Marcus Camby raja (y con razón) de los Nuggets

Por mucho que la NBA sea un negocio, cuando alguien lleva seis años jugando en el mismo equipo, imagino que no le hará ninguna gracia que ni siquiera le avisen de que va a ser traspasado. Y cuando ese “alguien” ha sido el mejor taponador durante los últimos tres años en la NBA, y se entera de que le han traspasado por una irrisoria opción de intercambio de segundas rondas de draft en el año 2010, es normal que se enfade todavía más. Así que Marcus Camby no estaba precisamente contento en su presentación con Los Angeles Clippers de ayer, y se puso a rajar de su ya ex equipo, con toda la razón del mundo. No olvidemos que hablamos de uno de los mejores jugadores defensivos de la última década, cuyos cuatro títulos como mejor taponador es un récord sólo igualado por dos nombres: Mark Eaton y Kareem Abdul-Jabbar. Y Camby aún tiene tiempo para intentar superarlos a ambos. Los Nuggets necesitaban liberar espacio salarial, algo perfectamente comprensible, pero seguro que había alguna forma más elegante de desprenderse de “Samurai”. ¡Una opción de intercambio de segundas rondas de draft! Ni siquiera sabía que se pudiera negociar con algo así… pero me parece auténticamente ofensivo traspasar a un jugador de la categoría de Camby por algo tan irrisorio como eso. Al menos podrían haber metido algún jugador de por medio que no tuviera un sueldo muy alto, o alguna primera ronda de draft, para darle visos de traspaso serio. Pero no, nada de nada. Al parecer los dueños de los Nuggets andan dispuestos a vender su alma al diablo por reducir espacio salarial (se habla de que el próximo podría ser Allen Iverson), y no se han cortado un pelo a la hora de realizar lo que Camby considera prácticamente una humillación pública.

“Sin duda”, respondió el jugador cuando le preguntaron si pensaba que Denver se lo había quitado de encima. “Entiendo que esto es un negocio, pero nadie me dijo ni una palabra sobre el traspaso. Tuve que enterarme por mi agente”. Camby estaba en Las Vegas entrenando con algunos de sus ya ex compañeros y se enteró de la noticia cuando volvió a su hogar en Houston. “Creo que los Nuggets han demostrado no tener ni una pizca de clase con este asunto. Me parece que se podría haber manejado mucho mejor. Lo superaré cuando empiece el training camp y esté con los chicos, pero hay cosas que nunca se olvidan. La verdad es que tengo muchas ganas de jugar contra Denver la próxima temporada.” Así que si yo fuera los Nuggets, estaría preocupado, porque un Camby hipermotivado podría hacerles un siete en defensa cuando se crucen en temporada regular. El jugador, al que le quedaban dos temporadas de contrato a sus 31 años, reconoció que sólo le habían llamado un par de miembros del cuerpo técnico y algunos ex compañeros, incluidos los peces gordos del equipo, Carmelo Anthony, Allen Iverson y Kenyon Martin. “Lamentan que me marche. Eran como hermanos para mí. Me parece una lástima que todo termine así. Les deseo todos los éxitos del mundo a nivel individual. Pero el equipo pierde a un gran defensor, así que probablemente recibirán algunos puntos más el año que viene. Pero es algo a lo que deberán acostumbrarse”. Y tiene toda la razón. Doble razón, si se tiene en cuenta que aun con Camby, los Nuggets fueron el año pasado el segundo equipo de la liga que más puntos recibió, con 107, sólo superados por los casi 109 del coladero que eran los Golden State Warriors. La cosa el año que viene puede ser peor, mucho peor. 

En cuanto a su nuevo equipo, Camby, al que acompañaba toda una leyenda del baloncesto como Elgin Baylor, fue correcto, correctísimo. Sabe que está en el que ahora mismo es sin duda uno de los peores equipos de la liga, pero declaró: “Estoy muy contento de estar aquí. Hay mucho trabajo por hacer, pero esto podría acabar resultando algo positivo. (…) En Denver me dejaron claro que no me querían allí, y yo sólo quiero estar en un lugar en el que me aprecien. Y hoy siento que se me aprecia en este equipo. No tengo nada contra los Clippers. Creo que tienen mucho talento. El año pasado lo pasaron mal por culpa de todas aquellas lesiones, pero me parece que esto puede ser un nuevo principio para mí. Estoy ansioso por afrontar este nuevo reto”.

Por último, se le preguntó qué le parecía el quinteto titular con el que baraja trabajar Mike Dunleavy, formado por Baron Davis y Cuttino Mobley en el perímetro y Al Thornton, Chris Kaman y el propio Camby por dentro. “Es un quinteto grande, con capacidad ofensiva, rebote, defensa… todo lo que se le puede pedir. Tenemos un buen núcleo y una rotación de unos nueve hombres con la que se puede trabajar muy bien”. Sin duda, eso es lo que yo llamo ver el vaso medio lleno cuando decir que está medio vacío ya resulta una enorme exageración. Pero Camby es un tipo que me cae bien (será porque es una de mis debilidades en las ligas fantasy, cuando me lo dejan pillar), así que seguiré a los Clippers de cerca este año. Y veremos si las lesiones le respetan, que el año pasado lo jugó prácticamente todo, pero “Samurai” tiene un historial de lesiones pero que muy majo, y nunca sabe lo que se puede esperar de él…

Una última perla: pese a la rajada de Camby en la rueda de prensa, sin duda la mejor frase de toda la velada la pronunció el propio Dunleavy. Cuando le preguntaron por lo desequilibrado del traspaso, fue brutalmente sincero: “¿A quién le importa lo que se haya llevado el otro equipo? Lo que importa es que nosotros nos hemos llevado la mejor parte”. Sí señor, con sinceridad. Eres un crack, Mike. 

Escribe un comentario