Al menos, un poquito. A primera vista, se diría que el 89-68 endosado por Estados Unidos a Rusia podría incluirse dentro de la serie de palizas que está pegando el combinado norteamericano allá por donde va en esta serie de preparación para las Olimpiadas. Pero no ha sido así, al menos en mi opinión. No diré que los americanos hayan tenido problemas, que no los han tenido, pero sí que se puede decir que se han enfrentado por primera vez a un equipo con ideas claras para frenar a los americanos. David Blatt, el seleccionador ruso, quería ante todo reducir el caudal anotador del rival, y la verdad es que lo ha conseguido. Tras promediar casi 120 puntos por partido en sus tres encuentros previos, los rusos han logrado que los hombres de Coach K no lleguen no sólo a los 100 puntos, sino tan siquiera a los 90.
La clave para hacerlo, claro, ha sido la que ya sabíamos todos: impedir los contrataques norteamericanos. Algo que ha conseguido sobre todo en la primera parte, obligando a los americanos a ejecutar más jugadas ofensivas en estático. Las ventajas eran sorprendentemente cortas durante el segundo cuarto, en torno a los 10 puntos, hasta que que Dwyane Wade ha hecho acto de presencia antes del descanso y ha empezado a poner las cosas en su sitio.
Los rusos han aguantado algunos minutos más tras la reanudación, pero de nuevo el inevitable apretón defensivo norteamericano ha provocado un cortocircuito en J.R. Holden, que ha empezado a dar malos pases, propiciando los inevitables y tan temidos contrataques americanos. A eso hay que añadir que Kobe Bryant también ha empezado a aparecer en ataque (hoy se ha ido a 19 puntos), aunque, reconozcámoslo, también ha dejado un airball desde debajo del aro que merecería aparecer en la entrada del otro día. A ver si hay suerte y alguien lo sube a Youtube…
Los americanos han demarrado y en apenas tres minutos se habían ido de veinte. A partir de ahí, la cosa ha sido coser y cantar para ellos, pese a los esfuerzos de un Andrei Kirilenko al que veo con ganas, aunque hoy no le hayan salido bien algunas cosas. Ojito con él de cara a Pekín.
En fin, que aunque sigue sin haber quien tosa a los americanos, puede que Rusia haya empezado a marcar el camino a seguir para darles un sustillo. Seguro que los auténticos favoritos para Pekín han tomado buena nota de lo ocurrido hoy.
Ah, dos últimos comentarios cicuteros: en primer lugar, me parece increíble la cantidad de pasos de salida que no señalizan los árbitros contra los americanos. Sé que es algo con lo que hay que convivir, pero parece necesario comentarlo. Como también me parece necesario volver a incidir en la lamentable calidad de las retransmisiones de Televisión Española. ¡Por Dios, que alguien saque a Pedro Barthe del retiro!
Estados Unidos termina su fase de preparación el martes, con partido contra Australia, a partir de las dos de la tarde, hora española. ¿Serán capaces Andrew Bogut y compañía de hacerles un poco de sombra? No lo parece, más bien huele a paliza…