero y Chema también habían salido un poco de su crisis física y parecían algo más enchufados, lo cual hizo que un cuarto en el que a priori la cosa no estaba nada clara acabara volviéndose muy cómodo. La guinda la pusieron los propios CAT, que perdieron a uno de sus jugadores por faltas, quedándose sólo con cuatro. A partir de ahí fue todo coser y cansar (a diferencia del partido anterior, en que fuimos incapaces de vencer contra cuatro), y las diferencias a favor de los orange fueron creciendo poco a poco. Un 2+1 del Pistolero tras sentar cátedra de cómo debe jugar un palomero (es decir, sin bajar a defender) y una primorosa entradita de Javi, en la que nos demostró que no va falto de fundamentos, acababan de sellar el partido a favor de los Desesperados. El resultado final, 53-40, tal vez fuera un poco excesivo para lo que fue el desarrollo del partido, pero como ya he dicho alguna vez andamos demasiado necesitados de victorias como para no aprovechar y maquillar resultados cuando se presenta la ocasión.
En definitiva, que la velada no podía haber salido mejor: se ganó y se descubrió a un posible fichaje que parece que estaría dispuesto a participar con el equipo el año que viene si los números no cuadran (cualquier cosa por no repetir el sinvivir que supone cada partido de esta temporada en cuanto a número de efectivos). Javi aportó cosas de las que no andamos muy sobrados: rebote ofensivo, buenas piernas y descaro. Se espera que vuelva a pasarse en el próximo partido del equipo, el jueves de dentro de dos semanas, día 3 de julio. Si repite actuación, habría que considerar la posibilidad de “draftearle”… Y por lo demás, avisar a quienes no vinieron de que ese partido será el último de la temporada… y de que hay una cena de fin de fiesta por concretarse. Avisados quedáis.
Termino con los totales de puntuaciones de cada jugador: Antonio (8, con dos triples), Ferran (28), Pistolero (7), Chema (2), Javi (8).

20 Junio, 2008 a las 10:42 am
Gran noticia la de Javi!!!
El chico apunta buenas maneras, muy alto, muy joven y tiene mucho margen de mejora. Y no olvidarse del hermano que tiene una pinta de jugón muy interesante!
Correcto el análisis del partido, pero incidir en que los CAT se quedaron con 4 hombres a falta de 1m30 más o menos. Cuando el partido estaba más que sentenciado y este hecho no afectó para nada al desenlace final.
Lo cierto es que el partido lo controlamos de inicio a fin y en ningún momento peligró la victoria ante un rival bastante flojete sobre todo en defensa.
Por cierto hablando con Nacho el otro día me dijo que para el año que viene podría fichar durante la 1ª liga (la 2ª ya no). Una baza más… el mercado de fichajes tb llega a la liga 2+1!!!
Nos vemos!