
La cosa estaba bastante cantada, y por si acaso había alguna duda, el fulgurante fichaje de David Andersen, cerrado por el Barcelona este fin de semana, dejaba las cosas aún más claras. Pero Marc Gasol ha hecho oficial hoy la decisión en una rueda de prensa que ha dado en Girona: el año que viene jugará en la NBA. En principio tiene una oferta de tres años de los Grizzlies, pero no descarta acabar recalando en otro equipo. (Naturalmente, los Grizzlies, con Chris Wallace a la cabeza, se harán los suecos hasta el 1 de julio, claro.) Así pues, al mediano de los Gasol le han podido más las ganas de jugar en la mejor liga del mundo a sus 23 años que las ofertas, económicamente superiores, que había recibido tanto de la ACB como de equipos europeos. Por lo menos, siendo elección de segunda ronda, Marc ha podido negociar su salario, y se habla de tres milloncejos de dólares, pero es un dato sin confirmar.
Memphis Grizzlies se convierte así en el trampolín oficial de los jugadores españoles en la NBA: allí empezó su hermano Pau, allí empezó (y terminó, al menos por ahora) Juan Carlos Navarro, y allí empezará él. La verdad es que Memphis no es un mal destino para dar los primeros pasos en la NBA. Aunque la plantilla probablemente cambiará bastante a lo largo de los dos próximos meses, no hay ningún jugador interior que tenga asegurada la titularidad, ni mucho menos. Si sus dos principales rivales son Darko Milicic y Jason Collins (a Kwame Brown no vale la pena ni mencionarlo, si es que sigue jugando en la liga el año que viene), que entre los dos no le llegan a Marc ni a la suela de las zapatillas, estaría por decir que será Marc el que tenga más números para ser el “5” titular. Pero repito que los Grizzlies van a cambiar bastante este verano, y entre esos cambios tal vez haya algún jugador grande que tal vez le pelee minutos, sobre todo si, como todo parece indicar, Memphis ficha a Kevin Love en el draft, un 2,05 con buena muñeca que no tiene mala pinta. Pero aun si su mayor rival es otro rookie, creo que puede tener al menos 20-25 minutos por partido sin problemas, más que suficiente para demostrar que tiene fuste para jugar en la NBA.
Los contras, los habituales para un rookie que llega a la liga y además es extranjero: deberá adaptarse al cambio en el tipo de juego, deberá acostumbrarse a recibir mucha, mucha cera (aunque me da que Marc aguanta mejor las galletas que Pau… ya lo ha hecho este año en Girona) y deberá acostumbrarse a ganarse hasta el último minuto trabajando muy, muy duro. Pero incluso para eso es mejor Memphis: salvo milagro, volverán a ocupar los últimos puestos de la liga, y eso significa que siempre habrá oportunidades que un jugador como Marc debe aprovechar sin demasiados problemas. También está el cambio de vida, claro, que es un factor a tener en cuenta (y si no que se lo digan a Navarro). Sin embargo, Marc es un jugador joven y no debería tener problemas en adaptarse, máxime si se tiene en cuenta que ya vivió en Memphis cuando Pau dio el salto en su momento.
Todas estas reflexiones, claro, no valen un pimiento si los Grizzlies utilizan a Marc como moneda de cambio para subir puestos en el draft, claro, que no es una cosa nada descabellada.
Así que nada, parece que ya tenemos otro españolito en la NBA, juegue en los Grizzlies o no. Con Rudy y Marc, pero sin la Bomba y Garbajosa, por ahora seguimos con cinco efectivos “ÑBA”. Habrá que ver cómo les va a nuestros dos nuevos “rookies”…