Dos factores han marcado los drafts de los últimos nueve años: por un lado, la irrupción de los jugadores extranjeros en las posiciones más altas del proceso de selección, con tres números uno y un número tres no americanos. Por el otro, la hornada de jugadores drafteada en 2003, que muchos ya ponen a la altura de la generación del 84. ¿Superarán los LeBron, Carmelo y demás a los Olajuwon, Jordan y compañía? Sólo el tiempo lo dirá… aunque aquí el menda piensa que no.
Kenyon Martin
2000: La cosa empezó mal, por no decir fatal. De los tres primeros jugadores elegidos en el draft de 2000, dos han resultado ser absolutos bluffs (el dos, Stromile Swift, elegido por los Vancouver Grizzlies, y el tres, Darius Miles, elegido por Los Angeles Clippers), mientras que el número uno, Kenyon “Bruto” Martin, no ha dejado de mostrarse como un jugador absolutamente irregular en sus ocho años en la NBA. En buenas condiciones, es un jugador capaz de todo: anota, rebotea, intimida… y también es temperamental como pocos. Sin embargo, las graves lesiones sufridas en las últimas temporadas han frenado en seco cualquier posible evolución, relegándole hasta ahora a un papel secundario en unos Denver Nuggets que corren cada vez más peligro de caer en la entropía con elementos como Martin, Carmelo y alguno más. Una pena, porque tiene calidad de sobras para triunfar.
De Miles y Swift, por desgracia, no se puede decir lo mismo. Los dos han fracasado estrepitosamente desde su llegada a la liga: Swift no logró triunfar en sus cinco primeros años en los Grizzlies, ni tampoco en su breve exilio en los Rockets antes de volver al estado de Tennessee. De hecho, ni siquiera ha logrado hacerse un hueco en el quinteto titular de ninguno de sus equipos (ahora está en los Nets). De Miles se puede decir lo mismo, con la añadidura de las lesiones, que le han impedido completar siete de las ocho temporadas que lleva en activo. Ahora anda en la nómina de Portland, pero hace casi dos años que no juega un partido.
La cosa no mejoró por detrás de estos tres. El número cuatro, Marcus Fizer, elegido por Chicago, jugó sólo dos temporadas en los Bulls, y tres medias temporadas más a caballo entre Chicago y Milwaukee, antes de dar el salto a Europa, donde pasó por España (Polaris World Murcia) y ahora mismo juega en el Maccabi. Todo un número cuatro del draft, exiliado en Europa con menos de 30 años. ¿Alguien conoce una definición mejor de “mala elección”? Al menos el número cinco, Mike Miller, elegido por los Magic, sí que ha demostrado tener buena calidad, sobre todo como tirador. Aunque no es una súper estrella de la liga, sin duda es mejor que casi todos los que le precedieron (salvo tal vez Martin), y ahora podría acabar de dar un salto cualitativo en su nueva etapa en los Timberwolves.
El resto de la primera ronda del draft del 2000 fue una extraña amalgama de jugadores mediocres y proyectos de jugadores a medio concretarse aún hoy en día. Para que os hagáis una idea, Chris Mihm fue elegido en el número 7 por lo Cavs, Kenyon Dooling en el 10 por los Clippers y Jake Tsakalidis en el 25 por los Suns. Un auténtico infierno de draft, sin duda, del que sólo salvaré tres nombres en esta primera ronda: Jamal Crawford, Hedo Turkoglu (y sólo por su última temporada) y Jamaal Magloire, aunque éste también parece estar casi acabado. ¿Segunda ronda? ¿Queréis que hable de la segunda ronda de este espanto de draft? Pues vamos a hablar de la segunda ronda, pero sólo porque hay un jugador que ha acabado demostrando ser mejor que los 42 que le precedieron. En el número 43, los Bucks elegían a Michael Redd. Redd ha resultado ser un anotador puro. Sólo sabe meter puntos, pero eso, al menos, lo hace bien. ¿Hay alguien más en el resto de draft que pueda decir lo mismo? Ah, una última curiosidad: en los puestos 51 y 58 de este draft fueron elegidos dos jugadores que se han proclamado campeones de la ACB este año con el TAU, Igor Rakocevic y Pete Mickeal. El pobre Rako llegó incluso a jugar 42 partidos con Minnesota, promediando 5,8 minutos y 1,9 puntos. Sin duda, hizo bien volviendo a Europa.
Kwame Brown… ¿el peor número uno de la historia?
2001: Al lado de lo del año 2000, el de 2001 pareció un draft fantástico. Eso sí, tuvo al que probablemente sea el peor número 1 de la historia: Kwame Brown, otro hombre salido directamente de high school y elegido por los Washington Wizards. Sus números son sobrenaturalmente inquietantes: con sus 2,10 de estatura, Kwame promedia, en sus siete años como profesional, 7,5 puntos y 5,7 rebotes por partido. Ni siquiera llega a un miserable tapón por encuentro, ni alcanza el 60% en sus tiros libres. Su mejor año fue sin duda el tercero en Washington, donde superó por única vez en su carrera los 10 puntos por encuentro, acompañados de 7,4 rebotes. Desde entonces, hay que reconocer que ha estado bastante castigado por las lesiones (bueno, y por los entrenadores que le ven como lo que es: un mal jugador), y sólo ha logrado superar los 50 partidos en una ocasión.
Por detrás, por suerte, la cosa fue mejor. En el número dos los Clippers eligieron a Tyson Chandler, otro de físico privilegiado al que le costó bastante arrancar, pero que después de pasar por Clippers y Bulls parece que en New Orleans por fin se ha convertido en lo que amenazaba ser: un jugador duro, intimidador y buen reboteador. El número tres, como todos sabemos, fue Pau Gasol, elegido por los Grizzlies. Poco vamos a decir de Pau, salvo que fue uno de los mejores de ese draft y el español drafteado en puesto más alto. Por detrás vinieron ese monumento a la indolencia que es Eddy Curry, Jason Richardson y uno de los mejores defensores de la liga, Shane Battier. En séptimo lugar los Nets draftearon al hoy fallecido Eddie Griffin, y a partir de ahí la cosa volvió a la irregularidad. En el lado bueno, jugadores como Joe Johnson (nº 10, Celtics), Richard Jefferson (nº 13, Rockets), Gerald Wallace (nº 25, Kings) o Samuel Dalembert (nº 26, Sixers). En el malo, uno que se ha juntado con Curry en los Knicks para formar una histórica pareja de holgazanes (Zach Randolph, nº19, Blazers) o medianías como Jason Collins, Steven Hunter o Brendan Haywood, que parece que esta temporada ha querido empezar a mejorar. Por cierto que en esta primera ronda cabe mencionar la presencia de dos bases europeos: en el número 24, los Jazz elegían a Raúl López, que tras algún destello en sus dos temporadas en Salt Lake City tuvo que volver a Europa lastrado por las lesiones. En el 28, los Spurs elegían a un fulgurante base francés que resultaría ser justo la pieza que necesitaba el equipo para confirmarse como una dinastía: Tony Parker. ¡Ups, eso es lo que yo llamo una ganga!
En la segunda ronda de nuevo hubo sleepers: empezando por el número 30, en el que los Warriors apostaron fuerte por Gilbert Arenas, a quien muchos consideraban una mezcla de base y escolta sin futuro. El “Agente 0” pronto les demostraría cuán equivocados estaban todos. En el 37, los Pistons eligieron al turco Mehmet Okur, que tras mostrarse irregular en sus años en Detroit, por fin ha encontrado su lugar en los Jazz. Y poca cosa más había que rascar a esas alturas…
Yao Ming, China invade la NBA
2002: Yao Ming se convirtió en el primer número uno asiático en la historia del draft. Escogido por los Rockets, el chino de 2,29 ha respondido a las expectativas siempre que se lo han permitido las lesiones, y aunque no ha acabado de convertirse en el dominador de la liga que algunos esperaban, su mezcla de buena muñeca y movimientos al poste, combinada con su estatura, le hacen un center difícil de parar. Eso sí, año tras año es elegido en primer lugar en las votaciones del All-Star, lo que da una idea de su popularidad entre la comunidad china. El “bust” de este año llegó en el número dos, en la persona de Jay Williams. En este caso, la fatalidad arrebató a los Bulls de un interesante base que demostró buenas cosas en su año de rookie. Un gravísimo accidente de moto sufrido en verano de 2003 acabó con su carrera en la NBA… y casi con su vida. Williams se estrelló contra un poste, y el impacto le seccionó un nervio de su pierna, le fracturó la pelvis y le desgarró tres ligamentos de la rodilla izquierda. Tardó meses en recuperarse de las lesiones, los Bulls se libraron de él y, aunque ha intentado volver al baloncesto de primer nivel (llegando a jugar algunos partidos con los Nets), su estado físico le ha lastrado una y otra vez. Los jugadores inmediatamente posteriores a Williams en la primera ronda (Mike Dunleavy, Drew Gooden, Chis Wilcox) aún no han demostrado nada que garantice una elección tan alta, e incluso hay alguno más, como Nene Hilario, que también ha sufrido graves problemas físicos. No, hay que irse hasta el número 9 para encontrar a la siguiente perla: en esa posición, los Phoenix Suns elegían, directamente desde high school, a un atlético power forward llamado Amare Stoudemire. La explosividad y talento de Amare podrían haberle convertido en una de las grandes figuras de la liga ya desde sus primeros años, pero su lesión de rodilla de hace dos temporadas frenó un poco su progresión. Sin embargo, ya en esta temporada ha dado muestras de recuperar poco a poco su potencia, así que habrá que seguirle de cerca. Por detrás de Amare los Heat hicieron otro buen fichaje con Caron Butler, que ha explotado de todo en los Wizards. Por cierto que tanto uno como otro fueron drafteados por debajo del georgiano Nikoloz Tskitishvili, elegido por los Denver Nuggets en quinta plaza, y que promedió menos de 3 puntos por partido en los cinco años que jugó en la NBA. Tras daros unos instantes para asimilar ese dato, soy incapaz de destacar nada positivo del resto de primera ronda, más allá de decir que se caracterizó por los fracasos de los jugadores europeos (Bostjan Nachbar, Jiri Welsch) y por algún otro elegido en un puesto alto que dio muy pronto el salto a Europa (como Marcus Haislip, elegido por los Bucks en el puesto 13, y que sólo jugó dos medias temporadas en Milwaukee). En el puesto 34 en la segunda ronda, todo un hallazgo como Carlos Boozer, elegido por los Cavs. Por allí rondaban también futuros ACB como Robert Archibald y Mario Kasun, y también al revés: dos ACB de gran renombre que luego darían el salto como Juan Carlos Navarro y Luis Scola.
Lebron James… ¿el nuevo Michael Jordan?
2003: Es cierto que la ristra de nombres que aparecen entre los diez primeros jugadores de este draft impresiona: LeBron James, Carmelo Anthony, Dwyane Wade, Chris Bosh, Chris Kaman, Kirk Hinrich, T.J. Ford… sin duda, ha sido el mejor de la década. Lo de “el mejor de la historia” aún es pronto para confirmarlo, aunque ya hay algunos, como Wade, que ya tienen anillos en sus manos. Sin embargo, tiene una lacra en el número dos que puede invalidar esa candidatura de forma automática y eterna: con todo ese talento suelto, los Detroit Pistons eligieron… al serbio Darko Milicic. Milicic no se comió un torrao en los Pistons, y tras su salida de allí, su lamentable rendimiento no ha hecho más que darle la razón a Larry Brown. Por si eso fuera poco, además es un absoluto descerebrado, como demostró con sus polémicas declaraciones en el pasado Eurobasket. Ahora mismo son los Grizzlies los que tienen a esta inutilidad con patas en plantilla, veremos qué le depara el futuro. Por lo demás, casi todos los drafteados se han convertido en hombres importantes en sus respectivas franquicias, y son sin duda buena parte del futuro de la liga. En concreto LeBron James, a quien todos auguran un gran futuro (es otro “heredero de Michael Jordan“)… aunque es algo que está por ver. Por debajo del puesto 10 la cosa flojea un poco más, de manera inevitable, aunque se puede destacar a David West en el puesto 19 (Hornets) y a Leandro Barbosa y Josh Howard en el 29 y el 30. No está nada mal para una primera ronda. En la segunda, salvo el rey de los pósters, Kyle Korver, el resto de jugadores aún no han dicho esta boca es mía en la liga… y muchos nunca lo dirán.
Dwight Howard, “Superman”
2004: 2004 mantuvo un buen nivel en el draft, sobre todo en lo que a hombres altos se refiere. El número uno fue Dwight Howard, elegido por los Orlando Magic, y destinado a ser el nuevo Shaquille (salvando las distancias, claro) de la liga. “Superman” ha ido mejorando temporada tras temporada, y al igual que Shaq, su sola llegada ha cambiado a los Magic. Veremos si con un buen equipo logran por fin hacer algo grande. El número dos fue otro hombre interior, Emeka Okafor, al que las lesiones le han impedido progresar todo lo que parecía posible en su primer año, pero aún es muy joven. Y es que ya estamos en drafts tan recientes que se hace complicado juzgar a jugadores con apenas cuatro años de experiencia en liga. Lo mismo se puede decir de Ben Gordon, elegido por los Bulls en el número tres. En el cuatro, Los Clippers ficharon un base con mal fario: Shaun Livingston, un prometedor joven al que las lesiones ni siquiera le han dejado completar una sola temporada en la liga. Aún no se ha recuperado de la gravísima lesión sufrida en la temporada 2006-2007, y parece que los Clippers podrían deshacerse de él próximamente. Hay algunos otros nombres interesantes en esta primera ronda: Andre Iguodala, Luol Deng, Andris Biedrins, una perla en el número 15 llamada Al Jefferson, y una importante dosis de jugadores del este de Europa, casi todos los cuales han pasado bastante desapercibidos en la liga: Viktor Khryapa, Sergei Monia, Pavel Podkolzine… y tal vez los dos únicos salvables, Sasha “The Machine” Vujacic y Beno Udrih, un esloveno que ha demostrado ser buen base a poco que le han dado minutos. La segunda ronda fue una absoluta miseria, así que lo dejaremos aquí.
Andrew Bogut
2005: El segundo número uno no americano en tres años fue el australiano Andrew Bogut. Ya entonces se empezaba a notar la escasez de hombres altos en la liga que aún se mantiene a día de hoy, y la cosa llevó a los Bucks a arriesgarse con el “aussie” de 2,13. Pese a tener un primer año flojo, Bogut también ha ido mejorando a cada temporada que pasaba, y 2008-2009 podría ser su año. Pero sin duda, lo mejor de ese año serían los bases, y no los hombres altos. Ojo a los números 3 al 5: Deron Williams (Jazz), Chris Paul (Hornets), Raymond Felton (Bobcats). Los Jazz fueron muy criticados por elegir a Williams por encima de Paul, pero el movimiento les salió muy bien, y tienen base para mucho tiempo. De Paul, claro, no hay que decir nada: para mí fue el MVP de esta pasada temporada. Y Felton, si consigue pulir algún problemilla en su juego, también puede ofrecer buenos años a los Bobcats. La lista de jóvenes promesas (muchas de ellas aún sin confirmar) sigue hasta bien entrada la primera ronda: Channing Frye, Martell Webster, Charlie Villanueva, Andrew Bynum, David Lee, Linas Kleiza… ah, sí, y en el número 11, el pick desperdiciado del año: los Magic elegían a Fran Vázquez sólo para descubrir, atónitos, que el jugador se echaba atrás y no quería ir a la liga. Sí señor, “Galicia Calidade” haciendo amigos. ¿Para qué se inscribió entonces? Lo bueno de todo es que cada año, representantes de los Magic se pasan por España para ver si se lo ha pensado mejor y quiere jugar allí… ¡Vivir para ver! En la segunda ronda, muy abajo, en el puesto 40, los Warriors draftearon un tesoro en la persona de Monta Ellis, cuya evolución en la liga ha sido meteórica. También andaban por allí muchos que, sin saberlo, estaban destinados a ganarse el pan en Europa: Ersan Ilyasova, Alex Acker, Axel Hervelle, Erazem Lorbek, o Roko-Leni Ukic, por ejemplo. Las fronteras entre NBA y FIBA nunca han sido tan difusas.
Andrea Bargnani
2006: Andrea Bargnani fue el segundo número uno no americano consecutivo, tras Bogut. El italiano apuntó buenas maneras en su primera temporada, pero en la segunda dio un bajón estrepitoso, no tanto en cuanto a números como en cuanto a juego. El número dos, LaMarcus Aldridge, va progresando poco a poco en un buen equipo para estas cosas como son ahora los Portland Trail Blazers. El tres, Adam Morrison, ha resultado un poco más decepcionante, y tras una primera temporada un tanto irregular, desapareció del mapa tras sufrir una gravísima lesión justo antes del inicio de la temporada que acaba de terminar. Se espera que vuelva a jugar al principio de la que viene. En el número seis, y tras dudosas elecciones como Tyrus Thomas (Bulls) en el cuatro, de nuevo un buen base que sería rookie del año: Brandon Roy, drafteado por Minnesota y traspasado a Portland. Rudy Gay, Randy Foye o Rajon Rondo también andaban por allí, y son jóvenes talentos que sin duda tendrán cosas que decir en el futuro de la liga. También por entonces fue drafteado Sergio Rodríguez, cuyo trágico destino a manos de ese ogro que es Nate McMillan todos conocemos bien a estas alturas. En segunda ronda también hubo alguna pequeña perla como Paul Millsap o Daniel Gibson, pero poco más.
Greg Oden, aún por “estrenarse”
2007: El penúltimo draft hasta la fecha estuvo marcado, como tantos otros esta década, por una lesión. El número uno, Greg Oden, elegido por los Trail Blazers (menuda ristra de elecciones de Portland… estos tipos pueden dar mucho miedo en 3-4 años), era uno de los centers más prometedores de los últimos años, pero se lesionó de gravedad antes siquiera de poder jugar su primer partido como profesional. Los Blazers han tenido que sobrevivir una temporada entera sin él, y se espera que su regreso el año próximo transforme al equipo. El número dos, por los Sonics, fue para Kevin Durant, quien sin un rival claro y con su facilidad para lanzar tiros (y no siempre meterlos), se convirtió en rookie del año sin problemas, promediando 20 puntos por partido (con un 43% de acierto, eso sí). Una pena que el número tres, Al Horford, tardara en arrancar, porque terminó la temporada francamente bien en los Hawks. No me extenderé demasiado porque con un año de experiencia pocas cosas se pueden decir de muchos de estos jugadores, pero sí destacaré a los dos españoles elegidos, como todos sabemos, en ese draft: Rudy Fernández (Suns, nº24, traspasado a Blazers) y Marc Gasol (nº 48, Lakers, traspasado a Grizzlies). Ambos parece que darán el salto este verano, espero (y creo) que les vaya muy bien…
2008: Recién celebrado, más información aquí.
Y con esto llegamos al final de este largo, larguísimo repaso a la historia del draft. Espero que la cosa no se os haya hecho muy pesada y os haya servido para descubrir alguna cosita interesante. Como veis, no exageraba cuando decía que en las noches de draft se forjan dinastías y se traman caídas. Seguro que más de uno, y más de dos, se echa las manos a la cabeza al mirar atrás y analizar de nuevo sus decisiones. Sólo queda sacar lápiz y papel y tomar nota, tanto de la hornada de este nuevo draft como de todos esos jóvenes que pululan por la liga y que pronto la tomarán por asalto. Pero para eso aún quedan al menos cuatro meses, y antes, me temo que nos esperan unos cuantos fichajes y traspasos a partir del próximo martes… de los cuales iré dando buena cuenta desde aquí. Stay tuned!
Si quieres saber más cosas sobre la historia del draft, puedes leer lo que ocurrió en los drafts de los cincuenta, los sesenta, los setenta, los ochenta y los noventa.
Fuentes: Wikipedia, Hoopedia, NBA Encyclopedia y una que no termina en “-edia”: Basketball Reference









15 Junio, 2009 a las 2:15 am |
no hablen de los magic pq llegaron a la final 09 asi q no son porquerias ok?? grax
15 Octubre, 2009 a las 7:57 pm |
[...] Fuente: Marca | Imagen: blogpistolero [...]