Yao Ming y Ron Artest, ¿un amor posible?

2 Agosto, 2008

La línea que separa el odio, o más bien la cautela, del amor también parece muy fina en el baloncesto. El caso más reciente es el de Yao Ming, cuyas declaraciones al respecto del fichaje de Ron Artest por los Rockets han ido evolucionando, desde un evidente escepticismo hasta una cautela normal y, por último, una receptividad que roza el entusiasmo. Todo empezó a mediados de semana, cuando Yao se enteró del fichaje de Artest en la concentración de la selección china. Sus primeras declaraciones no dejaban dudas: “Por algún motivo, me gusta Artest. No sé por qué, porque la verdad, cuando juego contra él, le odio”. Y eso es lo más parecido a un elogio que dijo el chino, cuyas declaraciones altisonantes eran impropias de un jugador que se ha caracterizado por la discreción a lo largo de su carrera. Pero el amigo siguió soltando lastre: “Cuando le mandé la noticia a Luis Scola por SMS”, continuaba Yao, “hablamos de la química del equipo. Eso es lo único que nos importa. Nos importa la nueva actitud que tendrá el equipo. (…) No quiero decir que no sea bienvenido en Houston, sino que un jugador nuevo necesita tiempo”.

Poco a poco, nuestro amiguete se iba calentando: “Además, en Sacramento era uno de los jugadores más importantes. Aquí prima más la química y la comunicación”. Y ya, cuando le preguntaron por la célebre pelea en Auburn Hills, Ming soltó la bomba: “Nos preocupa algo así, claro. Y lo tenemos presente. Esperemos que ya no se meta en peleas y no salte a la grada para zurrarle a algún miembro del público.”

Siendo sinceros, también hay que reconocer que Yao elogió a Artest, diciendo que podría ser el jugador que le faltaba a los Rockets para atacar definitivamente el título el año que viene. Pero Ron-Ron se sintió dolido al enterarse de las declaraciones, y dijo que quería ser juzgado por sus actos con los Rockets, no por lo que había hecho en su pasado (que no es poco).

Entre el miércoles y el jueves, la tortilla dio la vuelta. Yao y Artest hablaron por teléfono… y por sus palabras, casí podría hablarse de que eran hermanos. “Hablé con él anoche, sobre el malentendido aparecido en las noticias”, dijo Yao (sí señor, la culpa es de los medios). “Si hay algo de lo que dije sobre Ron que le haya podido sentar mal, pido disculpas. Lo lamento mucho, porque aún no lo conozco demasiado bien. En cualquier caso, seguro que la cosa mejorará cuando nos conozcamos en persona. (…) Ahora mismo, para los Rockets es un gran fichaje, me parece un gran jugador”.

Para Artest, también va todo a las mil maravillas: “Ya me he comprado mi casa en Houston. Y cualquier malentendido con Yao está olvidado tras nuestra conversación telefónica”.

Artest y Ming, los mejores amigos del mundo. Eso sí, como se entiendan igual de bien en la pistas, cuidadín…