Pensaba yo que esta noche jugaría Andris Biedrins y que por lo tanto Letonia sería un equipo algo más peleón que la Hungría del lunes, pero me equivocaba. El letón de los Warriors debe de estar en alguna playa del Caribe, celebrando el jugoso contrato recién obtenido de su equipo y no andaba esta noche por Castellón. Y así las cosas, claro, Letonia ha sido una albóndiga más en la máquina de triturar carne que es ahora mismo España. Con dos jugadores entre algodones que ni siquiera han jugado (Raúl López y Juan Carlos Navarro, que espero que se recuperen bien para Pekín), esta noche le ha tocado brillar a gente como Rudy Fernández (ojito cómo está el mallorquín), Álex Mumbrú, Felipe Reyes… y Pau Gasol, que poco a poco va poniéndose a punto para la cita olímpica.
Una vez más, el resultado ha sido lo de menos (107-57, casi ná), y lo de más las sensaciones que ha dado la selección, que por lo general han sido bastante buenas. En el lado negativo, he visto algo fallón a Garbajosa, pero los demás parecen estar en el camino correcto. Y como el partido no ha tenido demasiada historia, me quedo con dos anécdotas: la primera, el cabreo que se ha agarrado Pau con un letón mediado el tercer cuarto. Como si quisiera hacer callar a los que le acusan de tener sangre de horchata, Pau incluso a llegado a empujar de malos modos al tal Berzins, que incluso se ha atrevido a vacilarle. La verdad es que no había visto a Pau agarrarse cabreos así hace mucho, y eso que en la NBA le zurran mucho más. ¿Será que quiere cambiar su imagen de verdad?
La segunda anécdota la forman, claro, las imágenes del ex jugador letón del Real Madrid, Kaspars Kambala, hoy metido a boxeador profesional. Ya me parecía a mí en tiempos que este chico no tenía la cabeza muy bien amueblada… y esto lo acaba de confirmar. La verdad, me quedo con Biedrins…

