No os dejéis engañar por ese 87-76 final. El de hoy ha sido, con mucho, el partido más apretado de todos los de preparación que ha disputado Estados Unidos. Y ha sido precisamente contra una Australia que no contaba con su máxima estrella, el jugador de los Milwaukee Bucks, Andrew Bogut. Lo diré otra vez: Estados Unidos “sólo” ha ganado de once puntos a una Australia sin Bogut. Lo que es más, durante buena parte del segundo tiempo ha tenido una ventaja que ha oscilado entre los 6 y los 12 puntos. Como ya ocurriera con Rusia, Australia no ha puesto en ningún momento en aprietos reales a los americanos, pero en estos partidos no importa quién gane, sino las sensaciones que dejen. Y la sensación que ha dejado Estados Unidos es la de que frente a equipos grandes que saben cómo jugarles, lo puede pasar mal. Y es algo que ya se llevaba comentando hace bastante tiempo, así que no se puede decir que sorprenda a nadie. Si gente como Chris Anstey ha plantado cara hoy a los americanos, vuelvo a reafirmarme en mi idea de que el juego interior español, griego o argentino puede hacer mucha pupa a los de Coach K. También es cierto que sus porcentajes desde la línea de tres (16%, 3/18 ) y tiros libres (61%, 20/33) han ayudado lo suyo a que el partido fuera más disputado…
Así que, poco a poco, la evidencia va saliendo a la luz y se convierte en una verdad como un templo: cuando logras frenar el contraataque de los norteamericanos y les presionas lo bastante como para que no tengan tiros cómodos, se les apagan las luces. Su juego al poste bajo se reduce a lo que pueda hacer Chris Bosh, porque Dwight Howard sigue sin saber postear (y hoy encima ha fallado todos los tiros libres que ha podido), y a Carlos Boozer prácticamente no lo han utilizado. Así que su única otra opción real es hacer pick & rolls o forzar las penetraciones con Chris Paul o Deron Williams (del papel de Jason Kidd en esta selección hablaremos otro día). Lo cual, la verdad, no es demasiado. Así que, como vengo repitiendo una y otra vez desde hace algunos días, creo que un equipo que logre frenar a los americanos en esos dos aspectos tiene mucho camino recorrido. No voy a decir que se les pueda ganar de veinte con facilidad (aunque Puerto Rico lo hizo), pero sí que si se enfoca de la manera adecuada, no son tan feroces como los pintan. Basta que yo diga esto, claro, para que Howard aprenda a postear y el equipo en general empiece a demostrar que sabe jugar como tal. Pero por ahora, no es así.
Ah, se me olvidaba. Los 87 puntos de Estados Unidos también son su mínimo en todos los partidos de preparación. Y eso ante una “fuerza defensiva” como Australia… si les pilla una torrija así contra un equipo que defienda de verdad, la cosa puede ser más preocupante. Tampoco han estado a la altura en defensa, donde han dado un pequeño paso atrás respecto a exhibiciones previas. O a lo mejor era que los boomers sabían mover mejor el balón…
En cuanto a números, de nuevo Dwyane Wade y LeBron James han sido los mejores por los norteamericanos, con 22 y 16 puntos respectivamente. Por parte de Australia, ha habido varios jugadores que han dado buenas sensaciones, como los exteriores Patrick Mills (13 puntos) y CJ Bruton o el center Chris Anstey (otros 13 puntos). No quiero pensar lo que habría pasado de haber jugado Bogut (que tampoco es Arvydas Sabonis, pero claro…).
En fin, que aquí termina la gira de preparación de los americanos. Su próximo partido, ya en plena competición olímpica, será contra China, el domingo. Ha sido una interesante gira, que ha servido para ver de lo que son capaces, en todos los sentidos, los americanos. Sólo lamento haber seguido este último encuentro por medios digitales y no haber “disfrutado” de la narración de mis amigos de TVE…
Escrito por Pistolero
Escrito por Pistolero 